No por obvio deja de resultar reseñable: Death Cab For Cutie y su muy wilquiano I Will Possess Your Heart, primer single de un álbum destinado a poseer también las listas de lo mejorcito del presente año.
martes, mayo 20, 2008
Falling In Love Is Hard On The Knees (29)
No por obvio deja de resultar reseñable: Death Cab For Cutie y su muy wilquiano I Will Possess Your Heart, primer single de un álbum destinado a poseer también las listas de lo mejorcito del presente año.
lunes, mayo 19, 2008
Australia dentada

La breve pero intensa experiencia de este ladrador como londinense crepuscular le enseñó que tan sólo existe una criatura más ruda que el australiano: la australiana. Ambos, por cierto, se las suelen ver en su país de origen con un Dream Team de la fauna potencialmente asesina, desde arañas hasta tiburones pasando por (¡sorpresa!) cocodrilos de agua salada. Y a eso viene precisamente esta introducción, pues la muy barata pero también muy efectiva Black Water (2007, de la dupla realizadora formada por David Nerlich y Andrew Traucki) viene a dar fe de uno de esos enfrentamientos en la cumbre. Para el caso, la historia real de una familia que, en plena excursión fluvial, tras ver cómo un inmenso cocodrilo volcaba su bote y se zampaba a su guía, pasó un par de días en lo alto de un árbol, asediada por el hambriento animal, hasta que... Filmada en vídeo digital, con unos efectos bastante apañados, esta atmosférica peliculita pone también de manifiesto la segunda gran enseñanza cosechada por el crepuscular en su etapa como ladrador londinense: jamás confíes en los nativos de Queensland, trátese de humanos o de reptiles. Quedan avisados...
domingo, mayo 18, 2008
La derecha es ladrillo; la izquierda, papel
viernes, mayo 16, 2008
jueves, mayo 15, 2008
Yahvé en Varsovia (y 2)
Lo que Edelman contaba, tras la guerra, desagradó a las mentes bien pensantes. Que en el gueto hubiera prostitutas o venganzas mafiosas, que familias enteras se subieran voluntariamente a los trenes con destino a Treblinka a cambio de una hogaza de pan para calmar el hambre… La respuesta de Edelman siempre era la misma: “No lo entienden”. Y añadía: “Da igual”. Y quizá diera igual, sí, pero dudo que se tratara tan sólo de un problema de entendimiento. Tenía que ver, también, quizá, con la idealización que solemos adjudicar a quienes han padecido un sufrimiento extremo. Los oyentes de Edelman imaginaban, querían imaginar un gueto de ángeles, mártires los unos y de espada flamígera los que comandaba Anielewicz, almas limpias a las que resultara sencillo compadecer, que no ofrecieran obstáculos al paso de una comprensión rápida y culturalmente aceptable. El silencioso encaminarse al matadero, ¿no mostraba además connotaciones demasiado cristianas? ¿No era indicativo de una sumisión hacia los alemanes que por absoluta debería hallarse estrictamente reservada a Dios? (el Tercer Reich como estructura para-divina, lo sugiere Lem en Provocación: el verdugo obliga a su víctima a desnudarse, a abandonar este mundo del mismo modo en que a él llegó, escenificando así la distancia sideral que separa la esvástica de la estrella de David, lo supremo del acto donde la simple voluntad del uno representa la aniquilación total del otro). Del mismo modo, cuán Nuevo Testamento considerar que el dolor puede o debe elevarnos a otros niveles de sabiduría. Si el hombre al natural ya escupe, cuando enfermo insulta y muerde y suelta patadas a la entrepierna ajena. Y lo mismo los judíos no infringieron menos el decálogo dentro del gueto que los gentiles fuera; más, posiblemente, al haberse venido abajo sus estructuras sociales. Hubo valor y sacrificio, sí; cobardía y concupiscencia y estupidez, también. Características íntimamente humanas, todas ellas. Uno admira a Edelman por Edelman y pese a Edelman. De ahí la grandeza del libro de Krall. Toma la construcción subjetiva del héroe y la devuelve a la tierra, cuenta lo que no se quiere oír, allana tantas respuestas como interrogantes se siguen elevando a su paso. Tras la lectura, el corazón encogido, se encoge uno de hombros y comenta: No he entendido nada. Y añade: En cierto modo, ya no puede dar igual.
miércoles, mayo 14, 2008
Keep on rocking in the web world!
Leído al pasar
martes, mayo 13, 2008
DEP

Irena Sendler (1910-2008), responsable de la salvación de 2.500 niños del gueto de Varsovia, a los que pasó a la zona "aria" de la ciudad aprovechando su labor como trabajadora social (la infancia en el gueto: el 5 de agosto de 1942, el escritor y pediatra Janusz Korczak declinó hasta tres posibilidades de salvación personal para acompañar el desfile de los 196 niños de su orfelinato hasta la Umschlagplatz, y de ahí a las cámaras de gas de Treblinka).
"Iron Man" de Jon Favreau
Lo que le falta: Capacidad de sorpresa.
Lo que tiene: Ritmo. A un notable Robert Downey Jr. y a un deliciosamente malvado Jeff Bridges. Las dosis exactas de ingenuidad y sofisticación. Y, entre esto último, una muy correcta solución para que las secuencias de acción de tan aparatoso personaje no manden la serie (porque habrá serie) directamente al desguace.









