miércoles, abril 20, 2011

The Art of Todd McLellan


(Aquí, la página web del artista norteamericano y, visto lo visto, candidato número uno a la presidencia de la Asociación del Destornillador.)

domingo, abril 17, 2011

El tiempo corre en la Ciudad que Nunca Duerme

new york city.
from James Ogle
on Vimeo.

Clásico 1: Las malas noticias


Se desencadenaron las hostilidades y, como corresponde a un empate de estas características, con tres batallas decisivas guardando cola, ambos contendientes optaron por destacar que sus respectivos vasos continúan medio llenos: que si ejercicio de casta por aquí, que si la Liga a punto de caramelo por allí. Nada que no supiéramos antes de comenzar a jugar; señal de que el interés, la novedad por lo menos, radicará en un apartado de malas noticias que diligentemente remitiremos al casillero de cada protagonista:

Rincón blanco - Ocho jugadores defendiendo, tres corriendo al pelotazo. El Almería, actual colista de Primera, le jugó al Barça con mayor valentía hace siete días (no, claro está, con mejores efectivos en el último tercio de campo). Desde la mezcla de resultadismo y victimismo marca de la casa, Mourinho se sentirá reivindicado. Pero tanto el planteamiento, traducido en un veintipico por ciento de posesión, como la inédita connivencia del Bernabeu, que tradicionalmente sacó el pañuelo por mucho menos, revelan hasta qué punto el Madrid ha interiorizado su supuesta inferioridad respecto al Barça de la era Guardiola.

Rincón azulgrana - Tenían la Liga en el saco, lo mismo que la moral de CR7 (véase el modo en que bajó los brazos después de que Iniesta le robara el enésimo balón) y, posiblemente, el ascendiente de la serie (el 6-0 en el balance de victorias de los últimos tres años iba a hacer sangre). Con un jugador más, un gol arriba en el marcador y el rival desarbolado, la cosa invitaba a tirar de estoque. Pero, súbitamente descafeinados, Xavi y cia. decidieron dar la razón a quienes destacan los cada vez más pronunciados tropezones retóricos de su tradicionalmente jugoso discurso. La telaraña de Mourinho, con Pepe ejerciendo de Shelob en las piernas de la hobbitesca medular barcelonista, anuló primero a Iniesta y acabó sacando de quicio a un Messi que no se acaba de encontrar (vease su balonazo al público, signo de frustración antes que de agresión, como se está pretendiendo). La apuesta de Puyol, por otro lado, acabó como tenía que acabar: demasiado partido, éste, para un jugador que arrastraba tres meses de baja. Su reaparición no se hubiera forzado de tal modo frente a otro rival: pese a que el Madrid se comportó como un cualquiera, el Barça insistió en seguir tratándolo de usted.

El árbitro - El equipo que hizo veinte faltas y menos dispuso del balón recibió dos amarillas (la roja directa, fruto de una situación muy puntual, escapa a la tendencia); el que cometió doce se llevó cinco amarillas, al menos dos por protestar. Pepe, con cinco o seis infracciones, se fue de rositas, lo mismo que un Alves ya advertido, al que el penalti debería haber costado la expulsión. Habida cuenta que penales como el primero a Villa se han dejado de pitar antes y que los dos de la segunda parte parecen bien señalados, cabe sólo acusar a Muñiz Fernández de excesiva permisividad con las faltas locales y de cimentar la autoridad que no le presta el criterio a golpe de tarjetón.

jueves, abril 14, 2011

¡Más madera, es Tao Lin!

Ricardo Menéndez Salmón firma en La Nueva España una muy positiva reseña del Richard Yates de Tao Lin y, cobijándose bajo su ramaje, desde el Facebook de Héroes Modernos / Alpha Decay se lanza la siguiente dedicatoria con lacito:

Entrecomillado sublime para todos los D-Tractores de RICHARD YATES: "Tao Lin resulta, en efecto, tan directo que a menudo parece simbólico, y su obra, que ha merecido marbetes incendiarios y algo estúpidos -«El Kafka de la generación Facebook»-, no necesita de aquelarres comerciales para sostenerse como lo que es: una estupenda radiografía del malestar como destino y una magnífica demostración de que el viejo arte de novelar se contiene siempre en odres nuevos."
Sin el menor ánimo de polemizar con el autor de La ofensa, más consciente que muchos apólogos taolinescos de que la opinión no es un ladrillazo (se lanza la propia y se esquiva la ajena; en el mejor de los casos, levantamos muros con las que consideramos afines), este ladrador crepuscular constata que las visiones positivas de Richard Yates tienden a considerar lo que se cuenta frente al cómo se cuenta, opción perfectamente válida que, no obstante, llevada a un extremo, haría que más de un fanático madridista considerara Marca como literatura de primera calidad -o, en términos menos demagógicos, convertiría la serie Jackass, cuyos protagonistas son la versión cazurra del Haley Joel Osment de Tao Lin, en una cumbre de la televisión y el séptimo arte.

En mayo, Qué Leer dedicará su polémica crítica a este Richard Yates. Desde el rincón azul, Antonio J. Rodríguez celebra el libro. En el rojo, Antonio Lozano lo aborrece. Más cercano (tanto que se sube en sus zapatos) del segundo, es sabido, servidor no puede dejar de considerar una de las lanzas que rompe el primero, relativa a la "dimensión afectiva del relato". Obviamente, Tao Lin ha tocado un nervio. Hay quien se reconoce en sus personajes, hay quien encuentra vacíos propios amplificados en esta ficción ajena; también hay quien, como Menéndez Salmón, le celebra el carácter de "radiografía". Pienso en todo ello, pueden creerme. Intento valorarlo. Obviamente lo respeto. Pero, ante la vacuidad de la forma, los "odres nuevos" se me antojan mera anécdota, se agotan en sí mismos (hoy es Gmail; mañana, Twitter o una serie de canciones enlazadas por Spotify, tanto da). Y no necesito negar la existencia de criaturas como Haley y Dakota, como no pretendo descalificar sus emociones. Sucede que, a diferencia de los agónicos amores entre Romeo y Julieta, de los angustiados paseos neoyorquinos de Holden Caulfield, del brutal egocentrismo de Patrick Bateman, jamás logro interesarme por lo que Tao Lin me cuenta, jamás me siento llevado por el modo en que me lo cuenta; me aburro terriblemente con él, ese Gran Pecado Capital a ojos hitchcockianos, y le adjudico gran parte de la culpa por la desgana (para más inri voluntaria, afectada, propia de una pose pretendidamente cool) con que lleva a cabo su parte del contrato.

"El último día antes de mañana" de Eduard Márquez


(Esta reseña ha aparecido en el número de abril de Qué Leer.)

miércoles, abril 13, 2011

My Own Private Top-10 Sidney Lumet Movies

10) Before the Devil Knows You're Dead (2007)
9) Murder on the Orient Express (1974)
8) The Offense (1972)
7) Q & A (1990)
6) Network (1976)
5) Power (1986)
4) Serpico (1973)
3) The Verdict (1982)
2) Dog Day Afternoon (1975)
1) 12 Angry Men (1957)


martes, abril 12, 2011

Fotogramas titulares (54)


(No mentimos ni ladramos en vano al afirmar que, caso de que la última hora de película hubiera estado a la hilarante altura de sus primeros treinta minutos, echándole de paso un par de gotas de ambición realizadora, la cosa hubiera rozado el clásico instantáneo, brindis celeste entre Lubitsch y Capra incluido.)

The Art of John Brosio


(Aquí, la página web del pintor californiano.)

viernes, abril 08, 2011

jueves, abril 07, 2011

My Own Private Top-10 Water Creatures Movies

10) Open Water de Chris Kentis (2003) - Escualos varios, de los que nadan en círculo a tu alrededor.
9) Deep Blue Sea de Renny Harlin (1999) - Tiburones mejorados genéticamente, con marcha atrás incorporada.
8) Creepshow 2 de Michael Gornick (1987) - Mancha asesina y hambrienta.
7) Creature from the Black Lagoon de Jack Arnold (1954) - Anfibio antropoide con necesidades románticas.
6) Rogue de Greg McLean (2007) - Cocodrilo australiano XXL.
5) The Host de Joon-ho Bong (2006) - Pez alimentado con productos químicos o radioactivos o esas cosas que se tiran en los ríos de Corea.
4) Jaws 2 de Jeannot Szwarc (1978) - Segundo tiburón blanco obsesionado con Roy Scheider.
3) Orca de Michael Anderson (1977) - Ballena asesina pero sólo cuando la provocan.
2) Piranha de Joe Dante (1978) - Colonia de pececillos carnívoros con más hambre de la habitual por culpa de un experimento militar.
1) Jaws de Steven Spielberg (1975) - El Gran Blanco por antonomasia (también conocido como Bruce).

martes, abril 05, 2011

Fotogramas titulares (52)


(En su tercera y última temporada, Veronica Mars cambió una careta y títulos de crédito que anteriormente habían culminado así.)

Famous Last (but one) Words (201-202)

* "¿Por qué no te tiras un poco a la basura?" - Madre de este ladrador crepuscular, en el transcurso de una visita a Ikea, tras escuchar el relato de los múltiples males que le han venido aquejando durante los últimos seis meses.

* "¡Eres un tsunami, tío!" - Hermano del citado ladrador crepuscular unos días más tarde, al encontrarse el primero al segundo cuando éste se hallaba en la recta final de su primera sesión de footing durante el último medio año.

viernes, abril 01, 2011

jueves, marzo 31, 2011

"Sucker Punch" de Zack Snyder

Photobucket


Para ulular lastimeramente:

Que tenga menos sentido del humor que un samurái, robotizado o no. Que muestre menos emoción que un soldado zombi, a las órdenes del Kaiser o no. Que cualquiera de los citados samuráis-robot y zombis armados y alemanes exhiba mayor carácter y profundidad que las cinco actrices principales juntas, y decimos "actrices" por no ceder a un bastante más despectivo (pero notablemente más adecuado) "cachos de carne" -y caemos en lo de "cachos de carne" pese a que la historia jamás llega a desarrollar su apartado más Burlesque.


Para aullar efusivamente:
Quizá le cueste un mundo crear
personajes pluridimensionales (la rigidez espartana ya no es excusa, amigos), pero Zack Snyder tiene su qué dirigiendo y le suma dos o tres puntos cuando se pone estupendo; esto es, esteticista. La historia central pecará de lenta y evidente (no la han parido Alan Moore ni Frank Miller, claro), pero el prólogo es un notable videoclip y el epílogo alumbra su chispita de interés, todo un incendio habida cuenta la oscuridad precedente. Su coherente banda sonora. Y una cosa más: Scott Glenn, la presencia más simpática de la función.

El juicio crepuscular:
La fantasía como solución para escapar a una realidad que nos supera: lo pillamos. A partir de ahí, ¿tiene algún sentido que esas ficciones sustitutivas aboquen al bostezo, que su brillantez visual no alcance en ningún momento a esconder su vacuidad narrativa? Una crítica francesa ha destacado: "Con Sucker Punch nace el porno geek". Lo mismo exactamente sostenía el hermano de este ladrador crepuscular al abandonar los cines Icaria, habida cuenta el apareamiento entre la heroína con uniforme de colegiala y las espadas tradicionales niponas, su enfrentamiento en forma de videojuego a huestes de muertos vivientes y los guiños diversos a El Señor de los Anillos, Misión: Imposible, cualquier saga con dragones de por medio... Si de establecer una serie de homenajes se trataba, Snyder triunfa plenamente: dan ganas de regresar a los originales para olvidar lo antes posible este sucedáneo. Otra opción es volver a celebrar lo porno como signo de los tiempos. Y aún una tercera buena noticia: por mucho que se esfuerce, Sucker Punch jamás llegará a los niveles de intrascendencia de The Last Airbender.

Photobucket

martes, marzo 29, 2011

Decálogo crítico post-taolinesco

Ayer, este ladrador crepuscular vio publicada una suerte de reseña crítica del Richard Yates de Tao Lin (Alpha Decay) en Sigueleyendo.es (aquí, el enlace). Ello dio pie a una ristra de comentarios que no tardaron en trasladarse a la página de Facebook de la colección que ha publicado ese título, Héroes Modernos. Largo diálogo no exento de acidez que, a su vez, viene a motivar la siguiente reflexión final en forma de decálogo:

1. El crítico o reseñista tiene razón cuando alaba, rara vez cuando presenta una visión negativa de la obra en cuestión.

2. El punto 1 dejará de ser válido cuando convenga acusar al crítico o reseñista de amiguismo.

3. No es lo mismo verter una opinión en un medio “limpio” que en Facebook: cada perfil es la casa de uno y en casa uno tiende a sentirse insultado o faltado con mucha más facilidad.

4. Los puntos 1 y 2 resultarán, por tanto, mucho más evidentes a través de los comentarios de Facebook que en los de un post.

5. En cualquiera de los dos medios, no obstante, habrá quien responda a una elaboración de varios párrafos con un simple “lamentable” o un adjetivo paralelo: así de fuertes son los argumentos cuando no se explicitan.

6. Caso de insistir, comentarios mediante, en los aspectos que le han llevado a considerar negativamente un libro, el crítico o reseñista acabará, por concentración, ofreciendo una visión mucho más negativa de lo que inicialmente pretendía: lo (que a uno se le antoja) mediocre no es malo, es (o se le antoja) simplemente mediocre.

7. El punto 6 podría suponerle una acusación de ensañamiento o encono que él considere notablemente alejada de la realidad.

8. No importan las veces que el crítico o reseñista utilice fórmulas como “me parece”, subjuntivos o condicionales: tarde o temprano se le acusará de pretender tener la verdad y, por consiguiente, de exhibir una flagrante falta de humildad.

9. Pese al punto 8, resulta impracticable mantener un diálogo en el que cada participación venga precedida de la obviedad “en estos tiempos sin Dios ni verdades absolutas, toda vez sentada la arbitrariedad y subjetividad de la percepción humana, justificándome en el caudal de lecturas y estudios que detalla el currículo vital que esgrimo en mi diestra, procedo a opinar que…”.

10. La labor del crítico o reseñista, en definitiva, sólo tendrá valor cuando cumpla con el punto 1 sin caer en la sospecha del punto 2 o, en su defecto, cuando su opinión coincida en torno al setenta por ciento con la del lector.

Bourne, Jason Bourne...


(Este artículo ha aparecido en el número de marzo de Qué Leer.)

sábado, marzo 26, 2011

viernes, marzo 25, 2011

Famous Last (but one) Words (200)

"Porque la novela de Krmpotic, pese a lo que pueda parecer en un primer momento, es cualquier cosa menos previsible. Por hacer rebullirse al lector en el asiento con presencias difusas, soliloquios cargados de cinismo y estructuras retorcidas que hacen replantearse lo leído cada pocas páginas. Por una narración de un aparente "nuevo Western" con sudor, pocos héroes y mucho argentinismo. Porque hace pasar lo terrible por cotidiano, y de este modo vierte sin que nos demos cuenta toneladas de pobredumbre y la reflexión callada sobre la calidad de víctima de todo ser de este mundo." - Motivos del jurado de los premios Notodo.com para conceder a Las tres balas de Boris Bardin el galardón al mejor libro de 2011.

Coverin' the Classics (20)

jueves, marzo 24, 2011

"Quimera": La entrevista mínima


(Esta entrevista ha aparecido en el número de marzo de la revista Quimera y la fotografía es, una vez más, de Ewa Iwaszuk.)

miércoles, marzo 23, 2011

365 días, 1 foto


(Este ladrador no ha conseguido dar con el autor de la imagen para referenciarla debida y crepuscularmente.)

Viñetas de sabiduría popular (9)


(La pancarta hace referencia, claro, a este vídeo, una nueva y ya tirando a definitiva señal del advenimiento del Apocalipsis.)

martes, marzo 22, 2011

Fotogramas titulares (48)

Famous Last (but one) Words (199)

"...como no es igual la presunta actuación de la señora Ortega a que el secretario general de un partido político sea un corrupto, cobre comisiones, venda enmiendas de leyes a grupos de interés, premie con cargos a sus amantes y examantes y dedique dinero público a financiar su vida sexual, variada y extensa, ya me entiende de quién estoy hablando, ¿verdad, señor Duran?" - Parte de una entrada del blog de Alfons López Tena reproducida el 19/03/11 por El País. López Tena, se nos explica en ese artículo, es "el diputado de Solidaritat per la Independència que destapó el caso del currículum de Joana Ortega", vicepresidenta de la Generalitat que se las daba de psicóloga con un par de asignaturas menos de las exigidas. Este ladrador crepuscular aguarda ansioso a que: a) Josep Antoni Duran Lleida emprenda las preceptivas acciones legales contra tamaña acusación; o b) algún medio periodístico o institución judicial se lance a investigar su veracidad.

viernes, marzo 18, 2011

Un sueño

Me hallo en un crucero atlántico y tirando a septentrional. Durante una conversación nocturna, me comentan que el barco dispone de una piscina con agua de mar que se encuentra a una temperatura de menos cinco y expreso mis deseos de visitarla. A la mañana siguiente, bajo un sol espectacular, me descubro en una suerte de pedaló: lo conducen dos personas y yo estoy en la parte de atrás, una plataforma sumergida de cuatro o cinco metros de ancho, lo que me da la opción de hacer pie pero a la vez bañarme en algo más de metro y medio de agua (no tan helada, por cierto). A mi izquierda, de repente, veo a un inmenso siluro (que identifico como un Gran Blanco) atravesando la plataforma. Doy la voz de alarma y salimos a toda velocidad de regreso al barco. Corte a mi camarote. Me asomo y veo en la cubierta a varios periodistas que quieren entrevistarme y que ya están hablando con los conductores del pedaló, cuyos restos flotan despedazados en el agua. Ahí descubro que los conductores son mis padres y que yo soy una niña rubia.

Megamindismos


(V de Vendetta / Anonymous, Karate Kid y Obama, objeto de cómica referencia en la muy correcta Megamind de Tom McGrath.)

miércoles, marzo 16, 2011

Fotogramas titulares (46)

Famous Last (but one) Words (198)

"Un portavoz municipal sostuvo ayer que no es que el Ayuntamiento de Barcelona se haya quedado corto en sus previsiones; simplemente ocurre que ha ido a buscarlo mucha más gente de lo previsto." - De una pieza de Francesc Arroyo en El País del 11/03/11 acerca de los recipientes para reciclar aceite que con escaso acierto y en aún menor cantidad ha distribuido el Ayuntamiento de la Ciudad Condal (este ladrador crepuscular ignora si el gag por parte del periodista es voluntario: no es que llueva, es que cae agua del cielo).