"Siento... [en efecto, pausa dramática] pasión por la letra escrita." - J.P.A., en uno de los recesos del congreso de jóvenes narradores de Sevilla, a un interlocutor joven y femenino pero decididamente no narrador (pues se abstuvo de contestarle con una colleja).
viernes, junio 29, 2007
jueves, junio 28, 2007
Leído al pasar
"¡Viva el Flameco!" (sic) - Grafiti en una pared del barrio de Santa Cruz de Sevilla, a escasos metros de la entrada del ya legendario local (en términos ladrador-crepusculares) La Carbonería.
lunes, junio 25, 2007
sábado, junio 23, 2007
viernes, junio 22, 2007
Rosebud, Corleone, siempre nos quedará París...
Estas son las mejores diez películas de la historia del séptimo arte (entendemos que norteamericano) según la décima encuesta al respecto realizada por el American Film Institute:
1. Citizen Kane de Orson Welles (1941).
2. The Godfather de Francis Ford Coppola (1972).
3. Casablanca de Michael Curtiz (1942).
4. Raging Bull de Martin Scorsese (1980).
5. Singing in the Rain de Stanley Donen y Gene Kelly (1952).
6. Gone With the Wind de Victor Fleming (1939).
7. Lawrence of Arabia de David Lean (1962).
8. Schindler's List de Steven Spielberg (1993).
9. Vertigo de Alfred Hitchcock (1958).
10. Wizard of Oz de Victor Fleming (1939).
De lo cual se deduce que Victor Fleming era muy bueno, ¿no?
1. Citizen Kane de Orson Welles (1941).
2. The Godfather de Francis Ford Coppola (1972).
3. Casablanca de Michael Curtiz (1942).
4. Raging Bull de Martin Scorsese (1980).
5. Singing in the Rain de Stanley Donen y Gene Kelly (1952).
6. Gone With the Wind de Victor Fleming (1939).
7. Lawrence of Arabia de David Lean (1962).
8. Schindler's List de Steven Spielberg (1993).
9. Vertigo de Alfred Hitchcock (1958).
10. Wizard of Oz de Victor Fleming (1939).
De lo cual se deduce que Victor Fleming era muy bueno, ¿no?
jueves, junio 21, 2007
miércoles, junio 20, 2007
Se suelen ir los mejores
Lesiones puntuales al margen, dos son las grandes diferencias entre el Barça glorioso y dobleteador de la temporada pasada y el Barça aturdido y desolado de la presente. La primera tiene perfil de abrelatas: no es en sus registros goleadores donde Eidur Gudjohnsen ha fracasado miserablemente, sino a la hora de crear espacios en ataque para un tridente obsesionado con recibir antes la pelota al pie que en profundidad, abonado a la genialidad desde lo estático antes que a la sorpresa desde lo dinámico. Jugar con Henrik Larsson, principal responsable de la Copa de Europa de París, era como comenzar una partida de damas con una ficha incrustada en la penúltima línea del tablero rival. Circunstancia que hubiera sido la mar de agradecer en encuentros tan trabados (y decisivos) como los de Yokohama y Anfield.
La segunda ausencia ha pasado bastante más desapercibida, pero no cabe menospreciar su influencia. Durante dos años, Henk ten Cate ejerció de intermediario entre Rijkaard y la plantilla, de modo tal que su marcha ha desnudado a un entrenador que no ha sabido (y al que además tampoco correspondía) apaciguar a ciertos pesos pesados del vestuario. Si Larsson abría sobre el césped, Ten Cate echaba la persiana desde el banquillo para evitar salidas de tono tan venenosas como las protagonizadas este año por Samuel Eto’o. Son detalles nimios los que a menudo dan al traste con las más perfectas maquinarias; de modo paralelo, quizá un par de retoques puntuales resultarían más efectivos que el rasgarse las vestiduras en que está incurriendo estos últimos días Joan Laporta.

La segunda ausencia ha pasado bastante más desapercibida, pero no cabe menospreciar su influencia. Durante dos años, Henk ten Cate ejerció de intermediario entre Rijkaard y la plantilla, de modo tal que su marcha ha desnudado a un entrenador que no ha sabido (y al que además tampoco correspondía) apaciguar a ciertos pesos pesados del vestuario. Si Larsson abría sobre el césped, Ten Cate echaba la persiana desde el banquillo para evitar salidas de tono tan venenosas como las protagonizadas este año por Samuel Eto’o. Son detalles nimios los que a menudo dan al traste con las más perfectas maquinarias; de modo paralelo, quizá un par de retoques puntuales resultarían más efectivos que el rasgarse las vestiduras en que está incurriendo estos últimos días Joan Laporta.
"Favourite Worst Nightmare" - Arctic Monkeys
Tras mucho bajar a la mina y alimentar con sus miembros los voraces telares de la revolución industrial, los niños y niñas de Gran Bretaña vieron cómo la época victoriana les daba por fin un respiro. Nada más acabada esta, por cierto, James Matthew Barrie legó al mundo un héroe literario hecho a su imagen y semejanza; un muchacho llamado Peter Pan que revoloteaba por la noche londinense a la busca de otros zagales que, como él, reivindicaran la infancia renunciando a toda responsabilidad y emigrando al País de Nunca Jamás. Los que así lo hacían se convertían en chicos perdidos, vivían entre hadas y piratas, acudían cada día de la semana a la única discoteca de aquella tierra peligrosa y extraordinaria para escuchar a una banda de Sheffield que respondía al nombre de Arctic Monkeys…Hasta aquí la versión más o menos fantasiosa de la historia.
Sucede, no obstante, que tanto la discoteca como el resto del País de Nunca Jamás se hallaba en realidad bajo el control de una multinacional de la industria del espectáculo, empresa que se hacía de oro con las ventas en el mundo real de una banda promocionada como el no va más del éxito precoz, de las virtudes del acné cuando se aplica a disciplinas tan provenientes de las entrañas como la que consta de empuñar una guitarra y consagrar las cuerdas vocales al noble arte del gorgorito…
Hasta aquí la versión más o menos comercial de la historia.
Regresemos a la única discoteca del igualmente insólito País de Nunca Jamás, donde los monos árticos están a punto de presentar su ya segundo álbum en el plazo de dieciséis meses. Alex Turner y compañía han heredado, pues, el gesto laborioso de sus antepasados industriales. Conscientes de que las tácticas comerciales tácticas comerciales son, de que lo mejor de la adolescencia radica en ir dejándola atrás, han optado por la senda de la maduración. Porque es el orgullo intrínseco y no cualquier forma de presión externa lo que mantiene a la clase trabajadora al pie del cañón, los chavales se han dejado la piel concierto a concierto (el bajista Andy Nicholson cayó víctima del agotamiento y pidió la substitución por Nick O’Malley), han hecho sangrar las yemas de sus dedos al punto de convertir el inicial Brianstorm en una esplendorosa reformulación indie de las épicas bases de Iron Maiden. Dignos émulos de Wayne Rooney, saben cómo galopar y morder, pero han aprendido también a reducir las pulsaciones por aquello del contraste y la sorpresa: de ahí el virtuosismo que desprende If You Were There, Beware, tan espléndido a ratos como irregular en su conjunto. Teddy Picker, Fluorescent Adolescent y Old Yellow Bricks regurgitan tradición desde cada uno de sus acordes, mientras Balaclava y The Bad Thing beben aún de su propia ópera prima, clásico en toda regla del brit pop del último lustro. Estatus que no debería alcanzar esta pesadilla de notable ejecución pero no tan directa y favorita.
Y hasta aquí la versión más o menos musical de la historia.
(Esta reseña ha aparecido en el número de junio de Go Mag.)
martes, junio 19, 2007
Dolor crepuscular
lunes, junio 18, 2007
"La solución final" de Michael Chabon
Aunque se desenvuelve en alemán con el distraído aplomo de quien habla su idioma materno, el loro tiene toda la pinta de pertenecer a la (intuimos que más bien escocesa) especie de los MacGuffin. Su desaparición, por tanto, lo mismo que la consiguiente investigación a cargo de un legendario pero ya octogenario detective, tendrá mucho de cortina de humo: el que despiden los trenes-prisión que, cargados a reventar de deshechos humanos, avanzan impasibles camino de los campos de exterminio.Es Michael Chabon autor de esfuerzos descomunales, que tanto abandona el trayecto que tras 1.500 páginas no acierta a llegar a puerto (la legendaria Fountain City) como tira a la basura seiscientos fallidos folios para empezarlo todo de nuevo desde otra perspectiva (caso de la ahora muy exitosa en Estados Unidos The Yiddish Policemen’s Union). Pero menos tinta de impresora le suelen costar sus obras breves, títulos de voluntad no tan ambiciosa pero raramente menores en lo que a sus maneras literarias se refiere. Así, entre la juvenil Summerland y ese Gentlemen of the Road que publicó por entregas en The New York Times, La solución final trasciende la imprudencia de recuperar a un héroe clásico de la literatura gracias a un contexto (y un título) condenados a suscitar emociones de muy ancho calado. Chabon no solo se ha pegado el gustazo; lo ha trabajado de forma soberbia y ha sabido camuflar su carácter caprichoso apelando a la gran tragedia del siglo XX. Y de por medio, dando la vara, el dichoso loro.
(Esta reseña ha aparecido en el número de junio de Go Mag.)
domingo, junio 17, 2007
"Raines"

En ocasiones, el detective del LAPD Michael Raines ve muertos. Nosotros, en ocasiones, también. Los de Raines son los espectros de cada caso de homicidio que le toca investigar: más proyecciones de su imaginación que verdaderas apariciones de ultratumba, ejercen de convidados de piedra frente a sus cavilaciones. Los nuestros son actores otrora más o menos populares que regresan a la vida interpretativa al amparo de la televisión: el entrañable Tom Berenger de October Road, el espléndido Jeff Goldblum de Raines... Poco sería de esta serie sin sus fantasmas, los que dan prestancia a sus guiones y el que convierte a su protagonista en uno de los personajes más atractivos de la temporada catódica, a apenas un par de peldaños de Dexter. Bien por los unos y bien por el otro, pues. O, como dicen más allá del Río Grande: ¡Que vivan los muertos!
sábado, junio 16, 2007
Auster y Borges, Zambra y los árboles
"Y por eso arrendaste este lugar, dijo Bernardita, con amable ironía. Por amor a las coincidencias.
No, respondió Julián, avergonzado. Con fuerza, y hasta con cierta innecesaria violencia, repuso: Lo arrendé porque me pareció conveniente.
Sí, Julián, admítelo, dijo Sergio. Lo arrendaste porque has estado leyendo demasiadas novelas de Paul Auster.
(...) A raíz de aquella broma incómoda, Julián no volvió a leer novelas de Paul Auster. En más de una ocasión, incluso, desaconsejó su lectura, argumentando que, salvo por algunas páginas de La invención de la soledad, Auster era nada más que un Borges pasado por agua."
De La vida privada de los árboles, de Alejandro Zambra (Anagrama).
No, respondió Julián, avergonzado. Con fuerza, y hasta con cierta innecesaria violencia, repuso: Lo arrendé porque me pareció conveniente.
Sí, Julián, admítelo, dijo Sergio. Lo arrendaste porque has estado leyendo demasiadas novelas de Paul Auster.
(...) A raíz de aquella broma incómoda, Julián no volvió a leer novelas de Paul Auster. En más de una ocasión, incluso, desaconsejó su lectura, argumentando que, salvo por algunas páginas de La invención de la soledad, Auster era nada más que un Borges pasado por agua."
De La vida privada de los árboles, de Alejandro Zambra (Anagrama).
viernes, junio 15, 2007
Falling In Love Is Hard On The Knees (17)
Up Up Down Down Left Right Left Right B A Start (no en vano su último álbum, con diez temas y veinte minutos de duración, lleva por lema Worst Band Name Ever).
jueves, junio 14, 2007
España me duele, más si España canta
Hablando de rimas... Revelaba Jon Juaristi ayer, en las páginas de ABC, la letra que él y otros tres expertos (Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares y Ramiro Fonte) propusieron al último Gobierno Aznar para darle vidilla y verbo al himno nacional. Antes de juzgarla en todo su esplendor, oh lector crepuscular, piensa que en ella se mezcla el referente homérico con el homenaje a Miguel Hernández, la cita de Espronceda y la mención al árbol de Gernika... Tras la lectura, eso sí, por motivos sin duda ajenos al buen hacer de los firmantes, la piel de un servidor sigue revelándose más propia de un can que de las siempre emotivas aves gallináceas...
HIMNO NACIONAL
Canta, España,
Y al viento de los pueblos lanza tu cantar:
Hora es de recordar
Que alas de lino
Te abrieron camino
De un confín al otro del inmenso mar.
Patria mía
Que guardas la alegría de la antigua edad:
Florezca en tu heredad,
Al sol de Europa
Alzada la copa,
El árbol sagrado de la Libertad.
HIMNO NACIONAL
Canta, España,
Y al viento de los pueblos lanza tu cantar:
Hora es de recordar
Que alas de lino
Te abrieron camino
De un confín al otro del inmenso mar.
Patria mía
Que guardas la alegría de la antigua edad:
Florezca en tu heredad,
Al sol de Europa
Alzada la copa,
El árbol sagrado de la Libertad.
Leído al pasar
"La belleza es tu cabeza." - Pintada en la confluencia de Massens con Travessera de Dalt.
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