miércoles, enero 25, 2006

Todo estaba iluminado

Aún hoy ignoro las circunstancias exactas de la muerte de mi abuelo. Sucedió en el 84 u 85, tardamos un par de días en recibir la noticia. Un autobús del Gran Buenos Aires (“colectivo”, los llaman allí) golpeó su cabeza, o su cabeza se estampó contra el bordillo cuando intentaba descender de ese autobús que, al mejor estilo argentino, buscó dejar a su pasajero al vuelo, aminorando la velocidad tan poco como fuera posible. Todo cuanto rodea a Yure Krmpotic’ es una sucesión de inexactitudes tergiversadas por la leyenda familiar y, a continuación, adulteradas por la mente infantil y adolescente de este ladrador crepuscular.

Mi abuelo murió solo, arruinado. Y parece que a ambas condiciones contribuyó no poco su adicción al juego. Su familia al completo (ex mujer, hijo e hija, nietos…) vivía en España, pero no recuerdo ahora mismo que nos visitara una sola vez. Posiblemente no tenía dinero. Probablemente sabía que los desencuentros seguían siendo potencialmente demasiados.

Tardé tres viajes allende el océano en decidirme a recuperar su memoria. De algún modo hasta entonces había sentido que no era una labor que me correspondiera, que debía aguardar a que alguien más cualificado reivindicara sus últimos días. Pero la emigración, lo mismo que cualquier otra ruptura emocional, sólo triunfa cuando viene acompañada de ciertas formas de amnesia. Y la mía es una familia de grandes emigrantes.

¿Cuáles eran mis motivos? Tiendo a pensar que uno cree parecerse a sus abuelos durante varios años, hasta que descubre que en realidad es clavado a sus padres. En aquel momento, mi abuelo era una referencia y una incógnita.

El día en que conocimos la muerte de mi abuelo, mi madre me comunicó la noticia al volver del colegio y me mandó a casa de mi padre, para hacerle compañía. Yo tenía 9, 10 años. Nada más entrar, le pregunté: “¿Cómo estás?”. Y él contestó, con una sonrisa que recuerdo más tranquilizadora que melancólica: “Bueno, no todos los días se muere tu padre”.

En 1995, pues, conseguí que unos familiares por vía materna me acercaran en coche a recoger las pertenencias de mi abuelo. El matrimonio que le había alquilado su última habitación me condujo hasta ellas. Se hallaban esparcidas por el suelo de una especie de garaje polvoriento: ropa podrida, cartas, hojas de periódico de la asociación croata… Me contaron que le gustaba vestir de forma elegante, siempre con abrigo largo. Que su único pasatiempo consistía en acudir a la asociación, a ver a sus amigos. Que volvía de allí la tarde-noche de su accidente (murió uno o dos días más tarde, en el hospital). Recogí los papeles que pude, les pedí que quemaran todo lo demás. Creo que les desilusionó no obtener ningún tipo de recompensa, pero ni yo tenía dinero ni su labor museística la había merecido.

Durante varios días leí las cartas de mi abuelo, las que había recibido de España y algunas otras que él mismo escribió y que jamás llegó a mandar. Son textos dolorosos, en los que básicamente pide perdón y no logra obtenerlo. Pocos meses después tuve que dejarlos tras de mí, al fracasar en mi aventura argentina, cuando regresé a Barcelona con el rabo entre las piernas y el suficiente exceso de equipaje como para cargar además con aquella montañita de papel. Puesto que fracasé como emigrante, me prometí que regresaría a por ellos.

Promesa que a día de hoy aún tengo pendiente.

lunes, enero 23, 2006

La realidad me imita, me temo

Anoche redacté el capítulo 33 de maldeamores. Me escogí como protagonista, por segunda vez. Lo localicé cronológicamente en el día de hoy, 23 de enero de 2006. Escribí, en un momento determinado:

"Entonces, Milo J. Krmpotic’ dirigía la vista hacia el automóvil que a su izquierda corría calle abajo, hacia la moto aparcada a escasos metros de la boca de metro, hacia la furgoneta de reparto que se cruzaba en el trayecto del autobús."

Y las del automóvil y la moto eran previsiones tirando a evidentes. Pero es que, en efecto, este ladrador crepuscular ha visto cómo a continuación el 9 que lo conducía al trabajo cortaba durante algunos minutos toda la Gran Via de les Corts al no poder tomar su carril lateral por culpa de una furgoneta de reparto allí (mal) aparcada. Más allá de lo anecdótico del asunto, mi pregunta es: ¿a quién le exijo yo los derechos de autor?

Cosas del postcrossing 7

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Fabio, arquitecto en ciernes de Olival Basto, me remite esta espléndida vista del lisboeta Ponte 25 de Abril y me cuenta que la capital lusa está organizada de forma radial a partir del Castillo de San Jorge.

Kobe, 81

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Kobe Bryant
81 puntos (28/46, 7/13 en triples, 18/20 en tiros libres), 6 rebotes y 2 asistencias en el triunfo de los Lakers ante Toronto por 122-104.

sábado, enero 21, 2006

viernes, enero 20, 2006

In the Midnight Hour

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Wilson Pickett, (1941-2006).

Marte y Venus en la música pop 2

"I bet that you look good on the dance floor
I don't know if you’re looking for romance or...
I don't know what you’re looking for."

Arctic Monkeys, I Bet You Look Good on the Dance Floor.

jueves, enero 19, 2006

Famous Last (but one) Words (18)

Oído esta mañana (hace escasos segundos, de hecho, nada más entrar en la oficina), y dirigido a un servidor:

"Tu mente, que es muy perdiciosa..."

Marte y Venus en el cine 6

I got a friend got busted in his house, in his bed, where him and his wife sleep, with another woman, fucking! His wife walked inside the house, opened up the bedroom door, saw her man in her bed with another woman, fucking. She walks in. The man jumped up, saw his woman standing there. She ran down the hallway. Chased his woman down the hallway butt naked with a rock-hard dick, talking about, "I'm sorry."

This sound like a tragedy, right? No, it was like this:

-"Baby, wait, wait. Whoa, whoa, whoa, whoa. Baby, look. Whoa, hold on.

Wait, we got to talk. Baby, I am sorry."

-"No, you're not sorry. I can't believe you did this. You have no respect for me. Get the fuck... Don't you fucking touch me."

-"Wait, baby, I am sorry. Wait a second."

-"No, if you're sorry, you wouldn't have fucked her!"

And then you change the shit around. Right, guys?

-"OK, wait a minute! Wait one second, goddamn it! Yes, I fucked her, yes. Is that what you want me to say? I fucked her? I fucked her. We fucked, all right? You happy now? We fucked! Now, let's talk about the word 'fuck' for a minute. Because that's a very important word here. Fuck, yes, we did. Fuck. I fucked her. I make love to you. And if you gonna let a fuck come between our love, there's something really wronghappening here, baby."

Eddie Murphy's RAW.

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miércoles, enero 18, 2006

El PP en la mina

Éstas fueron las palabras de Carlos Benet, senador del PP por Melilla:

“No hay que olvidar nunca cómo se produjeron las elecciones y recordemos claramente que en la historia de España del último siglo, lo entendemos así humorísticamente hablando, Pavía entró a caballo en el Congreso, Tejero con una pistola y el señor Zapatero con un tren de cercanías.”

Y tal comentario, de un “humorismo” no exento de ingenio analógico, mereció la siguiente respuesta por parte de Ángel Acebes, Secretario General del mismo partido:

“Zapatero ganó las elecciones y el PP ha respetado ese resultado absolutamente legal y que tiene absoluta legitimación.”

Sucesión de tesis y antítesis que ha llevado a varios medios a proclamar aquello de “Acebes desautoriza y/o censura al senador que tildó de golpista a Zapatero”.

Lo verdaderamente sintomático, en cualquier caso, es el modo en que el PP comienza a marcar distancias (oficialmente hablando) respecto a los sucesos del 11-14 de marzo de 2004. Ahora que ni siquiera El Mundo osa seguir insistiendo en la posible conexión etarra de los atentados de Madrid, y siendo la cuestión vasca el caballo de batalla que los llevó al poder en 1996 (y que los descabalgó en 2004), los populares han apuntado sus cañones hacia el congreso de Batasuna, el Estatut y los pretendidos favores del Gobierno para con las autonomías nacionalistas a cambio de una tregua del grupo terrorista. El gran “pecado” de Benet ha sido excavar una veta ya muerta, que se ha revelado estéril. Pero Aragonés, Rajoy y sus secuaces siguen a la caza de ese nuevo Caso GAL, de ese filón que les franquee el regreso al poder. Y sus paladas los hundirán más y más, pero también continuarán sembrando de escombros la política de nuestro país.

Marte y Venus en la música pop 1

"Love is suicide."

The Smashing Pumpkins, Bodies.

martes, enero 17, 2006

Cosas del postcrossing 6

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Segunda postal en dos días, ésta firmada por Martina, una muchacha de 24 años de la República Checa que dice escribir mientras, al otro lado de la ventana, la temperatura alcanza los veinte bajo cero.

Famous Last (but one) Words (17)

"Estás un poco gafe, ¿no? No te compres un piso porque te salen humedades a los dos días." - Mi compañero laboral A.L. tras enterarse de que el glorioso mp3 de Philips que adquirí el sábado pasado ha abandonado el mundo de los aparatos electrónico-digitales vivos (vamos, que no se enciende ni a tiros). Mientras, para aquellos de vosotros que seguís el via crucis tecnológico de este ladrador, sabed que la moto continúa en el taller de reparaciones.

Paradigma de la germanidad

“We all know the Germans love nothing more than a good sing-song while they quaff their bier. But Rammstein aren’t your average oom-pah band, nor do they wear fetching lederhosen and yodel from atop an Alp. Nope, instead Rammstein are the uber-industrial megaband who already have a massing following not only in Deustchland, but also in the US and across the continent. The band took their name from a disaster at the US airbase in Ramstein, Germany where 69 spectators died when three Italian air force jets collided at an air show. Being all over the news at the time, the band took the name, adding another ‘m’ just for good measure, and then set out like all good Germans do, for world domination.” - Tom Scott, Fat Controller.

“Cierto carácter germano es inasequible al desaliento, impermeable a la duda. Rara vez se alejará, por más precaria que esté presentándose su ejecución, del objetivo marcado de antemano. Ya en el fútbol ya en el automovilismo, habrá quien hable de mediocridad y quien prefiera destacar aquello del rigor y la fiabilidad. En lo que a Rammstein se refiere, las sensaciones tras el aún reciente Reise reise apuntaban a una reiteración ad infinitum de la fórmula que les dio fama desde los fotogramas de Lost highway. Otra variante del ente teutón, no obstante, surca también las venas musicales de la banda de Till Lindemann: la metáfora nietzscheana, lo imprevisible del deambular de un Werther iluso y atormentado. Es así que Rosenrot logra escapar al hastío gracias a la sabia potenciación de los elementos lírico (Stirb nicht vor mir, balada a la que se suma Sharleen Spiteri) y kitsch (ese Te quiero puta! de español imposible y aromas mariachis). Sin perder una sola fibra del músculo marca de la casa, Rammstein vuelve a merecer nuestros favores. A fin y al cabo, un martillo pilón pintado de rosa es menos martillo pilón.” Milo J. Krmpotic, Go.

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lunes, enero 16, 2006

Cosas del postcrossing 5

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Juergen, un alemán residente en la Selva Negra (a tiro de tapón de cerveza de la frontera suiza, en un pueblo atravesado por el Danubio), que es repartidor de algún producto embotellado y que responde al nick de Crazytabasco, me remite esta cuarta postalita.

Uno descubre que se hace viejo... (5)

...cuando, durante una cena, su último libro (sí, el de la biografía inventada a cargo de un biógrafo igualmente ficticio) pasa por tres o cuatro pares de manos sin que nadie ponga en duda la edad de la nota sobre el autor, diez años superior a la que esta ladrador carga sobre sus crepusculares espaldas.

Good night, Mrs. Haze

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Shelley Winters (1920-2006).

viernes, enero 13, 2006

"La Nueva España" contraataca

Mi periódico de cabecera, oigan:

Milo J. Krmpotic, una de las debilidades más sólidas de esta sección desde que publicó su disolvente Sorbed mi sexo, saca a finales de enero para el público juvenil El tiempo de los sueños, en Planeta-Oxford. Más: «Estoy acabando de retocar otro libro juvenil, Gárgola». Y tiene otro en el telar, esta vez adulto: Maldeamores. Así, todo junto. ¿De qué va? «Son relatos breves interligados, de temática amorosa en diversas formas, y la progresión se da a través del paso entre lo claramente fantástico (en plan realismo mágico) y lo «real». Llevo 32 capítulos, y todos ellos se encuentran en mi blog: krmpotic2.blogspot.com».

Sobre el noble arte de ladrar

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