lunes, octubre 31, 2005

¿EP3? ¡GO!

Durante los últimos días, dos personas me han tachado de chico EP3 después de que El País de las Tentaciones publicara entrevistas con bandas que yo les había recomendado personalmente, o que han sido ladrido musical de la semana en éste, mi crepuscular blog. Tales comentarios sin duda provocarán las carcajadas de Manu G y de Banesa Galleta, quienes me iniciaron en el culto a Death Cab for Cutie y The Postal Service, quienes me han dado todos los álbums de Franz Ferdinand que poseo, quienes me introdujeron en Kanye West y, de un tiempo a esta parte, atentan contra mi línea de flotación moral recomendándome que escuche a todas horas los trabajos del difunto Elliott Smith. Quede claro, pues, que mi (supuesto) buen gusto es heredado, y que se debe más a ser un chico GO que a cualquier coincidencia con ese suplemento que cada viernes todos leemos y que cada viernes todos criticamos.

A continuación, sirva para dinamitar el perfil profético que se me viene adjudicando la reseña que en febrero de este año realicé sobre el ahora muy exitoso y omnipresente Back to Bedlam de James Blunt (vive el de Arriba que mi juicio no se ha movido una pulgada desde aquel posicionamiento, pero que tampoco supe prever lo espumoso y accesible del amigo):

Habla el currículo de este británico joven sobre una estancia como casco azul en Kosovo, otro período guardando las rejas del Palacio de Buckingham y, más recientemente, una visita a Estados Unidos que le ha servido para debutar en la arena musical. Y, toda vez escuchado el resultado de la tercera entrada, aunque no exento de virtudes, más interesantes se nos antojan sus días como guardián paralizado o como soldado de paz (cuando, según su propio relato, se paseaba por los poblados serbios entonando el Give peace a chance). Pero nobleza obliga, oigan: Back to bedlam suena a cruce entre David Gray y Elton John; emotivo, bien arreglado y mejor cantado, el álbum sobrevive incluso a la presencia de Linda Perry (que en realidad produce un solo tema) y se consume la mar de decentemente siempre y cuando no prestemos demasiada atención a esas (no muy profundas) letras de amores perdidos y breve, dolorosamente reencontrados. ¿No hubiera ganado la cosa a modo de trágica obra conceptual sobre las guerras balcánicas?

Livin' la Gracia loca

No eran uno sino varios los cenutrios carentes de espina dorsal que este pasado sábado, a las dos o a las tres o a las dos de la mañana (con el cambio horario es difícil de decir), cantaban felizmente a la puerta de mi casa una tonadilla de dos palabras escasas, la una un adjetivo ciertamente descalificativo (que más de un vecino aplicaría a las madres de los cantores mismos) y, la otra, el nombre del segundo club de fútbol de esta ciudad, segundo al menos en lo que a masa social y títulos se refiere. Es una situación ya conocida que no deja de sorprenderme. Tanto da aquello del respeto al prójimo. Lo insólito es la capacidad de asociación del afectado de estulticia y, sobre todo, sus ansias por comunicar al mundo, a rebuznos, el escasísimo riego sanguíneo de que disfruta su cerebro.

viernes, octubre 28, 2005

Sobredosis indie

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O la extraña proyección de empatía resultante de experimentar canciones de amor y desamor en tu propio idioma.

jueves, octubre 27, 2005

Famous Last (but one) Words (7-8)

Oído, en el breve plazo de cuatro minutos, con protagonistas diversos y en dos estancias diferentes de esta santa casa:

7) "Ahora no te hagas la virgen suicida."

8)"¿Nos hacemos unos chupetones mutuos?" - lo confieso, el receptor de esta última frase ha sido el ladrador firmante, y su dueño un solitario compañero del departamento de diseño.

Como puño de hierro...

...en la boca del estómago.

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miércoles, octubre 26, 2005

Los cuatro pollos del Apocalipsis

Llevaba días resistiéndome a hablar del tema de moda. Ahora que El Roto ha hecho la mitad del trabajo sucio...

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...puedo añadir algunos detalles.

Lo que sabemos: cada 95 años, más o menos, el virus de la gripe alcanza una mutación especialmente efectiva contra el ser humano y provoca una amplia mortandad a escala mundial. La última vez en que esto sucedió fue allá por 1918, con un resultado de cien millones de víctimas.

Lo que no se ha dicho: la gripe aviar es el primer paso, pero la recombinación genética que permita su contagio de humano a humano requerirá, muy posiblemente, de un intermediario: el cerdo, de ADN tan similar al nuestro.

Lo que está sucediendo: Paranoia. Cinco muertes a nivel mundial no son significativas. Cien muertes a nivel mundial no son significativas. La OMS hace su trabajo, pero toda esta avalancha informativa (cuando no hay noticia) es, en el mejor de los casos, un obsceno ejercicio de irresponsabilidad; en el peor, una campaña interesada que no favorece precisamente a los campesinos chinos que cultivan la dichosa flor del anís estrellado.

martes, octubre 25, 2005

Los árboles y el bosque

El PP se ha gastado 500.000 euros en una campaña para concienciar a la población de las maldades del Estatut catalán. Dos ideas al respecto. Una, que ni ellos mismos escuchan la COPE (o se habrían dado cuenta de que les están llevando a cabo esa misma campaña desde hace meses, ¡y totalmente gratis!). Y dos, que tan obsesionados están con su política de más madera que la pila de árboles talados no les deja ya ver el bosque. ¿Pagaría el gobierno norteamericano vallas publicitarias contra el Katrina en las calles de New Orleans? ¿O se gastaría los dólares en una subcontrata iraquí? Pues eso.

sábado, octubre 22, 2005

Studia lupus Schraderi

Es harto probable que quien se enfrente a El exorcista: El comienzo abandone su visionado pidiendo a gritos no ya un crucifijo, sino una no menos gloriosa aspirina. Precuela incompleta que ha visto la luz gracias a la generosidad del mercado en DVD (su realizador, Paul Schrader, fue substituido por Renny Harlin, quien firmó la versión estrenada en cine), escrita patosamente, montada con cierta parte terminal de la anatomía humana, con efectos especiales de serie de Tele 5 y de la que cuesta un vómito creer que haya sido fotografiada por Vittorio Storaro, Dominion (en el original) acierta al menos, como suele suceder en la filmografía de Schrader, a la hora de capturar la angustia vital del sujeto religioso judeo-cristiano. No es que Stellan Skarsgård se luzca en la piel del padre Lancaster Merrin (a quien daría vida Max von Sydow en el film de William Friedkin), del mismo modo que el prólogo desencadenante de la culpa roza lo evidente (hay nazis, no diré más), pero aún así Schrader se las apaña para transmitir el único mensaje que le interesa (o que las circunstancias le permiten): en este mundo diseñado a partir del pecado original, el dolor y el arrepentimiento son nuestros aliados. Porque no hay culpa sin conciencia, y, desde luego, no hay conciencia sin culpa. Es así que, mientras un sosias calvo de Ronaldinho, los ojos rojo brillante y la garganta de cantante de death metal, hace trastadas en una aldea del Nairobi de 1947, cierta poesía noreuropea y atemporal brota de la pantalla. El hombre es un lobo para el hombre, claro. Pero, calvinistas o no, el peor enemigo habita siempre de sienes para adentro.

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jueves, octubre 20, 2005

Wednesday Night Blues (2)

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Wednesday Night Blues

See the rain on the street
The way the cars shine
And the scotch that she drinks
With her lips so fine
And her shoulders go weak
As she closes her eyes
Oh, my God, when she was mine

See how she moves through the door
How she loses her keys
How she loses her cool
Watching blackbirds scatter through the trees
How she flips from the back to the front
Reading magazines
Oh, my God, I miss those things
And it's a hard way to fall
And this ain't the easy way down
And it's a hard thing to love anyone, anyhow

So if it's gotta be you
Treat her nice
Hold her hand
And tell her twice
That she doesn't have to worry
And it will be alright
It's alright this time
It's alright this time

See her smiling at him?
That used to be me
I could find her in a thunderstorm
Just by the way that the rain would fall
And we used to be something
But somethin' happened to me
Oh, my God, when I was free
And it's a hard way to fall
And this ain't easy way down
And it's a hard thing to love anyone, anyhow
And it's a hard way to fall
And this ain't the easy way down
And it's a hard thing to love anyone, anyhow

Hard Way to Fall, Ryan Adams.

miércoles, octubre 19, 2005

Boissel Reloaded

"El escritor Milo. J. Krmpotic, publica su primera novela, Sorbed mi sexo. Una biografía del chef Paul Boissel [sic]que encarna el espíritu y los desastres de la generación del 68. Alrededor del chef y del mundo artístico, literario y erótico que lo rodea asistimos a la imposible biografía de una generación. Boissel que puso fin a su vida en 1992 castrándose, es recreado a través de entrevistas con sus numerosas amantes, escasos amigos y los pocos textos que dejó escritos."

De www.literaturas.com.

DEP

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Eduardo Haro Tecglen (1924-2005).

martes, octubre 18, 2005

Sobre el amor

"En un estante congelado, dentro de un armario congelado, hay una lata con una voz dentro."

De Tan fuerte, tan cerca de Jonathan Safran Foer.

Uno descubre que se hace viejo... (4)

…cuando oye a una niña gritando por la calle “¡Se me ha roto el clítoris! ¡Vulva, vulva!” y se descubre pensando que hace diez años estas cosas no pasaban.

lunes, octubre 17, 2005

Historia de dos (o tres) pingüinos

Silo y Roy son dos pingüinos macho del zoo de Central Park. Silo y Roy eran pareja de hecho, y hasta habían adoptado a un pequeño pingüinito. Pero he aquí que, en mayo de 2004, Silo y Roy se separaron. Y Silo formó un nuevo hogar junto a la pingüino hembra Scrappy

Personalmente, como gran aficionado a los usos sexuales y emocionales de esta entrañable especie animal, y a diferencia del mundillo gay neoyorquino (que quizá proyectó en exceso sobre el blanquinegro par), no puedo más que alegrarme ante tamaña demostración de normalidad. Quizá Silo era desde un principio bisexual. Quizá se equivocara en su momento pensando que era gay. Quizá simplemente se vaya enamorando de las personas (perdón, de los pingüinos), sin reparar necesariamente en su género (todo aquel que conozca tanto a Roy como a Scrappy coincidirá en destacar su simpatía, lo maravilloso de su carácter y lo elevado de su espíritu). Y también es posible que se esté equivocando ahora, al dárselas de heterosexual redimido…

Sea como fuere, toda esta historia me plantea dos incómodos interrogantes. A saber:
a) ¿Qué oscuros intereses han conducido a que tardáramos dieciséis meses en enterarnos de la ruptura entre Silo y Roy? (la noticia aparecía recién en el encarte de The New York Times que acompañaba a El País del pasado jueves 13 de octubre).
Y b) El pingüinito adoptado, ¿es objeto de una custodia compartida o ha preferido a alguno de sus padres por encima del otro?
En verdad no podremos dar esta historia por concluida hasta conocer la respuesta a tales incógnitas.

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Silo y Roy negociando amistosamente los términos de su separación.

Uno descubre que se hace viejo... (3)

…cuando su padre le pide los CDs de Nirvana para grabárselos en el iPod tras saber de las virtudes de la banda por un documental televisivo.

Sobre los premios literarios... (2)

“El Planeta despierta expectativas, pero no hay más cera que la que arde. En un país con tantos premios literarios es un milagro que al año salgan media docena de libros de calidad. Esto no funciona. Desde el punto de vista comercial me parece muy bien, pero desde el punto de vista literario tengo serias dudas sobre el Premio Planeta.”

Juan Marsé, en su segundo (y no nos extrañaría que último) año como jurado del Premio Planeta.