martes, febrero 14, 2006
lunes, febrero 13, 2006
Famous Last (but one) Words (22)
La invasión de los ultracuerPPos
Miembros del PP catalán alarmados ante el aspecto de Josep Piqué tras su última visita a Madrid.
De lo mayestático en esta vida
La historia del amor, de Nicole Krauss.
sábado, febrero 11, 2006
viernes, febrero 10, 2006
La música del azar
Voltaire
Sea como fuere, ayer tarde me dispuse a ir a la compra y, por vez primera desde que adquirí mi flamante mp3 Philips, escogí la opción de reproducción aleatoria de todo el material sonoro en él contenido. Y, de entre los cerca de 10 GB, de entre unas 1200 canciones largas, la que azarosamente comenzó a llenar mis oídos fue Tortures of the Damned de Bayside, cuya letra reza algo así como...
No explanation for the things I’ve failed at before.
They can’t hold my hand.
It just hurts to be a man."
Mi angustia
Mi angustia es una angustia acuática, camaleónica dentro de lo líquido. Hubo una época, insisto, en que gustaba de disfrazarse de tsunami para lanzarse contra mí y dejarme empapado y aturdido, pero actualmente ejerce el chapoteo con la ligereza de un arroyo campestre.
Mi angustia, por pequeña que pueda parecer, está muy bien enseñada: viene y va a su antojo, no necesita de nadie que la controle. Además, es una criatura de hábitos firmes: hace sus necesidades a primera hora de la mañana y repite a última de la tarde. Durante el resto del día se dedica a dormitar plácidamente.
Mi angustia respira como una hoja. A menudo la he creído muerta y solo tras varios minutos de atenta contemplación he sabido comprender la fragilidad de su descanso. Cuando despierta, mi angustia bosteza como un orangután.
Mi angustia cree poderosamente en los fantasmas, las apariciones y los espectros. Antes que miedo, se diría que su compañía le provoca honda satisfacción.
Mi angustia gusta de viajar en el tiempo. Pero vino tarada de fábrica, y sólo es capaz de hacerlo hacia el pasado.
Mi angustia es femenina, claro. Y posesiva. No le gusta que me relacione con otras mujeres. Cuando lo hago, no duda en montarme escenitas.
jueves, febrero 09, 2006
Esto no es una oficina... ¡es una fiesta!
Mientras tanto, durante la comida ha tenido lugar el siguiente diálogo:
J.L. - O sea, que no quieres pagar por ponerte aceite.
A.M. - No, me voy a poner del tuyo.
(Y, en efecto, cabe incurrir en dobles lecturas).
miércoles, febrero 08, 2006
Famous Last (but one) Words (21)
Dos sueños
2. Voy a jugar un partido de fútbol-sala con una gente a la que no conozco. Mis cuatro compañeros se parecen notablemente entre sí, como si fueran hermanos. El caso es que, una vez comenzado el partido, no hay forma de que nos entendamos. Me hacen los pases un metro demasiado largo o un metro demasiado corto. Si corro en profundidad, buscan la pared. Si ejerzo de pivote, me lanzan el balón en carrera. El partido está a punto de acabarse y no he tocado pelota…
1 bis. Una y otra vez. Una y otra vez. Una y otra vez. Una y otra vez…
martes, febrero 07, 2006
Famous Last (but one) Words (20)
Obviedades
Todo ataque, por muy preventivo que se pretenda, alumbra réplicas tirando a peludas. El fallido 'Gambito de Saddam' por parte del imperio norteamericano ha ayudado a la victoria del islamismo radical en Irán y Palestina. Y, en el primero de los casos, a que el régimen de los ayatolás se ponga gallito respecto a Israel y el asunto nuclear. Hay réplicas más devastadoras que el terremoto en sí.
lunes, febrero 06, 2006
Marte y Venus en el cine 7
Silent Bob: [to Holden] So there's me an' Amy, and we're all inseparable, right? Just big time in love. And then about four months in, I ask about the ex-boyfriend. Dumb move, I know, but you know how it is - you don't really want to know, but you just have to... stupid guy bullshit. Anyway she starts telling me all about him - how they dated for years, lived together, her mother likes me better, blah, blah, blah - and I'm okay. But then she tells me that a couple times, he brought other people to bed with them - ménage a tois, I believe it's called. Now this just blows my mind. I mean, I'm not used to that sort of thing, right? I was raised Catholic. So I get weirded out, and just start blasting her, right? This is the only way I can deal with it - by calling her a slut, and telling her that she was used - I mean, I'm out for blood I want to hurt her - because I don't know how to deal with what I'm feeling. And I'm like "What the fuck is wrong with you?" and she's telling me that it was that time, in that place, and she didn't do anything wrong, so she's not gonna apologize. So I tell her it's over, and I walk.
Jay: Fucking-A.
Silent Bob: No, idiot. It was a mistake. I wasn't disgusted with her, I was afraid. At that moment, I felt small - like I'd lacked experience, like I'd never be on her level or never be enough for her or something. And what I didn't get was that she didn't care. She wasn't looking for that guy anymore. She was looking for me, for the Bob. But by the time I realized this, it was too late, you know. She'd moved on, and all I had to show for it was some foolish pride, which then gave way to regret. She was the girl, I know that now. But I pushed her away... [Silent Bob lights a cigarette] So I've spent every day since then chasing Amy... [takes a drag from his smoke] So to speak.
Chasing Amy, de Kevin Smith.
domingo, febrero 05, 2006
Dublinés, dublineses
“Desde entonces, Bruno escuchaba al máximo volumen todo lo que yo le llevaba, y me lo devolvía sin comentarios. Una tarde, volví de la biblioteca con el Ulises. A la mañana siguiente, yo estaba en el baño cuando arriba se oyó: «¡Buck Mulligan, majestuoso y orondo!». Durante todo un mes, Bruno estuvo escuchando la cinta. Si algo no entendía del todo, pulsaba stop y rebobinaba. «¡Ineluctable modalidad de lo visible: al menos eso!». Pausa, rebobinado. «¡Ineluctable modalidad!». Pausa. «¡Ineluct!». Cuando se acercaba la fecha de la devolución, me pidió que se lo prorrogara. Para entonces yo ya estaba harto de paros y marchas atrás, y me fui al bazar y le compré un Sony Sportsman que ahora lleva todo el día colgado del cinturón. Tengo la impresión de que lo que le gusta es cómo suena el acento irlandés.”
Esa tarde, apenas bajar del avión, fuimos conducidos a Wexford. Pero veinticuatro horas más tarde regresamos a la capital. Y, mientras esperaba a mis compañeros de viaje en el lobby del Brooks Hotel, a escupitajo de Guinness de Grafton Street, me acerqué a un pequeño almanaque donde se leía:
“Feb. 2
On this day writer James Joyce was born, 1882.
Todo lo cual no significa nada especial, claro. Todo lo cual no deja de significar bastante, desde luego.
martes, enero 31, 2006
Cerrado por viaje de negocios
Ladridos crepusculares regresará el 5 de febrero, una vez servidor haya cumplido con sus cometidos laborales en Wexford & Dublin.
Famous Last (but one) Words (19)
lunes, enero 30, 2006
From the Vaults of GO (6-7)
FRANZ FERDINAND - "You could have it so much better with…"
Si hace cosa de seis meses alguien nos hubiera dicho que la principal duda respecto al segundo trabajo de FF consistiría en dilucidar si es mejor que el primero, nos hubiéramos dado con un canto en los dientes. Puesto que los de Glasgow nos sueltan un “lalalalalalá” en la primera canción y no cesan de provocar nuestros corporales espasmos hasta la última, habrá que ir preparándose. Así que, desdentados pero condenadamente felices, todos a una: “We’re so lucky, oh so lucky!”.
DEATH CAB FOR CUTIE - "Plans"
¿Y tú, eres de Gibbard o eres de Walla? Cuando una banda ampara dudas de tal calado, es que ha alcanzado la cima. A sus espaldas, la entrañable discreción indie; ante ellos, las aterradoras fauces de lo mainstream. Y, de por medio, un inmenso disco de pop. El crucero de Transatlanticism ha llegado a un puerto de aguas dulces pero melancólicas, de singles que alguien calificará de “accesibles” cuando el único adjetivo que les vale es el de “bellos”. Por no hablar (aquí) de Soul meets body…
domingo, enero 29, 2006
Marte y Venus en la música pop 3
For what I've done to you
This ain't about regret
It's when I tell the truth."
The Afghan Whigs, Debonair.
viernes, enero 27, 2006
Parecidos razonables
Anthony 'Swoff' Swofford: Whatever else he may do with his life -build a house, love a woman, change his son's diaper- he will always be a jarhead. And all the jarheads killing and dying, they will always be me. We are still in the desert.
jueves, enero 26, 2006
Kim Ki-Duk's "Bad Guy"
Átame + Princesas a la coreana. O la historia de amor más sórdida que este ladrador crepuscular recuerde.
No hay peor ciego...
Portada de La Vanguardia de hoy: "El Papa alerta de que el sexo sin amor convierte al ser humano en mercancía."
Contraportada de La Vanguardia de hoy: "En Sudán venden niños por 300 euros" - Antonio Aurelio Fernández.
miércoles, enero 25, 2006
Todo estaba iluminado
Mi abuelo murió solo, arruinado. Y parece que a ambas condiciones contribuyó no poco su adicción al juego. Su familia al completo (ex mujer, hijo e hija, nietos…) vivía en España, pero no recuerdo ahora mismo que nos visitara una sola vez. Posiblemente no tenía dinero. Probablemente sabía que los desencuentros seguían siendo potencialmente demasiados.
Tardé tres viajes allende el océano en decidirme a recuperar su memoria. De algún modo hasta entonces había sentido que no era una labor que me correspondiera, que debía aguardar a que alguien más cualificado reivindicara sus últimos días. Pero la emigración, lo mismo que cualquier otra ruptura emocional, sólo triunfa cuando viene acompañada de ciertas formas de amnesia. Y la mía es una familia de grandes emigrantes.
¿Cuáles eran mis motivos? Tiendo a pensar que uno cree parecerse a sus abuelos durante varios años, hasta que descubre que en realidad es clavado a sus padres. En aquel momento, mi abuelo era una referencia y una incógnita.
El día en que conocimos la muerte de mi abuelo, mi madre me comunicó la noticia al volver del colegio y me mandó a casa de mi padre, para hacerle compañía. Yo tenía 9, 10 años. Nada más entrar, le pregunté: “¿Cómo estás?”. Y él contestó, con una sonrisa que recuerdo más tranquilizadora que melancólica: “Bueno, no todos los días se muere tu padre”.
En 1995, pues, conseguí que unos familiares por vía materna me acercaran en coche a recoger las pertenencias de mi abuelo. El matrimonio que le había alquilado su última habitación me condujo hasta ellas. Se hallaban esparcidas por el suelo de una especie de garaje polvoriento: ropa podrida, cartas, hojas de periódico de la asociación croata… Me contaron que le gustaba vestir de forma elegante, siempre con abrigo largo. Que su único pasatiempo consistía en acudir a la asociación, a ver a sus amigos. Que volvía de allí la tarde-noche de su accidente (murió uno o dos días más tarde, en el hospital). Recogí los papeles que pude, les pedí que quemaran todo lo demás. Creo que les desilusionó no obtener ningún tipo de recompensa, pero ni yo tenía dinero ni su labor museística la había merecido.
Durante varios días leí las cartas de mi abuelo, las que había recibido de España y algunas otras que él mismo escribió y que jamás llegó a mandar. Son textos dolorosos, en los que básicamente pide perdón y no logra obtenerlo. Pocos meses después tuve que dejarlos tras de mí, al fracasar en mi aventura argentina, cuando regresé a Barcelona con el rabo entre las piernas y el suficiente exceso de equipaje como para cargar además con aquella montañita de papel. Puesto que fracasé como emigrante, me prometí que regresaría a por ellos.
Promesa que a día de hoy aún tengo pendiente.
martes, enero 24, 2006
lunes, enero 23, 2006
La realidad me imita, me temo
"Entonces, Milo J. Krmpotic’ dirigía la vista hacia el automóvil que a su izquierda corría calle abajo, hacia la moto aparcada a escasos metros de la boca de metro, hacia la furgoneta de reparto que se cruzaba en el trayecto del autobús."
Y las del automóvil y la moto eran previsiones tirando a evidentes. Pero es que, en efecto, este ladrador crepuscular ha visto cómo a continuación el 9 que lo conducía al trabajo cortaba durante algunos minutos toda la Gran Via de les Corts al no poder tomar su carril lateral por culpa de una furgoneta de reparto allí (mal) aparcada. Más allá de lo anecdótico del asunto, mi pregunta es: ¿a quién le exijo yo los derechos de autor?
Cosas del postcrossing 7
Fabio, arquitecto en ciernes de Olival Basto, me remite esta espléndida vista del lisboeta Ponte 25 de Abril y me cuenta que la capital lusa está organizada de forma radial a partir del Castillo de San Jorge.
Kobe, 81
Kobe Bryant
81 puntos (28/46, 7/13 en triples, 18/20 en tiros libres), 6 rebotes y 2 asistencias en el triunfo de los Lakers ante Toronto por 122-104.
sábado, enero 21, 2006
Everything is illuminated...
...in the light of the past
(and it can be quite a blinding light, right?)
viernes, enero 20, 2006
Marte y Venus en la música pop 2
I don't know if you’re looking for romance or...
I don't know what you’re looking for."
Arctic Monkeys, I Bet You Look Good on the Dance Floor.
jueves, enero 19, 2006
Famous Last (but one) Words (18)
"Tu mente, que es muy perdiciosa..."
Marte y Venus en el cine 6
This sound like a tragedy, right? No, it was like this:
-"Baby, wait, wait. Whoa, whoa, whoa, whoa. Baby, look. Whoa, hold on.
Wait, we got to talk. Baby, I am sorry."
-"No, you're not sorry. I can't believe you did this. You have no respect for me. Get the fuck... Don't you fucking touch me."
-"Wait, baby, I am sorry. Wait a second."
-"No, if you're sorry, you wouldn't have fucked her!"
And then you change the shit around. Right, guys?
-"OK, wait a minute! Wait one second, goddamn it! Yes, I fucked her, yes. Is that what you want me to say? I fucked her? I fucked her. We fucked, all right? You happy now? We fucked! Now, let's talk about the word 'fuck' for a minute. Because that's a very important word here. Fuck, yes, we did. Fuck. I fucked her. I make love to you. And if you gonna let a fuck come between our love, there's something really wronghappening here, baby."
Eddie Murphy's RAW.
miércoles, enero 18, 2006
El PP en la mina
“No hay que olvidar nunca cómo se produjeron las elecciones y recordemos claramente que en la historia de España del último siglo, lo entendemos así humorísticamente hablando, Pavía entró a caballo en el Congreso, Tejero con una pistola y el señor Zapatero con un tren de cercanías.”
Y tal comentario, de un “humorismo” no exento de ingenio analógico, mereció la siguiente respuesta por parte de Ángel Acebes, Secretario General del mismo partido:
“Zapatero ganó las elecciones y el PP ha respetado ese resultado absolutamente legal y que tiene absoluta legitimación.”
Sucesión de tesis y antítesis que ha llevado a varios medios a proclamar aquello de “Acebes desautoriza y/o censura al senador que tildó de golpista a Zapatero”.
Lo verdaderamente sintomático, en cualquier caso, es el modo en que el PP comienza a marcar distancias (oficialmente hablando) respecto a los sucesos del 11-14 de marzo de 2004. Ahora que ni siquiera El Mundo osa seguir insistiendo en la posible conexión etarra de los atentados de Madrid, y siendo la cuestión vasca el caballo de batalla que los llevó al poder en 1996 (y que los descabalgó en 2004), los populares han apuntado sus cañones hacia el congreso de Batasuna, el Estatut y los pretendidos favores del Gobierno para con las autonomías nacionalistas a cambio de una tregua del grupo terrorista. El gran “pecado” de Benet ha sido excavar una veta ya muerta, que se ha revelado estéril. Pero Aragonés, Rajoy y sus secuaces siguen a la caza de ese nuevo Caso GAL, de ese filón que les franquee el regreso al poder. Y sus paladas los hundirán más y más, pero también continuarán sembrando de escombros la política de nuestro país.
martes, enero 17, 2006
Cosas del postcrossing 6
Segunda postal en dos días, ésta firmada por Martina, una muchacha de 24 años de la República Checa que dice escribir mientras, al otro lado de la ventana, la temperatura alcanza los veinte bajo cero.
Famous Last (but one) Words (17)
Paradigma de la germanidad
“Cierto carácter germano es inasequible al desaliento, impermeable a la duda. Rara vez se alejará, por más precaria que esté presentándose su ejecución, del objetivo marcado de antemano. Ya en el fútbol ya en el automovilismo, habrá quien hable de mediocridad y quien prefiera destacar aquello del rigor y la fiabilidad. En lo que a Rammstein se refiere, las sensaciones tras el aún reciente Reise reise apuntaban a una reiteración ad infinitum de la fórmula que les dio fama desde los fotogramas de Lost highway. Otra variante del ente teutón, no obstante, surca también las venas musicales de la banda de Till Lindemann: la metáfora nietzscheana, lo imprevisible del deambular de un Werther iluso y atormentado. Es así que Rosenrot logra escapar al hastío gracias a la sabia potenciación de los elementos lírico (Stirb nicht vor mir, balada a la que se suma Sharleen Spiteri) y kitsch (ese Te quiero puta! de español imposible y aromas mariachis). Sin perder una sola fibra del músculo marca de la casa, Rammstein vuelve a merecer nuestros favores. A fin y al cabo, un martillo pilón pintado de rosa es menos martillo pilón.” Milo J. Krmpotic, Go.
lunes, enero 16, 2006
Cosas del postcrossing 5
Juergen, un alemán residente en la Selva Negra (a tiro de tapón de cerveza de la frontera suiza, en un pueblo atravesado por el Danubio), que es repartidor de algún producto embotellado y que responde al nick de Crazytabasco, me remite esta cuarta postalita.
Uno descubre que se hace viejo... (5)
viernes, enero 13, 2006
"La Nueva España" contraataca
Milo J. Krmpotic, una de las debilidades más sólidas de esta sección desde que publicó su disolvente Sorbed mi sexo, saca a finales de enero para el público juvenil El tiempo de los sueños, en Planeta-Oxford. Más: «Estoy acabando de retocar otro libro juvenil, Gárgola». Y tiene otro en el telar, esta vez adulto: Maldeamores. Así, todo junto. ¿De qué va? «Son relatos breves interligados, de temática amorosa en diversas formas, y la progresión se da a través del paso entre lo claramente fantástico (en plan realismo mágico) y lo «real». Llevo 32 capítulos, y todos ellos se encuentran en mi blog: krmpotic2.blogspot.com».
From the Vaults of GO (5)
jueves, enero 12, 2006
¡Yo (también) soy J.T.!
Impresiones subterráneas
- He perdido algo de práctica en el siempre infravalorado arte de ceder el paso a aquellas personas a las que uno cree que debe ceder el paso (en mi caso, todo el mundo) sin por ello convertirse en un molesto tapón en una zona tan sensible al embudismo como es la puerta del vagón de metro.
- Un grupo de jóvenes pintores se aposta en el túnel que conecta la L1 y la L3 de Plaza Cataluña para, esgrimiendo sus cuadros en alto, gritar: “¡Terrorismo artístico, terrorismo artístico!”. Acto seguido, me enorgullezco de vivir en un país donde la ecuación (hora punta) elevada a (palabra “terrorismo”) no es igual a (siete tiros en la cabeza).
- Tras un triple trasbordo, me quedo clavado aguantando una de las puertas de salida de la estación de Gràcia mientras hasta cuatro personas con Síndrome de Down pasan a mi lado ignorantes de que deberían tomarme el relevo. Medio minuto más tarde, la acompañante del grupo por fin arriba a mi posición y pasa a cargar con la dichosa puerta.
(Por cierto que ir de un lado al otro caminando se presta notablemente a que ciertos individuos -y no señalo a nadie, don Marcelo Gómez- imiten el modo que tiene uno de ir caminando de un lado al otro.)
miércoles, enero 11, 2006
Amor checo
-Milos, Milos, yo te quiero, te quiero tanto, pero todo lo que pasó fue culpa mía, les he preguntado a las chicas cómo hacerlo, les pregunté a las mayores, seguro que todo volverá a estar bien, seguro, ahora ya sé cómo hacerlo... ¿sabes?"
Trenes rigurosamente vigilados, de Bohumil Hrabal.
Cosas del postcrossing 4
Petra, pintora austríaca, me remite esta tercera postal desde Kärnten. Por su parte, Laura, una enfermera alemana, fue receptora de mi cuarto envío (para variar, una vista de la Casa Batlló).
Famous Last (but one) Words (16)
martes, enero 10, 2006
Devoción
(Now, that's what I call glamour!)
Capitulación
La verdad, en cambio, trasluce que, tras varios meses driblando al bueno de Antony, durante los tres últimos días he caído víctima de las melodías de su I am a bird now.
Dudo, aún así, que este avance me permita asomarme a su imagen sin recaer en el repelús (su travestismo es de los que desprenden dolor, de los que resultan grotescos, de los que invitan a arrancarse la piel a tiras en la no aceptación de la identidad de uno -arrebatémosle el componente sexual y obtendremos la misma incomodidad que me provoca el viejo Jacko).
Pero, canción a canción, me he propuesto hacer prácticas:
(Quizá un día de estos me atreva con alguna fotografía más reciente, las de larga cabellera lacia y mensajes redactados sobre manchas blancas en las mejillas.)
Erotismo checo
Trenes rigurosamente vigilados, Bohumil Hrabal.
lunes, enero 09, 2006
La hora de la Gárgola
Ayer tarde, seis años después de redactar su primera línea (por cierto, una de las pocas que no han sufrido alteración alguna: "Dime, ¿has hablado alguna vez con la tormenta?"), terminé la tercera rescritura de Gárgola. No hubo fuegos de artificio, ni una grada puesta en pie aplaudiéndome. Pero sí la pequeña satisfacción de haber culminado la que creo mi "obra" más redonda. Balial vuela libre, pues, y yo regreso a mi maldeamores.
domingo, enero 08, 2006
Lírica súper-heroica
Habré caminado (tantas veces)
Estas calles
Matthew "Superman" Charlesworth,
West Wellington's 2005 Poet Laureate.
sábado, enero 07, 2006
viernes, enero 06, 2006
jueves, enero 05, 2006
Sabiduría polar (ártica)
De El País de las Sombras Largas, de Hans Ruesch.
miércoles, enero 04, 2006
My Own Private (Filmic) 2005
2) Old Boy, de Chan-wook Park
3) La guerra de los mundos, de Steven Spielberg
4) Sin City, de Robert Rodríguez y Frank Miller
5) Una historia de violencia, de David Cronenberg
6) The Life Aquatic with Steve Zissou, de Wes Anderson
7) Hierro 3, de Kim Ki-Duk
8) Harry Potter y el Cáliz de Fuego, de Mike Newell
9) King Kong, de Peter Jackson
10) Código 46, de Michael Winterbottom
11) Descubriendo Nunca Jamás, de Marc Forster
12) El hundimiento, de Oliver Hirschbiegel
13) Samaritan Girl, de Kim Ki-Duk
14) Dark Water, de Walter Salles
15) Batman Begins, de Christopher Nolan
16) La novia cadáver, de Tim Burton y Mike Jonson
17) Flores rotas, de Jim Jarmusch
18) Entre copas, de Alexander Payne
19) Garden State, de Zach Braff
20) El método, de Marcelo Piñeyro
21) 5 * 2, de François Ozon
22) El aviador, de Martin Scorsese
23) American Splendor, de Shari Springer y Robert Pulcini
24) La Venganza de los Sith, de George Lucas
25) Land of the Dead, de George A. Romero
Un año ladrando (en voz alta)
324 entradas.
235 fotografías.
720 comentarios.
(Y sumando).
En fin, que como diría aquel... ¡Va por ustedes!
lunes, enero 02, 2006
Marte y Venus en el cine 4
Reality Bites, de Ben Stiller.
domingo, enero 01, 2006
Famous Last (But One) Words (15)
sábado, diciembre 31, 2005
Deseo crepuscular (y publicidad encubierta)
Que este 2006 sea, para todos vosotros, algo así como... |
viernes, diciembre 30, 2005
My Own Private (Musical) 2005
2) Death Cab for Cutie, “Plans”
3) Alkaline Trio, “Crimson”
4) Bright Eyes, “I’m wide awake, it’s morning”
5) Kanye West, “Late registration”
6) Ryan Adams, “Jacksonville city nights”
7) Hard-Fi, “Stars of CCTV”
8) Maxïmo Park, “A Certain Trigger”
9) Arcade Fire, “Funeral”
10) The Decemberists, “Picaresque”
11) Ryan Adams, “Cold roses”
12) Blueberry Hill, “Thank You”
13) Ben Lee, “Awake is the new sleep”
14) Kaiser Chiefs, “Employment”
15) Fountains of Wayne, “Out-of-state plates”
16) Bloc Party, “Silent alarm”
17) Love of Lesbian, “Maniobras de escapismo”
18) the Rosebuds, “birds make good neighbors”
19) Rammstein, “Rosenrot”
20) Clem Snide, “End of Love”
21) Brakes, “Give blood”
22) Editors, “The back room”
23) The Chalets, “Check In”
24) The Rakes, “Capture/Release”
25) Cowboy Junkies, “Early 21st century”
jueves, diciembre 29, 2005
My Own Private (Literary) 2005
2) La conjura contra América, de Philip Roth (Mondadori)
3) Perro callejero, de Martin Amis (Anagrama)
4) Crónicas, de Bob Dylan (Global Rhythm)
5) Provocación, de Stanislaw Lem (Funambulista)
6) El Diccionario del Diablo, de Ambrose Bierce (Galaxia Gutenberg)
7) La velocidad de la luz, de Javier Cercas (Tusquets)
8) Los enanos, de Harold Pinter (Destino)
9) La posibilidad de una isla, de Michel Houellebecq (Alfaguara)
10) El Coloso de Nueva York, de Colson Whitehead (Mondadori)
11) El sueño de Borges, de Blanca Riestra (Algaida)
12) Personajes desesperados, de Paula Fox (El Aleph)
13) Grimpow, de Rafael Ábalos (Montena)
14) Yo y Kaminski, de Daniel Kehlmann (Acantilado)
15) Error humano, de Chuck Palahniuk (Mondadori)
miércoles, diciembre 28, 2005
From the Vaults of GO (4)
Interesante punto de partida, contraponer las dos principales disciplinas de la tradición oriental (paciencia versus sadismo) y ver cuál se lleva el gato al agua. Un hombre es encerrado en una habitación de hotel de dos estrellas: hay televisión vía satélite pero el servicio deja bastante que desear. Quince años después, su salida resulta incluso más inesperada que la entrada. El período de adaptación se revela tirando a traumático (en Corea desconocen el pulpo al ajillo), y al sujeto no le queda otra que investigar los motivos de su desgracia. ¿Venganza? El Conde de Montecristo no se las tuvo que ver con enemigos de ojos rasgados, oigan. Como rasgados le quedaron los ojos de tanto reír a Tarantino, presidente del jurado del último Cannes, Oldboy se llevó la Palma. Y como Sitges no iba a ser menos, Chan-wook Park sumó galardones en el Garraf. Motivos más que suficientes para generar expectativa y abonar la sinuosa trayectoria hacia el film de culto. ¿Hay para tanto? Lo despiadado del argumento, la profundidad de los personajes y lo climático de la resolución nos dicen que sí. El ritmo, la banda sonora y la modernidad visual nos dicen que también. Unos martillazos bien dados no bastan para alcanzar la redención. Benditos asiáticos, cada vez que se (nos) bañan en sangre...
martes, diciembre 27, 2005
¡Más Pinter, es la guerra!
(A lo que servidor añadiría que tampoco es cuestión de convertirlo en una ecuación de cinco incógnitas.)
viernes, diciembre 23, 2005
jueves, diciembre 22, 2005
Poema de Navidad - Un cuento
A la Japonesa Más Alta del Mundo no le gusta la Navidad.
El padre de la Japonesa Más Alta del Mundo jamás pasó del 1’55.
La madre de la Japonesa Más Alta del Mundo medía 1,42.
En cierta ocasión, cuando la Japonesa Más Alta del Mundo contaba 13 años (y medía ya 2,21),
la madre de la Japonesa Más Alta del Mundo tuvo que
subirse sobre los hombros del padre de la Japonesa Más Alta del Mundo para
abofetear a la Japonesa Más Alta del Mundo por
una falta de respeto que la Japonesa Más Alta del Mundo había cometido.
Era Navidad.
Era Navidad.
Desde entonces, a la Japonesa Más Alta del Mundo no le gusta la Navidad.
Claro que, salvo el “desde entonces”, eso ya lo habíamos dicho.
Sea como fuere, esta Navidad la Japonesa Más Alta del Mundo recuerda
aquella otra Navidad en la que deseó escapar al
abofeteamiento materno siendo algunos centímetros más alta de lo que ya era.
La Japonesa Más Alta del Mundo ha calculado siempre que un 3,12 hubiera bastado:
Puesta a ser la Japonesa Más Alta del Mundo, mejor serlo bien.
Es Navidad.
Es Navidad.
Oh, how I burn...
Foto Fabián Taranto
Un año durante el cual ves dos veces a Franz Ferdinand en vivo no debe, no puede ser un mal año.
Famous Last (but one) Words (14)
"Istumo osewani natteimasu. Korekaramo dozo yoroshiku onegaishimasu." - Mihoko Sugita.
miércoles, diciembre 21, 2005
Rudyard Kipling's "If"
If you can trust yourself when all men doubt you
But make allowance for their doubting too.
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise.
If you can dream--and not make dreams your master,
If you can think--and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools.
If you can make one heap of all your winnings
And risk it all on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breath a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on!"
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings--nor lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much,
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And--which is more--you'll be a Man, my son!
martes, diciembre 20, 2005
A mi moto no le gustan los lunes
Lunes 5 - Se despierta con la rueda delantera pinchada. 11 horas y 37 euros más tarde, vuelve a hallarse en perfecto estado operativo.
Mientras decido si la rebautizo Garfield o Geldof, sabed que el lunes 26 permanecerá todo el día dentro de una caja fuerte. Y me quedo yo a su lado con un bate de béisbol entre las manos, por si acaso.
lunes, diciembre 19, 2005
Marte y Venus en el cine 3
Hierro 3 de Kim-Ki Duk.
sábado, diciembre 17, 2005
viernes, diciembre 16, 2005
¡Siempre al abordaje!
Tino Pertierra, La Nueva España (8/12/05).
jueves, diciembre 15, 2005
From the Vaults of GO (3)
A los ingleses se les da bien el té. A veces el fútbol. Los pasteles de relleno infame. El pop, definitivamente. Y la comedia televisiva. Pero, pese a su amplio historial en este último terreno, ninguna de sus series había conquistado Estados Unidos como The Office. Ricky Gervais, su co-director y protagonista, es el equivalente catódico de los Beatles. Más o menos.
”No soy de por aquí. Vengo de un pequeño lugar llamado Inglaterra. Solíamos dominar el mundo antes que vosotros”. Así abordó Ricky Gervais su discurso de agradecimiento tras recibir el Globo de Oro 2004 al mejor actor en una serie de televisión musical o de comedia (algo inédito en producciones procedentes de la pérfida Albión). En cuanto al modo de concluirlo... Convengamos en que no lo hizo, pues resultó necesaria una orden de desalojo para que abandonara el escenario. Ése es Gervais, un sujeto de humor afiladísimo, verborrea compulsiva y risa enervante que encontró el papel de su vida al ponerse en la piel de David Brent, el mánager de la sección de ventas de una empresa papelera de la británica e insulsa localidad de Slough. Porque Brent tiene mucho de Gervais (lo mismo que el Bob Harris de Lost in Translation está construido a imagen y semejanza de Bill Murray –por cierto, también premiado en la gala de los Globos de este año). Y, tras repasar los documentales de rodaje que acompañan la edición en DVD de las dos temporadas de The Office (doce capítulos a los que cabe sumar los dos episodios especiales estrenados en el Reino Unido estas últimas Navidades), uno alcanza la sospecha de que Gervais sólo puede y debe ser administrado de ese modo: actuando y en dosis inferiores a la media hora. En caso de exposición prolongada o, Dios no lo quiera, respuestas adictivas no dude en acudir al psicoterapeuta más cercano.
Un supuesto documental de la BBC sobre las personas humanas que día a día se ganan el pan en una oficina tan excitante como la ropa interior de Ana Palacio... Tal es el punto de partida de la serie. Así, las entrevistas individuales sobre los puntos candentes de la convivencia laboral se ven puntuadas por secuencias rodadas cámara en mano, retratos al estilo Dogma que atestiguan las ingenuidades y vilezas en que solemos caer cuando creemos que no hay espectadores que den cuenta de nuestros actos. Más allá de Brent y sus diversas vocaciones frustradas (músico, agitador social, cómico, motivador, jefe comprensivo), conocemos a Tim (Martin Freeman), responsable de ventas casi treintañero y aún residente en el domicilio paterno que está secretamente enamorado de Dawn (Lucy Davis), la rubia recepcionista que tiene un novio cachas en el almacén y a la que también pretende Gareth (Mackenzie Crook), el pelota de turno, sujeto de pocas luces y aún menor entidad física que alberga ideas de bombero sobre un amplio abanico de temas comprometidos: las diferencias raciales, el sexo anal, las películas de Bruce Lee, las fantasías sobre hermanas lesbianas (e incestuosas, se deduce), la importancia de una formación militar...
El humor es en ocasiones delirante, a menudo sonrojante, las más de las veces grotescamente humano. Y en todo ello hay que reconocerle un cincuenta por ciento de méritos a Stephen Merchant, segunda parte dirigente del proyecto y padre del mismo, pues concibió The Office a modo de vídeo casero para un curso de producción de la BBC (los encargados de la cadena le sugirieron entonces que desarrollara las ocurrencias de aquel piloto amateur). Los dos metros largos de altura de Merchant habían coincidido con Gervais en el mundo radiofónico, al que este último llegó tras un periplo digno del personaje que le ha dado la fama: a principios de los ochenta fue miembro de un grupo pop que llevaba por nombre Seona Dancing (sus dos hits se auparon a los puestos 117 y 70 de los charts); a continuación trabajó ocho años como oficinista, ejerció de representante de Suede y, por último, presentó el show Meet Ricky Gervais con resultados no especialmente felices. Doce episodios y dos especiales más tarde, The Office se ha convertido en uno de los clásicos de la pequeña pantalla británica, un producto capaz de cruzar el charco y salpicar los morros catódicos de América. Recientemente, Gervais realizó una aparición estelar en Alias. Y, a punto de embarcarse en una gira de shows hablados por las islas, supervisa el remake estadounidense de su criatura. Preguntado por qué no ha querido protagonizarlo, la perilla más imitada del cinturón industrial londinense contestó: “Nunca me ha importado el dinero. Y no me gusta la fama. Es lo peor de mi carácter: no quiero que me reconozcan cuando voy a comprar pantalones”.
miércoles, diciembre 14, 2005
"Dead men are heavier than broken hearts"
martes, diciembre 13, 2005
Cosas del postcrossing 3
Suvi, una estudiante finlandesa de 20 años, firma la segunda postal que recibo. Estas cuatro vistas son, según me cuenta, todo cuanto se debe conocer de su pueblo, Kokkola. Por cierto que Finlandia también fue el destino de mi segundo envío; la receptora, Pipsa, de 26 años, pedía que evitáramos los estereotipos turísticos. Pero no pude resistir la tentación de mandarle el tejado de la Casa Batlló...
lunes, diciembre 12, 2005
Intimismo urbano, opio ciudadano, asco político
Algunos, como un servidor mismamente, suelen atravesar la crisis de rigor nada más abrir los párpados al mundo (y al sonar de la alarma de la cadena). Pero no todo quisque alcanza tan velozmente ese estado de dolorosa lucidez. Por lo general, la ducha y el café con leche son los peajes obligados de quien desemboca en la consciencia. Y tal proceso suele culminar precisamente a bordo de algún medio de transporte urbano, con el periódico (más bien gratuito que de pago) abierto sobre la falda y los edificios del corazón de la ciudad (o los túneles de sus intestinos) desfilando al otro lado de la ventanilla.
Sucede así que el ciudadano o ciudadana medios se enfrentan a la información de la jornada en el momento mismo en que más necesitados se hallan de dar con un sentido a su existencia. Las barreras de su credulidad se hallan bajas, el criterio no es el mismo que dos horas más tarde, cuando se hayan metido ya un buen bocadillo vegetal entre pecho y espalda. Están, en definitiva, dispuestos a creer lo que sea. LO QUE SEA.
Y el PP lo sabe. Y se aprovecha de ello. Y sigue disparando titulares como el que firmaba Mariano Rajoy hace dos o tres mañanas: “El presidente del Gobierno rompió el pacto antiterrorista, rompió el acuerdo que tenía con el PP y aún no se lo ha explicado a los españoles. Y desde entonces, ETA gana y recibe regalos de Rodríguez Zapatero” (El País, 9/11/2005). Porque ellos no harían electoralismo con casi cuatro décadas de muertos y amputados, ¿verdad? Un partido como el suyo, con diez millones de votos sobre los hombros…
Iba yo esta mañana a bordo del 9 articulado y necesitaba creer, quería creer desesperadamente que este festival de la mentira malintencionada, del cinismo y de la indecencia se debe antes a dos docenas de ideólogos perturbados que a diez millones de personas como uno, condenadas diariamente, transporte urbano mediante, a la melancolía. Pero es posible que también yo estuviera auto-engañándome...
Nobel al agnosticismo
-¿Con Cristo? No, no, no. Él es lo que es y yo soy lo que no soy. No veo cómo podemos relacionarnos el uno con el otro.”
De Los enanos, de Harold Pinter.
sábado, diciembre 10, 2005
From the Vaults of GO (2)
Pocas literaturas tan marcadas por la aparición de chicos prodigiosos como la americana; circunstancia nada extraña, por otra parte, en un país que rinde tal culto a la precocidad y el ingenio. Amadrinado por Joyce Carol Oates, a quien tuvo como profesora de Literatura Creativa o alguna asignatura por el estilo, Jonathan Safran Foer (Washington, 1977) debutó hará cuatro años con Todo está iluminado, una novelita tan entretenida e hilarante que despertó el recelo de no pocos, quien esto firma incluido. ¿Había de veras algo tras aquel súbito estallido de ingenio? Lo cierto es que la respuesta del muchacho ha resultado demoledora. Escasas y bastante tradicionales (y, en ocasiones, de nuevo sospechosas) son las herramientas que han puesto en pie esta emotiva maravilla que nos ocupa: el primer gran trauma del siglo XXI occidental a modo de contexto, un protagonista infantil (heredero directo del Oskar de Günter Grass, aunque ya no afecto al tambor de hojalata sino a la pandereta), la diversificación de puntos de vista para esconder detalles de la trama y proceder después a una revelación efectista… Nada del otro jueves. Y, sin embargo, Safran Foer se las arregla para erigir un novelón bienintencionado y amargo a partes iguales, capaz de extraer de la literatura la única respuesta posible ante la pérdida vital, ya una muerte en atentado ya el “mero” abandono amoroso. Imprescindible por sencillamente portentosa, por portentosamente sencilla, Tan fuerte, tan cerca es un pedazo de vida (neoyorquina) que se atreve a mirar al corazón mismo de nuestra (global) humanidad. Un prodigio en toda regla.
jueves, diciembre 08, 2005
25 años
Las mismas cortinas a lado y lado, el mismo sol.”
Este texto, tomado de las páginas 123-124 de Sorbed mi sexo, responde a una situación real de mi infancia debidamente modelada por el paso del tiempo y, claro está, travestida de cara a su puesta de largo literaria. En cualquier caso, sucedió que mis ingenuos seis años se adentraron en el salón para enfrentarse a alguna forma de tristeza procedente de mi madre. Más la televisión que ningún periódico informaban de que, aquel 8 de diciembre de 1980, nuestro Beatle de cabecera había sido abatido a balazos en Nueva York (y recuerdo haber pensado: si era inglés, qué demonios pintaba dejándose matar en Estados Unidos…).
miércoles, diciembre 07, 2005
Fútbol (no) es fútbol
martes, diciembre 06, 2005
Famous Last (but one) Words (13)
lunes, diciembre 05, 2005
From the Vaults of GO
Crimen y castigo
sábado, diciembre 03, 2005
Marte y Venus en el cine 2
The Adventures of Ford Fairlaine, de Renny Harlin.
Famous Last (but one) Words (12)
viernes, diciembre 02, 2005
Dark, Miserable Times Lay Ahead...
¿Cuántos adolescentes torturados pueblan la obra de Shakespeare? Pocos que se definan como tales, pero qué son si no el joven Príncipe Hal, Romeo y Julieta o el mismísimo Hamlet… El Bardo tutelaba las conversaciones sobre la identidad que en Azkaban mantenían Harry Potter y su mentor Lupin. Y aquella promesa ha hallado debido cumplimiento en los fotogramas de Goblet of Fire, recreación de la soledad, los miedos y las ansiedades propias de la adolescencia tan digna y reivindicable como Los cuatrocientos golpes. Peor dirigida que su predecesora pero (curiosamente) más redonda, Goblet of Fire es mágica y emocionante, angustiante y dolorosa. Sólo cabe desear que la edición en DVD añada la hora larga de metraje de que el film ha debido deshacerse para facilitar su distribución comercial.
jueves, diciembre 01, 2005
Famous Last (but one) Words (11)
Él: (mientras es objeto de un masaje de cervicales) Qué bien lo haces, condenada...
Ella: Menos mal que no me has llamado cordera.
Él: A las corderas en Londres se las comen.
Ella: Pues me iré a Londres...