El toque, la actitud, la solidez, el carácter dicen que quizá. Y los seis títulos en un año golpean con el puño sobre la Messi... perdón, mesa, para decir que sí. Pero cuesta ladrarlo: ha habido tantas escuadras tan memorables... Dejémoslo, de momento, en el mejor equipo del mundo a día de hoy, 2009. No es poco. Y démosle cancha, que varios son los apartados en los que aún puede mejorar. sábado, diciembre 19, 2009
¿El mejor equipo de la historia?
El toque, la actitud, la solidez, el carácter dicen que quizá. Y los seis títulos en un año golpean con el puño sobre la Messi... perdón, mesa, para decir que sí. Pero cuesta ladrarlo: ha habido tantas escuadras tan memorables... Dejémoslo, de momento, en el mejor equipo del mundo a día de hoy, 2009. No es poco. Y démosle cancha, que varios son los apartados en los que aún puede mejorar. viernes, diciembre 18, 2009
En ocasiones vimos muertos... que valían la pena
Una lista más de We Are Movie Geeks. Una lista más de la que nos hacemos eco ladrador. Y de ecos precisamente va la cosa, porque he aquí los, a juicio de la ya citada página web, diez mejores títulos con fantasmas "buenos" del más ectoplásmico celuloide:
10) Hearts and Souls de Ron Underwood (1993)
9) Truly Madly Deeply de Anthony Minghella (1990)
8) The Canterville Ghost de Jules Dassin (1944) - Charles Laughton, señoras y señores, primera standing ovation de la mañana, por favor...
7) Field of Dreams de Phil Alden Robinson (1989)
6) The Frighteners de Peter Jackson (1996)
5) The Ghost and Mrs. Muir de Joseph Leo Mankiewicz (1947) - Gene Tierney y Rex Harrison, todos en pie de nuevo...
4) Beetle Juice de Tim Burton (1988)
3) Ghost de Jerry Zucker (1990)
2) Topper de Norman Z. McLeod (1937) - Cary Grant, a estas alturas ya sabemos lo que toca: plas plas plas...
1) The Sixth Sense de M. Night Shyamalan (1999)

10) Hearts and Souls de Ron Underwood (1993)
9) Truly Madly Deeply de Anthony Minghella (1990)
8) The Canterville Ghost de Jules Dassin (1944) - Charles Laughton, señoras y señores, primera standing ovation de la mañana, por favor...
7) Field of Dreams de Phil Alden Robinson (1989)
6) The Frighteners de Peter Jackson (1996)
5) The Ghost and Mrs. Muir de Joseph Leo Mankiewicz (1947) - Gene Tierney y Rex Harrison, todos en pie de nuevo...
4) Beetle Juice de Tim Burton (1988)
3) Ghost de Jerry Zucker (1990)
2) Topper de Norman Z. McLeod (1937) - Cary Grant, a estas alturas ya sabemos lo que toca: plas plas plas...
1) The Sixth Sense de M. Night Shyamalan (1999)
jueves, diciembre 17, 2009
miércoles, diciembre 16, 2009
martes, diciembre 15, 2009
"Live at Reading" de Nirvana
Cuenta la leyenda –o por lo menos Wikipedia– que, el 30 de agosto de 1992, domingo para más señas, los miembros de Nirvana vivieron con no poca ansiedad y también notable pesimismo las horas previas a su salida al escenario de Reading, donde debían cerrar y coronar la tercera noche del festival: drogas, el controvertido matrimonio de Kurt Cobain con Courtney Love y su reciente paternidad, la presión de unos medios que en poco más de un año habían hecho de tres chavalitos de Aberdeen, Washington, el no va más de la escena rock mundial... Y cuenta de paso la memoria del abajo firmante –merecedora de la misma reticencia que la famosa enciclopedia cibernética– que, en el show celebrado un par de meses antes en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, el trío se había mostrado como una banda estática pero contundente: poco entretenida para el mero espectador pero memorable para quien quisiera sudar su actitud punk bailando y chocando frente al escenario. Respecto a lo primero, punto a favor de Nirvana por responder al posible desastre con una crucifixión pública y no exenta de ironía de sus demonios interiores: desde la salida de Cobain en silla de ruedas hasta el desmantelamiento final del escenario (con regalo de una guitarra zurda al respetable), Reading marcó la apoteosis de su directo. Respecto a lo segundo, punto en contra de este (notablemente tardío) lanzamiento en dvd del concierto: más allá de las anécdotas ya comentadas, ni la realización ni el espectáculo en sí suman vuelo visual a cuanto se vivió aquella noche y la cosa se queda en simple documento. Un acierto, por tanto y por otro lado, que la edición venga acompañada de su correspondiente cd, transmisor fiel y directo de la rabia y el angst en que chapoteaban los autores de Smells Like Teen Spirit. Con él en el discman, iPod, etc., uno sí llega a reconocerse tan felizmente mendrugo como ese Tony Hodgkinson que, erigido en Bez del grunge, se tira medio concierto botando espasmódicamente sobre el escenario.(Esta reseña ha aparecido en el número de diciembre de Go Mag)
lunes, diciembre 14, 2009
Famous Last (but one) Words (184)
"El casal es autogestionado, y eso da una oportunidad a los jóvenes para aprender a ser responsables." - De la pieza de El País Catalunya de ayer en la que se venía a denunciar el desalojo del Casal Popular de Gràcia, del que los okupas no pueden "defenderse" al haber aprobado el juez una caución de 30.000 euros.
(Bajo estas líneas, una muestra más de la habitual responsabilidad de los jóvenes del citado casal para con el barrio que los acoge: desde hace un par de años no han vuelto a romper el escaparate de la lavandería de enfrente y este pasado domingo a las 13:30 horas el olor a orines era prácticamente inexistente.)
(Bajo estas líneas, una muestra más de la habitual responsabilidad de los jóvenes del citado casal para con el barrio que los acoge: desde hace un par de años no han vuelto a romper el escaparate de la lavandería de enfrente y este pasado domingo a las 13:30 horas el olor a orines era prácticamente inexistente.)
domingo, diciembre 13, 2009
sábado, diciembre 12, 2009
Veinte años de cine
Con motivo de su vigésimo aniversario, la revista Empire ha recreado simpática y fotográficamente algunos de los films clave de estos últimos veinte años...viernes, diciembre 11, 2009
Spin the f**k off!
IGN ha escogido los nueve peores spin-offs cinematográficos (esto es, para quien faltara ese día a clase, films que, sin llegar a ser secuelas, nacieron a partir de personajes o situaciones de otras franquicias). Y vendrían a ser, por riguroso orden cronológico, los siguientes:
1) Caravan of Courage: An Ewok Adventure de John Korty (1984)
2) Supergirl de Jeannot Szwarc (1984)
3) U.S. Marshals de Stuart Baird (1998)
4) The Scorpion King de Chuck Russell (2002)
5) Freddy vs. Jason de Ronny Yu (2003)
6) Catwoman de Pitof (2004)
7) Alien vs. Predator de Paul W.S. Anderson (2004)
8) Evan Almighty de Tom Shadyac (2007)
9) X-Men Origins: Wolverine de Gavin Hood (2009

Muy fan de Helen Slater -también, del uso que Jeannot Szwarc hizo del Cinemascope: a eso se le llama llenar un plano...
1) Caravan of Courage: An Ewok Adventure de John Korty (1984)
2) Supergirl de Jeannot Szwarc (1984)
3) U.S. Marshals de Stuart Baird (1998)
4) The Scorpion King de Chuck Russell (2002)
5) Freddy vs. Jason de Ronny Yu (2003)
6) Catwoman de Pitof (2004)
7) Alien vs. Predator de Paul W.S. Anderson (2004)
8) Evan Almighty de Tom Shadyac (2007)
9) X-Men Origins: Wolverine de Gavin Hood (2009
Muy fan de Helen Slater -también, del uso que Jeannot Szwarc hizo del Cinemascope: a eso se le llama llenar un plano...
jueves, diciembre 10, 2009
And the word of the year 2009 is...(3)
miércoles, diciembre 09, 2009
"Paranormal Activity" de Oren Peli (EDITADA)
Para ulular lastimeramente:
El único momento en que se sale de la casa, internet mediante, y ese vídeo gore que atenta radicalmente contra el espíritu lo-fi de la película. Por lo demás, aunque el personaje de Micah pueda a ratos antojársenos tirando a para-anormal, su actuación se encuentra bastante justificada por un par de líneas de diálogo.
Para aullar efusivamente:
Su (obligada) economía narrativa. El petróleo que extrae de dos actores prácticamente amateurs. La claustrofobia que provoca ese escenario único que es la casa (las dos salidas al jardín, vallado de día y negrísimo de noche, no invitan precisamente a que nos sintamos mejor). La perfecta progresión de los fenómenos sobrenaturales y de la consiguiente desesperación de los personajes. El plano final, con su prodigioso uso del fuera de campo (*). Y que podamos prescindir de la leyenda urbana de su veracidad a la hora de dejarnos acongojar por ella.
El juicio crepuscular:
Lo de The Blair Witch Project tuvo mérito, sí. Pero... ¿repetir la jugada y obtener unos resultados artísticos tirando a escalofriantes? Desde debajo de la manta, entre temblores, oído avizor al menor crujido del parqué, nos quitamos el sombrero ante Oren Peli y su ídem con la casa encantada de peor rollo de la que hayamos tenido noticia desde tiempos de Poltergeist.
El único momento en que se sale de la casa, internet mediante, y ese vídeo gore que atenta radicalmente contra el espíritu lo-fi de la película. Por lo demás, aunque el personaje de Micah pueda a ratos antojársenos tirando a para-anormal, su actuación se encuentra bastante justificada por un par de líneas de diálogo.
Para aullar efusivamente:
Su (obligada) economía narrativa. El petróleo que extrae de dos actores prácticamente amateurs. La claustrofobia que provoca ese escenario único que es la casa (las dos salidas al jardín, vallado de día y negrísimo de noche, no invitan precisamente a que nos sintamos mejor). La perfecta progresión de los fenómenos sobrenaturales y de la consiguiente desesperación de los personajes. El plano final, con su prodigioso uso del fuera de campo (*). Y que podamos prescindir de la leyenda urbana de su veracidad a la hora de dejarnos acongojar por ella.
El juicio crepuscular:
Lo de The Blair Witch Project tuvo mérito, sí. Pero... ¿repetir la jugada y obtener unos resultados artísticos tirando a escalofriantes? Desde debajo de la manta, entre temblores, oído avizor al menor crujido del parqué, nos quitamos el sombrero ante Oren Peli y su ídem con la casa encantada de peor rollo de la que hayamos tenido noticia desde tiempos de Poltergeist.
martes, diciembre 08, 2009
lunes, diciembre 07, 2009
domingo, diciembre 06, 2009
sábado, diciembre 05, 2009
viernes, diciembre 04, 2009
My Own Private Filmic 1984
Recordaba Fotogramas, en su número de noviembre, la magnífica cosecha cinematográfica de 1984, de la que se acaban de cumplir veinticinco años. A continuación, una clasificación ladradora y crepuscular (esto es, obscenamente subjetiva y no sujeta a criterios de calidad -aunque también, a ratos) de los quince films reseñados:
1) Indiana Jones y el templo maldito de Steven Spielberg
2) Terminator de James Cameron
3) Pesadilla en Elm Street de Wes Craven
4) Los cazafantasmas de Ivan Reitman
5) Gremlins de Joe Dante
6) Karate Kid de John G. Avildsen
7) Amadeus de Milos Forman
8) Tras el corazón verde de Robert Zemeckis
9) Superdetective en Hollywood de Martin Brest
10) Despedida de soltero de Neal Israel
11) Loca academia de policía de Hugh Wilson
12) Footloose de Herbert Ross
13) La historia interminable de Wolfgang Petersen
14) Top Secret de Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker
15) La mujer de rojo de Gene Wilder
1) Indiana Jones y el templo maldito de Steven Spielberg
2) Terminator de James Cameron
3) Pesadilla en Elm Street de Wes Craven
4) Los cazafantasmas de Ivan Reitman
5) Gremlins de Joe Dante
6) Karate Kid de John G. Avildsen
7) Amadeus de Milos Forman
8) Tras el corazón verde de Robert Zemeckis
9) Superdetective en Hollywood de Martin Brest
10) Despedida de soltero de Neal Israel
11) Loca academia de policía de Hugh Wilson
12) Footloose de Herbert Ross
13) La historia interminable de Wolfgang Petersen
14) Top Secret de Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker
15) La mujer de rojo de Gene Wilder
jueves, diciembre 03, 2009
"The Hangover" de Todd Phillips
Para ulular lastimeramente:
La vacuidad que se abre tras su brillante envoltorio. Su escasa originalidad. Que dejen que Mike Tyson hable tanto. Los interludios musicales (salvo el de Ed Helms al piano, claro). Que, en lo referente a mala baba, no le llegue a la suela de los zapatos a Very Bad Things. Y su final tontorrón y precipitado.
Para aullar efusivamente:
Que no pensaran/consiguieran a Jack Black para el papel de Alan. El ochenta por ciento de los diálogos de Alan (esto es, el cien por cien de las carcajadas de la película). Zach Galifianakis como Alan. Heather Graham, tan desaprovechada y encantadora como siempre en el mismo papel de siempre. Y que a ratos parezca dirigida y fotografiada con cierto criterio.
El juicio crepuscular:
Si The Hangover fuera una prostituta de Las Vegas, el folleto a partir del cual decidimos contratarla sería una oda a la demanda por publicidad engañosa. Más aniñada que sofisticada, más pintarrajeada que atractiva, ofrece cierto entretenimiento pero nos lleva, inevitablemente, a pensar que hemos malgastado otra noche de sábado. E incluso en medio del desierto debe de haber cosas mejores que hacer...
La vacuidad que se abre tras su brillante envoltorio. Su escasa originalidad. Que dejen que Mike Tyson hable tanto. Los interludios musicales (salvo el de Ed Helms al piano, claro). Que, en lo referente a mala baba, no le llegue a la suela de los zapatos a Very Bad Things. Y su final tontorrón y precipitado.
Para aullar efusivamente:
Que no pensaran/consiguieran a Jack Black para el papel de Alan. El ochenta por ciento de los diálogos de Alan (esto es, el cien por cien de las carcajadas de la película). Zach Galifianakis como Alan. Heather Graham, tan desaprovechada y encantadora como siempre en el mismo papel de siempre. Y que a ratos parezca dirigida y fotografiada con cierto criterio.
El juicio crepuscular:
Si The Hangover fuera una prostituta de Las Vegas, el folleto a partir del cual decidimos contratarla sería una oda a la demanda por publicidad engañosa. Más aniñada que sofisticada, más pintarrajeada que atractiva, ofrece cierto entretenimiento pero nos lleva, inevitablemente, a pensar que hemos malgastado otra noche de sábado. E incluso en medio del desierto debe de haber cosas mejores que hacer...
miércoles, diciembre 02, 2009
Hoja una ser yo puedo...
(De la serie Bio-Diversity de Christoph Niemann, de quien ya habíamos ladrado aquí...)And the word of the year 2009 is...(2)
¡Admonish! - O, por lo menos, fue la más buscada en la versión cibernética del Merriam Webster después de que la Cámara de Representantes de Estados Unidos la utilizara "contra" el congresista de South Carolina Joe Wilson, quien una semana antes había interrumpido un discurso del presidente Barack Obama al grito de "You lie!". Por detrás quedaron emaciated, empathy, furlough, inaugurate, pandemic, philanderer, repose y rogue (ésta última también por causas más o menos políticas, ya que Going Rogue es el título de la autobiografía de Sarah Palin).

Joe Wilson ganándose a pulso el palabro del año...
Joe Wilson ganándose a pulso el palabro del año...
martes, diciembre 01, 2009
lunes, noviembre 30, 2009
domingo, noviembre 29, 2009
sábado, noviembre 28, 2009
viernes, noviembre 27, 2009
jueves, noviembre 26, 2009
Los libros de los 00
The Daily Telegraph y The Times se han lanzado a enumerar los cien libros que han definido esta pasada década, los llamados años "noughties". He aquí los diez primeros títulos de sus respectivas listas:
1) Harry Potter and the Deathly Hallows de J.K. Rowling
2) Dreams From My Father de Barack Obama
3) The Da Vinci Code de Dan Brown
4) A Heartbreaking Work of Staggering Genius de Dave Eggers
5) The God Delusion de Richard Dawkins
6) Being Jordan de Katie Price
7) Los detectives salvajes de Roberto Bolaño
8) White Teeth de Zadie Smith
9) Atonement de Ian McEwan
10) The Girl With the Dragon Tattoo de Stieg Larsson
1) The Road de Cormac McCarthy
2) Persepolis de Marjane Satrapi
3) Dreams From My Father de Barack Obama
4) Masterworks of the Classical Haida Mythtellers en traducción de Robert Bringhurst
5) Suite française de Irène Némirovsky
6) The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference de Malcolm Gladwell
7) Life of Pi de Yann Martel
8) Payback de Margaret Atwood
9) Atonement de Ian McEwan
10) The Da Vinci Code de Dan Brown
(De la confluencia entre una y otra se desprende, pues, que los últimos diez años son literariamente explicables a través de, por este orden, Barack Obama, Dan Brown e Ian McEwan...)
1) Harry Potter and the Deathly Hallows de J.K. Rowling2) Dreams From My Father de Barack Obama
3) The Da Vinci Code de Dan Brown
4) A Heartbreaking Work of Staggering Genius de Dave Eggers
5) The God Delusion de Richard Dawkins
6) Being Jordan de Katie Price
7) Los detectives salvajes de Roberto Bolaño
8) White Teeth de Zadie Smith
9) Atonement de Ian McEwan
10) The Girl With the Dragon Tattoo de Stieg Larsson
1) The Road de Cormac McCarthy2) Persepolis de Marjane Satrapi
3) Dreams From My Father de Barack Obama
4) Masterworks of the Classical Haida Mythtellers en traducción de Robert Bringhurst
5) Suite française de Irène Némirovsky
6) The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference de Malcolm Gladwell
7) Life of Pi de Yann Martel
8) Payback de Margaret Atwood
9) Atonement de Ian McEwan
10) The Da Vinci Code de Dan Brown
(De la confluencia entre una y otra se desprende, pues, que los últimos diez años son literariamente explicables a través de, por este orden, Barack Obama, Dan Brown e Ian McEwan...)
miércoles, noviembre 25, 2009
And the word of the year 2009 is...
martes, noviembre 24, 2009
"Fama" de Daniel Kehlmann
Hay meses en que cuesta Dios y ayuda dar con un libro de crítica (entiéndanme: libros hay para construir una nueva Gran Muralla, pero la primera opción ya va como entrevista y la segunda la ha solicitado un colaborador y la tercera se acaba de retrasar y la cuarta tiene ochocientas páginas que no se leerán de aquí al viernes, etc.). Este número que acabamos de cerrar, por el contrario, me obligó a decidir entre tres títulos idénticamente interesantes y correctos. El ganador -les ahorro el suspense- fue Una novela natural de Gueorgui Gospodínov (en Saymon), y a su quiosco habitual durante los primeros días de diciembre les remito si quieren saber el porqué de tal elección. Toca hablar, desde aquí, de los que llegaron media cabeza tarde a la línea de llegada. Uno de ellos lo comentamos precisamente ayer, La región inmóvil de Tom Drury (451). Y el que hoy nos ocupa fue Fama de Daniel Kehlmann (Anagrama).Comencemos (o prosigamos) diciendo que Kehlmann es un joven prodigio alemán (nació en 1975) que en nuestro país viene gozando de una curiosa carrera editorial, con tres sellos dispares para sus tres obras publicadas. A falta de que alguien decida recuperar sus cuatro trabajos iniciales, lo primero que supimos de él fue Yo y Kaminski (Acantilado), una entretenida sátira sobre el arribismo artístico protagonizada por un biógrafo que se mostrará capaz de todo con tal de conseguir la materia prima para su trabajo sobre un célebre pintor. Aunque inteligente y simpática, Yo y Kaminski difícilmente hacía presagiar el éxito y las maneras históricas de La medición del mundo (Maeva), jugosísimo relato sobre el desencuentro entre el naturalista Humboldt y el matemático Gauss que vendió millón y medio de copias sólo en Alemania. Convertido en una estrella de ese firmamento literario que preside el sol Goethe, pues, queda claro que Kehlmann tuvo que lidiar con uno de los más molestos fenómenos de la vida contemporánea.
Fama (Anagrama) es el resultado: un retrato descarnado, a través de nueve relatos empapados en bilis e ironía, de ciertos satélites que orbitan en torno al mundo del arte pero que nada tienen que ver con el arte (y, en ese sentido, remite claramente a Yo y Kaminski). La pieza en que un freak cibernético acosa hasta la extenuación a un autor de éxito a fin de impresionarlo y acabar protagonizando una de sus obras resulta particularmente ejemplificadora. Pero también están ahí las típicas giras de conferencias (si hoy es martes esto es el Instituto Alemán de Tegucigalpa), los famosos “pesebres” (aterradora resulta la historia de la autora de novela negra que acepta ir a conocer en persona las “bondades” de una de las repúblicas asiáticas de la antigua Unión Soviética), las presiones para que el creador se mantenga a la altura de su corpus (por más que ese creador sea primo hermano de Paulo Coelho y se desconfíe de su sinceridad literaria)… Fama es una pataleta en toda regla, no dudamos que justificada, notablemente construida y narrada, pero que alcanza sus cotas más altas cuando Kehlmann deja en segundo plano la catarsis y se dedica a indagar en temas como la dicotomía identidad/simulacro (el actor que se convierte en imitador de sí mismo) o la metaliteratura (el personaje que ruega a su autor que no acabe con su vida).
(Esta reseña apareció en el blog de Qué Leer la semana pasada)
lunes, noviembre 23, 2009
domingo, noviembre 22, 2009
sábado, noviembre 21, 2009
viernes, noviembre 20, 2009
Famous Last (but one) Words (183)
"I watched that program (Monday) night just to see if that was what it was about. He dragged that kid out of the car. I'm sure that's where he got his injury. I've never watched that show before. I can't believe people watch that stuff. I told him to keep his night job, what the heck." - Phil Jackson, entrenador de Los Angeles Lakers, comentando la aparición de Pau Gasol en CSI: Miami...
Las mujeres o la historia, nunca ambas...
"En todos los pequeños estados del antiguo Imperio Austrohúngaro hay una plaza así delante de la Catedral. En la otra punta, por supuesto, han abierto un McDonald's. La plaza y la terraza están llenas de jóvenes. Hembras hermosas, muchachas en flor, niñas con patines. Eres perfectamente consciente de que no tendrás una historia con ninguna de las mujeres de las mesas de alrededor. Pero parece que a ti, a fin de cuentas, es precisamente la historia que te atrae. Porque eres un chiflado que se cree autor y que en todas las mujeres interesantes ve sólo la posibilidad de la ficción. Por eso te quedas solo esta noche y el personal de servicio será lo único personal que te va a pasar."
De Una novela natural (Saymon, 2009), de Gueorgui Gospodínov
De Una novela natural (Saymon, 2009), de Gueorgui Gospodínov
jueves, noviembre 19, 2009
"The House of the Devil" de Ti West
Para ulular lastimeramente:
Que sus veinte minutos finales, confusos y acelerados y gratuitamente sangrientos, sacrifiquen tan lamentablemente la tensión construida durante la hora precedente.
Para aullar efusivamente:
Su tono y factura de finales de los años 70/principios de los 80, peinados y walkman incluidos. Su primera hora, ominosa y desasosegante pese a lo muy poquito que en ella acontece. La escalofriante voz de Tom Noonan. Y, en general, el sabio uso del encuadre, la fotografía y los efectos de sonido para crear incomodidad en el espectador.
El juicio crepuscular:
La mejor película de terror del año (según /Film) no es tal. Sí se trata, en cualquier caso, de un muy decente homenaje a ciertas producciones tan setenteras como de bajo presupuesto. Ganará si es visionada en una sala de cine; en casa, los fans de Scream quizá tengan problemas con su ritmo y sutileza. De un modo u otro, eso sí, es probable que acabe con la vocación de toda una generación de babysitters.
Que sus veinte minutos finales, confusos y acelerados y gratuitamente sangrientos, sacrifiquen tan lamentablemente la tensión construida durante la hora precedente.
Para aullar efusivamente:
Su tono y factura de finales de los años 70/principios de los 80, peinados y walkman incluidos. Su primera hora, ominosa y desasosegante pese a lo muy poquito que en ella acontece. La escalofriante voz de Tom Noonan. Y, en general, el sabio uso del encuadre, la fotografía y los efectos de sonido para crear incomodidad en el espectador.
El juicio crepuscular:
La mejor película de terror del año (según /Film) no es tal. Sí se trata, en cualquier caso, de un muy decente homenaje a ciertas producciones tan setenteras como de bajo presupuesto. Ganará si es visionada en una sala de cine; en casa, los fans de Scream quizá tengan problemas con su ritmo y sutileza. De un modo u otro, eso sí, es probable que acabe con la vocación de toda una generación de babysitters.
miércoles, noviembre 18, 2009
"La región inmóvil" de Tom Drury
Es posible que los hermanos Coen hayan tenido aún más influencia de la que les venimos suponiendo. También, que uno de los rasgos característicos de su obra, la apatía vital rayana en la estulticia de gran parte de sus personajes, sea propia en realidad de ese Medio Oeste en el que han ambientado tantas de sus obras. De un modo u otro, tal y como nos sucedía hace algunos meses al comentar La oreja de Murdock de Castle Freeman Jr., los responsables de El gran Lebowski aparecen como un referente innegociable a la hora de presentar nuestro último pequeño gran descubrimiento norteamericano.Se trata de un lanzamiento de 451 Editores, La región inmóvil, y lo firma un nativo de Iowa de 53 años que responde al nombre de Tom Drury. Toda vez resumida la biografía de la solapa, adentrémonos un poco en los escenarios propuestos por la novela. Pierre Hunter, su protagonista, está peleado con la vida. Pero no mucho, lo estrictamente necesario para ahogar su malestar en alcohol y no lo suficiente como para hacer algo al respecto. Cuando su novia de instituto lo abandona, Pierre se sube a su descapotable y se va a beber un par de cervezas junto a una fábrica abandonada. Cuando sus padres fallecen en el plazo de tres semanas, renuncia a la herencia y se encierra en un piso cuyo alquiler paga trabajando en el Jack of Diamonds, uno de los bares-restaurante más populares de la zona. La zona, claro está, es The Driftless Area, la región inmóvil del título, una geografía bastante rural y aún más desconocida en el corazón de Estados Unidos que, contra todo pronóstico, esconde insólitas sorpresas. Una de ellas responde al nombre de Tim Geer, un anciano con la capacidad de ver mucho más allá que el común de los mortales. Y otra luce los bellos rasgos de Stella Rosmarin, que tras sobrevivir milagrosamente a la caída desde lo alto de una escalera ve pasar la vida desde su cabaña en espera del día en que Pierre sufra un accidente patinando sobre el hielo del lago…
Momento en que debemos aclarar que, junto a los dichosos Coen, cierto crítico del Los Angeles Times adjudicó a La región inmóvil, con notable acierto, un segundo referente fraternal, el de los hermanos Grimm. Y es precisamente ese latente tono sobrenatural el que presta una profundidad extra, una maravillosa extrañeza, a una obra de por sí la mar de entretenida. Un aplauso desde aquí, pues, a 451 por su sutil gusto para el fantástico, ya extranjero ya patrio (¿recuerdan el Rojo alma, negro sombra de Ismael Martínez Biurrun?).
(Esta entrada fue publicada hace dos días en el blog de Qué Leer)
martes, noviembre 17, 2009
"¡Let Freedom Ring!" de Chuck Prophet
Resulta tan notable y estimable este álbum de rock clásico e intemporal, tan delicioso en sus guitarras slide y arreglos de cuerda, tan accesible a la par que lleno de matices, tan inteligentemente producido y variado, tan todo ello y tantas cosas más que uno casi lamenta las diversas historias que rodearon su concepción, anécdotas que el amigo Prophet, ex Green on Red en el currículo y hermano menor de Tom Petty en el espíritu, planeó y sufrió a medias, y que ahora esgrime insistentemente como si la fiesta musical estuviera necesitada de un prólogo de fuegos artificiales. Que si grabado en México D.F. (influencia que sólo se trasluce en un verso de la canción que presta título al disco), que si acoso policial, que si gripe porcina y mascarillas, que si terremoto de 6.4 en la escala Richter, que si “álbum político para oyentes apolíticos”… Mero envoltorio brillante para un trabajo ante el que el mismísimo Dylan bien podría, entusiasmado, enarcar su diabólica ceja izquierda.(Esta reseña ha aparecido en el número de noviembre de Go Mag)
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