sábado, junio 26, 2010

Alderaan, Dagobah... ¿Dubai?



(Aquí, el primer ladrido que dedicamos a las imágenes bélico-galácticas de Cédric Delsaux, hace la friolera de tres años largos...)


jueves, junio 24, 2010

miércoles, junio 23, 2010

"Homicide: Life on the Street"

Si The Corner es The Wire antes de The Wire, Homicide: Life on the Street es The Wire antes de The Corner. Basada en el libro donde David Simon contó sus experiencias siguiendo durante un año a una pareja de detectives del Departamento de Policía de Baltimore, Homicide ofrece al espectador una narración algo más convencional (de ahí, probablemente, que sobreviviera siete temporadas, para un total de 122 episodios más un telefilm final, en plena NBC) sin por ello dejar de predecir algunos de los grandes aciertos y pequeños manierismos de su memorable heredera.

¿Hasta dónde dio de sí el libro de Simon? Este ladrador crepuscular lo ignora. Teniendo en cuenta que la segunda temporada se abre con un asesino en serie de personalidad múltiple, la muerte de uno de los protagonistas y una descerebrada relación necrofílica (frente al austero caso no resuelto que vertebraba la anterior), puede suponerse que fue bastante exprimido antes de saber que la serie tendría continuidad. Pero, aún cayendo en territorios detectivescos más tradicionales, su base y su espíritu siguen dando pie a momentos francamente logrados.

No cabe, pues, echarse atrás ante la terrible factura 1990s de esas primeras temporadas (las gabardinas con hombreras, los efectismos con la cámara...) y sí añadir al panteón wiriano a personajes tan maravillosos como el teniente siciliano-afroamericano Al Giardello (Yaphet Kotto), el verborreico detective John Munch (Richard Belzer) o el repelentemente infalible Frank Pembleton (Andre Braugher). Todo ello, claro está, mientras coleccionamos capítulos dirigidos por John McNaughton o Ted Demme, plagados de caras conocidas (de Baltimore y de Hollywood, con cameo de John Waters incluido); anticipos, complementos, cadáveres de hoppers... Tras The Wire nada es como The Wire pero, en espera de que Generation Kill baje de precio y Treme sea descargable a mejor resolución, las algo más que apostillas de Homicide le alegran a uno la velada.


sábado, junio 19, 2010

DEP

Manute Bol (1962-2010) - Durante diez años fue el más alto entre los altos de la NBA: 231 centímetros que, disfrutados por cuatro equipos, se tradujeron en 1.599 puntos, 2.647 rebotes y 2.086 tapones.


Más "Lost": ¡Es nuestro destino!


(Aquí, la página web del diseñador Alex Griendling, responsable de este tarot para "perdidos"...)


viernes, junio 18, 2010

También los campeones de la NBA leen a Boris




The stuff that dreams are made of

El señor que celebra a la izquierda ganó anoche su quinto anillo de campeón de la NBA. Lo hizo gracias al señor que grita en el medio (dos anillos ya), un tipo capaz de ponerse el equipo a la espalda en el tercer cuarto del séptimo partido, cinco puntos abajo, y, con un rebote por aquí, un tapón por allá y trabajo de albañilería vario, conducirlo hasta el cuatro arriba definitivo. El señor de la izquierda se redimió con diez puntos en el último cuarto tras una noche nefasta, en la que otro señor, Ron Artest, tuvo que llevar la voz anotadora. El señor de la izquierda fue elegido MVP. La imagen de la derecha es la única de las cien (100) que ha reunido Yahoo.com en la que Pau Gasol aparece cerca del trofeo. Momento en que toca preguntarse... ¿Quién eliminó por faltas a Rasheed Wallace? ¿Quién minimizó el daño de un Kevin Garnett desatado? ¿A quién mantuvo Philip Jackson en pista durante los últimos diecisiete minutos de partido íntegros? ¿Quién colocó uno de los tapones definitivos? ¿Quién capturó el último rebote? Una pista: la respuesta a ninguna de esas cuestiones es Kobe Bryant. El título es de todo el equipo, claro (esos dos tiros libres de Vujacic' a falta de once segundos, su única contribución al partido...). Pero el ninguneo posterior a uno de sus dos grandes responsables resultaría sangrante de no ser porque intuimos que a Gasol le importa poco, sabedor de que los sueños se construyen desde el trabajo y que los flashes sólo llegan cuando todo ha concluido.


Coverin' the Classics (6/6bis)




jueves, junio 17, 2010

My Own Private Top-5 FIFA World Cup Games

5) Unión Soviética 6 - Hungría 0 (1986) - Sí, fue un partido de primera ronda. Y sí, también, los ecos políticos del asunto pueden en la distancia resultarnos un tanto vomitivos. Pero, desde lo estrictamente deportivo, ¡cómo jugaba aquella URSS! Una máquina perfecta, oigan, a la que no le sentó bien que su portero, Dassayev, se plantara en dieciseisavos con el mal de Moctezuma (Belanov marcó tres, aún uno menos que Bélgica).
4) Bélgica 1 - Argentina 0 (1982) - Lo recuerdo como un partido horrendo, resuelto con un tanto de un tal Vandenbergh en el minuto 62. Pero ahí está la clave: lo recuerdo. Es el único partido de un Mundial que este ladrador crepuscular ha testimoniado en directo, sentado en las gradas mismas (del Camp Nou, concretamente). Por ello, entra en lista como si de una final tirando a memorable se tratara.
3) Francia 3 - Brasil 0 (1998) - Antes de fichar por el Madrid y caernos con ello un poquito mal, Zinedine Zidane era un suspiro en la retina de quien esto firma, siempre dispuesto a enamorarse de los jugadores que saben aunar elegancia e intensidad (a Laudrup, por ejemplo, siempre le faltó lo segundo). ¡Y qué mejor manera de encumbrarse que marcándole dos goles a la por entonces tetracampeona Brasil en la finalísima del Stade de France!
2) España 5 - Dinamarca 1 (1986) - Dieciseisavos en Querétaro. El Buitre marca cuatro goles, Andoni "revientatobillos" Goikoetxea redondea la manita y, quizá porque aquí lo vivimos entrada la noche y ése es territorio afín a los sueños, de repente parece que esta vez sí, que esta vez vamos a hacer algo en un Mundial. Y no, claro. ¿Por qué cada vez que aparece Bélgica en esta lista es para tocar las narices?
1) Argentina 2 - Inglaterra 1 (1986) - Cuartos en el Azteca. En cuatro minutos, los que van del 51 al 55, Maradona se las arregla para marcar dos tantos legendarios. El primero, "mitad con la cabeza y mitad con la mano de Dios". El segundo, amigos, divino en todos y cada uno de sus apartados. Mucho antes de Matrix, el tiempo (y, con él, la pérfida Albión) se detiene al paso de un barrilete cósmico empeñado en driblar a su madre con tal de introducir el cuero en la red contraria. Es el fútbol un deporte terreno, en el que cuesta escapar a las leyes de la física; por ello, esas raras instancias en las que flirtea con lo imposible son fogonazos que nos alejan de la tibia realidad para revelarnos, súbita y brevemente, un mundo de maravilla. Cuando acaban (y las repeticiones televisivas desde luego no han de devolvérnoslos) volvemos a ser los de antes, sí, pero diferentes, ya nunca más los mismos.



martes, junio 15, 2010

"The Wire" según Boyero

"No hay que prestársela a nadie, pero sí regalársela a las personas que quieres. Hay que guardarla con mimo, como las obras completas de Shakespeare y de Stevenson, las mejores películas (casi todas son buenas) de Ford y de Wilder, las canciones de Sinatra, los discos de Coltrane, los recuerdos maravillosos, esas cosas que con un poco de suerte te van a acompañar hasta el último día."
Carlos Boyero en el Babelia del 12/06/10

The Art of Alex Noriega


(Aquí, el blog del que proceden estos ejemplos de la labor ilustradora-historietista del barcelonés.)


domingo, junio 13, 2010

Falling in Love is Hard on the Knees (50)


Edith Crash es una (pequeña, gala aunque residente en Badalona) fuerza de la naturaleza a la que O.B. y este ladrador crepuscular descubrieron en su variante cantautora (también es bajo de The Cannibal Queen) como telonera de Neal Casal en el Instituto Francés de la Ciudad Condal.


jueves, junio 10, 2010

My Own Private Top-10 John Travolta Movies

10) Look Who's Talking de Amy Heckerling (1989)
9) Carrie de Brian De Palma (1976)
8) Face/Off de John Woo (1997)
7) Get Shorty de Barry Sonnenfeld (1995)
6) The Thin Red Line de Terrence Malick (1998)
5) Blow Out de Brian De Palma (1981)
4) Saturday Night Fever de John Badham (1977)
3) Staying Alive de Sylvester Stallone (1983)
2) Grease de Randal Kleiser (1978)
1) Pulp Fiction de Quentin Tarantino (1994)



miércoles, junio 09, 2010

New Kids on the Blog

Los siete magníficos son nueve y, a tenor de las polémicas internas suscitadas por los primeros posts, la cosa tendrá mucho de duelo en el OK Corral. Desde aquí, en cualquier caso, no queremos dejarlos solos ante el peligro y recomendamos, muy ladradora y nada crepuscularmente, El Blog de la Redacción de la revista Fotogramas...

Coverin' the Classics (5)




martes, junio 08, 2010

"Lost. Season 6" según Ty Mattson (2)


(Aquí, la primera entrega de esta serie de ilustraciones inspiradas en los capítulos de la última temporada de Lost.)


"Sea of Cowards" de The Dead Weather

Como con casi todo, hay dos formas de acercarse a The Dead Weather. Una, tirando a distante, hablará de un nuevo proyecto del pelopollo de The White Stripes. La otra, más devota, será un recitado de su alineación (el mencionado Jack White, Alison “The Kills” Mosshart, Dean “Queens of the Stone Age” Vertita y Jack “The Raconteurs” Lawrence) y no tardará en añadir alguna anécdota a vueltas con el nacimiento del “supergrupo” tras una jam session que reunió a todos ellos. Entre la una y la otra, la descripción de este segundo álbum debe hacer referencia a los elementos marca de la casa (saturación, bases llevadas a un primer plano, voces de prostíbulo de Nueva Orleáns…) para a continuación señalar que no convencerá al descreído mientras sí hará las delicias del fan, de su vecino ledzepófilo y de su primo amante del blues cargado y erótico, gótico y cenagoso. En algo, no obstante, deberían acabar coincidiendo todos ellos: The Difference Between Us, con su orgía de influencias sabiamente producidas, es uno de los temas del año.

(Esta reseña ha aparecido en el número de junio de Go Mag)

sábado, junio 05, 2010

"El Imperio Contraataca": 30 años de pura química




¡Más González, es Italia!

"En Italia, ya lo habrán notado, los grandes procesos judiciales suelen acabar en agua de borrajas: los sumarios prescriben, las pruebas desaparecen, las apelaciones se eternizan. Como resultado, nadie es culpable y nadie es inocente. Por tanto, nada es verdad ni es mentira. Ahí tienen a Berlusconi como prueba viviente."
Enric González en Historias de Roma (RBA, 2010)

viernes, junio 04, 2010

jueves, junio 03, 2010

Parodia, que algo queda...

Curiosamente no tiene nada que ver con la interpretación de Travolta en From Paris With Love, pero el caso es que We Are Movie Geeks ha escogido éstas como las diez grandes parodias de la historia del séptimo arte:

10) Hot Shots! de Jim Abrahams (1991)
9) Scary Movie de Keenen Ivory Wayans (2000)
8) The Naked Gun de David Zucker (1988)
7) The Princess Bride de Rob Reiner (1987)
6) Monty Python and the Holy Grail de Terry Gilliam y Terry Jones (1975)
5) Shaun of the Dead de Edgar Wright (2004)
4) Airplane! de Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker (1980)
3) Blazing Saddles de Mel Brooks (1974)
2) Spaceballs de Mel Brooks (1987)
1) Young Frankenstein de Mel Brooks (1974)

Photobucket

(El orden de este ladrador crepuscular hubiera sido más bien 4-6-7-1-5-8-2-10-9-3.)

miércoles, junio 02, 2010

Falling in Love is Hard on the Knees (49)

Lissie, versión rotunda y terrenal de Jewel, publicará su primer álbum el próximo 21 de junio. En espera de que llegue ese Catching a Tiger, aquí tenemos su sentida (y memorable) versión del Bad Romance de Lady Gaga (y a fe que un cover a cargo del mismísimo Springsteen no sonaría demasiado diferente)...



martes, junio 01, 2010

El asombroso mundo del cameo (8)


Jon Bon Jovi es ninguneado por un inmenso Alec Baldwin, para variar, durante el capítulo trece de la cuarta temporada de 30 Rock. Y es que a quién se le ocurre ejercer de estrella residente de la NBC...


Thomas Mann, el burgués feliz

"Thomas Mann necesitaba del muro protector de la fachada burguesa y representativa para vencer sus propias dudas, sus debilidades, su ambigua identidad sexual, para mantenerse en un equilibrio frágil y a menudo al borde del hundimiento. (...) El matrimonio resulta así como un refugio frente a la inquietante dinámica tanto del inconsciente como de los conflictos políticos. Burguesía significa para Thomas Mann no tanto una categoría social o política como el intento de incluirse en una totalidad que puede ser portadora de conceptos como humanidad, ética, discreción, escepticismo, moral de trabajo pero también New Deal o socialismo humanista."
Marisa Siguán en el prólogo a los Cuentos Completos de Thomas Mann (Edhasa, 2010) - Este ladrador crepuscular no entiende la adversativa de la última frase (o, por lo menos, intuye que las dos ristras de factores opuestos están mal organizadas), pero se declara humana e intelectualmente sorprendido ante el hecho de que el Nobel alemán viviera su fachada burguesa menos como mordaza que como liberación.