martes, septiembre 20, 2005

Filosofía al volante

"Esto es un deporte, lucho por la regularidad y a partir del momento en que Gronholm se retira, prefiero no ganar."

Sebastian Loeb tras penalizar dos minutos en el último control del rally de Gran Bretaña para no proclamarse campeón del mundo (su más inmediato rival, Marcus Gronholm, se había retirado en señal de duelo por la muerte en accidente de su compañero de equipo Michael Park).

lunes, septiembre 19, 2005

Posiblemente...

Image hosted by Photobucket.com

...el single más hermoso de todo 2005.

El miedo y la historia

“Y la elección de Lindbergh me había dejado muy claro que el despliegue de lo imprevisto estaba en todas partes. Lo implacablemente imprevisto, que había dado un vuelco erróneo, era lo que en la escuela estudiábamos como ‘historia’, una historia inocua, donde todo lo inesperado en su época está registrado en la página como inevitable. El terror de lo imprevisto es lo que oculta la ciencia de la historia, que transforma el desastre en épica.”

De La conjura contra América, de Philip Roth.

sábado, septiembre 17, 2005

viernes, septiembre 16, 2005

¡Han vuelto!

Image hosted by Photobucket.com


Lo cual suscita tres cuestiones:

1) ¿Alguien notó que se hubieran ido?
2) ¿Alguien lo lamentó?
3) ¿Podemos irnos ahora nosotros?

Constatación

En palabras de un amigo, hace escasas horas:

"Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus... y a ti te molan las tías de Plutón."

jueves, septiembre 15, 2005

Prueba de agudeza visual

En menos de cinco segundos, dictamine cuál de estos cuatro personajes es el tipo más duro de todo Land of the Dead...

Image hosted by Photobucket.com

Little Lo's First Fifty Years

”Lolita, light of my life, fire of my loins. My sin, my soul. Lo-lee-ta: the tip of the tongue taking a trip of three steps down the palate to tap, at three, on the teeth. Lo. Lee. Ta.
She was Lo, plain Lo, in the morning, standing four feet ten in one sock. She was Lola in slacks. She was Dolly at school. She was Dolores on the dotted line. But in my arms she was always Lolita.
Did she have a precursor? She did, indeed she did. In point of fact, there might have been no Lolita at all had I not loved, one summer, a certain initial girl-child. In a princedom by the sea. Oh when? About as many years before Lolita was born as my age was that summer. You can always count on a murderer for a fancy prose style.
Ladies and gentlemen of the jury, exhibit number one is what the seraphs, the misinformed, simple, noble-winged seraphs, envied. Look at this tangle of thorns.”


Vladimir Nabokov, Lolita.

miércoles, septiembre 14, 2005

From the Vaults (2)

Volver la vista atrás y comentar en voz alta lo que uno observa a sus espaldas tiene mucho de salir del armario. En lo musical, podría citar decenas, centenares de nombres que me han agitado, conmovido, sorprendido, fascinado, emocionado, distraído, acunado, enrabietado, entretenido, epatado, excitado y hasta alelado. Poner ahora mismo un Miles Davis por aquí y dejar caer unos Long Winters por allá representaría una excelente coartada avant la lettre. Pero uno debe ser honesto consigo mismo; es más, uno debe defender sus posiciones cual Beau Geste asediado en pleno desierto argelino. Y lo que se dice bandas de cabecera, aquellas a las que perdonas hasta en sus peores momentos, las que te llevan a coleccionar infames trabajos en solitario y desquiciados proyectos paralelos, se cuentan en mi caso con los dedos de una de las manos de Uma Thurman. He aquí, lector crepuscular, los personajes más recurrentes dentro de la tonelada larga de cassettes, discos y CDs que vengo volcando desde los siete años hacia el interior de mis oídos:

1981-1984 Queen
1984-1988 Bruce Springsteen & the E Street Band
1988-1994 Guns n’Roses
1994-2000 Pearl Jam / Counting Crows
2000-2005 Alkaline Trio

Y quede claro que a ninguno de ellos he renunciado hasta la fecha...

martes, septiembre 13, 2005

Mes Amis (y 3)

El inglés americano
Pese al lapsus de las cartas no conservadas, pese a que Kingsley le llamara "mierdecilla" frente a Philip Larkin (lo que sucedía, recordemos, en una mordaz pero íntima relación epistolar), Martin Amis parece salir airoso de la tan edípica acusación de patricidio; en lo cultural, no obstante, más de uno le ha creído digno de patíbulo. Sus intereses norteamericanos, mal vistos de por sí, acabaron estallando con el famoso asunto Wylie: el escritor dejó a su agente, Pat Kavanagh (perdiendo, de paso, la amistad de Julian Barnes, esposo de aquélla) para ingresar en la agencia de Andrew Wylie, "el chacal", por un avance que él describe con una separación de dos centímetros entre el pulgar y el índice, apenas un poco más grande de lo habitual. A juzgar por lo publicado en la prensa, el país se sintió agredido. Entonces apareció La información, el que muchos consideran su mejor trabajo (No del todo. Aún no...), novela acerca de la relación entre dos escritores. Piensan que redacté un libro de quinientas páginas en tres meses... Lo que me molestó es que la novela resultara incomprendida y malentendida, profundamente malentendida. Fue como si hubiera ganado la batalla, como si significara una señal de mi éxito, y la novela de lo que trataba era del fracaso. Lo mismo que Éxito o Dinero... Sí, pero ésta era una historia sobre Inglaterra, me cuesta explicársela a quien no sea inglés. Es muy corrosiva. Tanto ombliguismo le obligó a cruzar el charco y, a bordo de un expreso de medianoche, fijarse de nuevo en el modelo yanqui: Tren nocturno es un libro completamente americano, un thriller tomado del revés. Fue americano hasta en el estilo ortográfico, pero es que Estados Unidos es el hogar del noir, un lugar muy oscuro en el que ambientar la novela.

Image hosted by Photobucket.com

A principios de los ochenta, a raíz de la publicación de Dinero, Amis fue englobado en una suerte de posmodernismo urbano junto a dos autores a la sazón norteamericanos, Bret Easton Ellis y Jay MacInerney. Bret ha encontrado un gran público, gente que siente su prosa como algo muy directo, y eso es indiscutible, pero para mí es excesivamente pop. Jay tiene muy buen oído, pero no veo hacia dónde se dirige como escritor, afirma sobre unos compañeros de generación a los que no tardó en superar. Guste o no en su país, Martin Amis pertenece a otro escalafón literario. Mucha gente desconfía del estilo, piensan que se debería escribir de forma simple, clara como un arroyo de montaña en palabras de Truman Capote. Pero eso siempre me ha parecido señal de pobreza. Me gusta el estilo, el gran estilo (otro motivo de afinidad, según dice, con su amigo Salman Rushdie). La escritura debe basarse en lo que se ha leído. Y Amis ha leído mucho, siempre bajo la idea de que Bellow es Dios y Nabokov su profeta: Alguien me dijo que Nabokov recibió una carta en la que un lector le decía “no entiendo cómo puede estar al lado de Bellow sin besarle las manos y pedir perdón por sus pecados...". Saul Bellow es el más notable novelista del planeta, es inigualable, con una voz tan propia como única. Después de Ravelstein la literatura del siglo XXI va cuesta abajo.

En efecto, sólo restaba el apunte metafísico para cuadrar el círculo. Tras el ventanal continúa lloviznando; al igual que en las entrevistas consultadas en la hemeroteca, Isabel Fonseca entra en el estudio acompañada de las pequeñas Clio y Fernanda, las dos hijas de la pareja, lo que representa un familiar y, por ello, entrañable canto del cisne para la conversación. Un chándal azul no precisamente lustroso, el tabaco de liar sobre la mesa, dos cuadros de Bruno Fonseca y el inevitable libro sobre su obra en la repisa de la chimenea... Martin Amis, el cabello en revuelta decadencia y la mirada aún traviesa, entre el orgullo y la sutil inseguridad que son signo de quien ha sobrevivido a más de una tormenta, nos despide amablemente en la puerta de su casa pareada al norte de Regent's Park. Una vez fuera, el laberinto crece en amplitud, lo vivido se transforma en recuerdo y pugna por imponerse sobre lo previamente referido, leído y anticipado. Con lentitud, la diferencia entre la memoria y el hoy comienza a establecerse, quizá sea la misma que separa a la literatura de la más vital experiencia...

(Las tres fotografías que han ilustrado esta serie fueron obra de Ivo Krmpotic).

sábado, septiembre 10, 2005

Filosofía por encima de la red

"No hay que plantearlo desde un punto de vista local. No hay que decir: que Dios bendiga a América, sino que Dios bendiga al mundo. Porque estamos todos juntos en esta causa.”

Roger Federer, comentando la tragedia del Katrina (y se ve que aquello del calentamiento global) tras clasificarse para las semifinales del Open de Estados Unidos de tenis.

Image hosted by Photobucket.com

Parejas no-evolutivas en el baile post-darvinista

Ni maternidades castradoras, ni negativas amorosas, ni rupturas sentimentales, ni adulterios, ni abandonos del hogar... Leo, en un artículo de Javier Sampedro en El País del viernes 9 de septiembre, la única circunstancia que podría llegar a justificar de algún modo nuestra caída en los abismos de la misoginia. ¿Quieres creer, lector crepuscular, que el estancamiento antropomórfico de ciertas féminas a la hora de escoger a sus parejas de baile, su interés por cualidades que las hagan sentir protegidas físicamente antes que por rasgos de corte más intelectual o emotivo, podría estar acabando con la evolución de la raza humana? Pues eso parece:

“El motor de la evolución descubierto por Darwin, la selección natural, se basa en la reproducción diferencial de los individuos cuyos genes están mejor adaptados al entorno local. El consenso científico es que ese motor impulsó el espectacular crecimiento del cerebro de los homínidos, pero que dejó de hacerlo cuando surgió el Homo Sapiens, cuya supervivencia y reproducción dependen menos de los genes que de los factores socioculturales.
Un
Homo Sapiens afortunado puede nacer con una mutación que mejore su cerebro, pero no se reproducirá más por ello, y por tanto la mutación no se extenderá por la población. De ahí el consenso actual: la cultura detiene la evolución cerebral.”

Pese a que el autor del artículo no efectúa distinciones de género, pongo tan terrible acusación en femenino porque, como todo hombre sabe, por lo general son ellas las que (nos) escogen. Y, en definitiva, reto a quien dude del asunto a presentarse en mi oficina coincidiendo con la visita del nuevo lampista, sujeto por encima del 1’80 de altura, de negra y larga cabellera ensortijada, recios pectorales y anchos bíceps circundados por un tatuaje étnico, pantorrillas poderosas y mirada à la Stallone cuya sola presencia altera los estrógenos de mis compañeras de trabajo para convertirlos en una suerte de exhibición pirotécnica más propia del 4 de julio estadounidense que de un saludable entorno laboral.

jueves, septiembre 08, 2005

¡Tornado en Barcelona!

Antes...

Image hosted by Photobucket.com

Durante...

Image hosted by Photobucket.com

Después...Image hosted by Photobucket.com

¿Juegas idiomas?

Desde hace algunos días, la junta directiva del F.C. Barcelona venía flirteando con la posibilidad de sugerir a sus jugadores que saltaran al campo este próximo domingo blandiendo una pancarta alusiva al nuevo Estatut. Ellos, y va a ser que el futbolista no es en realidad tan tonto como lo pintan, se han desmarcado del asunto: caso de aprobarse el proyecto, los Ronaldinho, Van Bommel, Eto'o y compañía podrían verse obligados ni más ni menos que a jugar en catalán -y cabe añadir que el único crack que ha seguido tal camino en tiempos recientes fue el brasileño Giovanni, de quien recordamos no tanto sus bicicletinhas, rabonas o escorpiones como las tres botifarras que dedicó al Santiago Bernabeu tras anotar el 2-3 definitivo en un derby de 1997 frente al Realísimo.

Sin símiles, sin metáforas...

He had been reading, in Spanish, the as-yet-untranslated new book by García Márquez, and he translated for me its rather terrible epigraph, which had impressed him.
'
Love is like falconry', he said. 'Don't you think that's true, Cleveland?'
'Never say love is like anything,' said Cleveland. 'It isn't.'

De The Mysteries of Pittsburgh, de Michael Chabon

martes, septiembre 06, 2005

Mes Amis (2)

En nombre del padre
La dualidad de caracteres es la base sobre la que se estructura gran parte de la obra de Amis y, de nuevo, es el motor que da vida a Experiencia, libro que surge de una grave crisis personal y, principalmente, de la muerte del padre. Kingsley Amis fue uno de los angry young men y, como tal, una figura capital dentro de las letras británicas. Desde que optó por la senda literaria, tuvo Martin que luchar contra la sombra paterna y contra los ataques de la prensa de su país: Yo debía ser de una élite genética, por así decirlo. (Para ellos) había nacido con la gran G, el genio, lo que degeneró en la idea de que me resultaba fácil escribir. A eso respondo, ¿por qué no hay un montón de Adam Bellows o David Updikes? ¿Dónde están los hijos e hijas de los novelistas famosos? Hay un par, pero no como para establecer el paralelismo que hubo entre mi padre y yo. De nuevo asoma Freud la nariz: los hijos intentan superar a los padres... O emularlos, siempre, pero entonces se detienen, como si una vez que lo han conseguido el deseo desapareciera. Es como si emulado el padre pudieran relajarse, esa parece ser la situación más común. Pero yo siempre supe lo que quería hacer con mi vida, escribir fue un compromiso conmigo mismo que no tuvo tanto que ver con Kingsley.

Pero no ha sido ése el único foco de conflicto; de hecho, los noventa de Martin Amis, en el bombardeo constante por parte de la prensa y la encarnizada resistencia del escritor, bien podrían recordarse como una nueva (y mediática) batalla de Inglaterra. Alguien describió Desesperación, de Nabokov, como una medida preventiva contra el trabajo del biógrafo. Pero Experiencia es más bien una corrección, tiene que ver con la presión y el daño que me ha inflingido la prensa. La prensa es un instrumento muy ciego, no hace distinciones, la gente supone que todo lo que se escribe es verdad y eso ha generado falsas impresiones a mi alrededor. Por ejemplo, en el caso de mi prima (Lucy Partington, que desapareció misteriosamente en las Navidades de 1973 y cuyos restos fueron hallados en la "casa de los horrores" de Frederick West veinte años más tarde), la gente bien informada asumió que era como las otras víctimas, que se trataba de una sin techo que fue absorbida por ese círculo de corrupción. Pero no fue así, ella era una chica extremadamente religiosa, con intereses artísticos... Así que esta es mi respuesta a lo que se ha dicho. Una respuesta llena de emotividad, relacionada íntimamente con ese otro gran tema de su literatura: el fracaso. Más allá del recuento de pérdidas personales que abre Experiencia, ¿dónde ha fracasado Martin Amis como personaje? En el matrimonio, ese es el principal fracaso. También como padre, o al menos así me sentía en aquel momento. Una sensación tirando a universal... Sí, desde luego. La vida de cada uno es una experiencia ordinaria, universal y única a la vez. Casi todos tenemos un padre, y casi todos los padres se mueren, etc. Y los matrimonios fracasados también son universales, prácticamente llegan al 50%.

Image hosted by Photobucket.com

Se ha hablado de una pérdida de la arrogancia, pero la nueva actitud de Amis está más relacionada con la asunción de culpas (el escritor, al igual que su padre, dejó a su primera esposa por otra mujer, Isabel Fonseca, que ahora mismo se pasea por el piso de arriba) y con una sinceridad no exenta de elegancia a la hora de mostrar sus heridas. Los resultados han sido bastante bien acogidos por parte de la prensa, pero hubo también un par de críticas realmente desagradables, y más tarde me he dado cuenta del porqué. Es muy raro haber tenido una infancia feliz, haber mantenido buenas relaciones con tus padres y hermanos. La gente a la que no le gustó el libro estaba claramente reaccionando contra eso. Ni política, ni lucha de clases, ni motivos económicos... Con el asunto de la infancia feliz la gente puede mostrarse muy envidiosa. Mike Nichols me contó que una vez estaba jugando al "Ojalá" (ojalá tuviera una criada, ojalá tuviera una casa en el campo...), y le llegó el turno a una novelista inglesa que dijo: "ojalá hubiera tenido una infancia feliz", y la reunión se fue al garete. Todo el mundo quedó consternado. Cuando has tenido una infancia feliz, con sus altibajos pero feliz, tiendes a pensar que para todo el mundo habrá sido igual, pero no es así. En cualquier caso, ciertos críticos se mostraron suspicaces respecto al hecho de que no hubiera guardado ni una sola de las cartas de Kingsley: Es que soy un desastre, soy muy desordenado. Y lo lamento ahora, claro. ¿Ni rastro de rivalidad? La rivalidad literaria puede ser una fuerza muy feroz, pero siempre dentro de una misma generación. Es ridículo sentir envidia de Saul Bellow, de Nabokov, de Shakespeare, el más noble genio de los últimos cuatro o cinco siglos. Por tanto tampoco hay remordimientos. No, por extraño que pueda sonar. Todo lo importante había sido dicho, teníamos una relación muy cercana y abierta, no había duda acerca de lo que sentíamos. De nuevo, me siento afortunado.

lunes, septiembre 05, 2005

Exorcismo (3)

Sit down, please make yourself comfortable...
I might need some time
to dance around what I need to say,
I love you to death, I think I need a break.

I spend my days worried out loud,
I gag in my head, I choke it back down.
It hurts me inside to save you inside,
so close my lips tight, move eyes to the side.

This is the way we disappear.
It's easy if you burnout like a star.
This is the way we disappear.
It's easy like a fifty foot fall.

I'm waiting, for whatever better time...
to evict these words that have rented out my mind.
And I'm hating every minute that I don't speak aloud,
like a year laying down
like a year laying down
like a year laying down

Relax on this bed of nails on this plastic sheet,
your blood leaves a trail right back to me.
A problem you see.
Would you please allow a moment to think?

Alkaline Trio, Hating Every Minute.

Image hosted by Photobucket.com

Just one person's opinion?

Según Manu-G, es dueño del mejor álbum de lo que va de año ("lo ha vuelto a hacer, el muy cabrón" fue su expresivo comentario). El sábado pasado, además, Kanye West firmó algunas de las frases más lapidarias de la temporada. Fue durante un telemaratón de la cadena NBC para los damnificados del Katrina que el rapero sostuvo lo siguiente:

"We already realized a lot of the people that could help are at war right now, fighting another way, and they've given them permission to go down and shoot us. (...) I hate the way they portray us in the media. If you see a black family, it says they're looting. See a white family, it says they're looking for food. (...) George Bush doesn't care about black people."

Este último comentario fue censurado por la NBC en la versión del programa para la costa oeste del país. Sus responsables lo justificaron del modo que sigue: "It would be most unfortunate if the efforts of the artists who participated tonight and the generosity of millions of Americans who are helping those in need are overshadowed by one person's opinion."

Image hosted by Photobucket.com