En menos de cinco segundos, dictamine cuál de estos cuatro personajes es el tipo más duro de todo Land of the Dead...

jueves, septiembre 15, 2005
Little Lo's First Fifty Years
”Lolita, light of my life, fire of my loins. My sin, my soul. Lo-lee-ta: the tip of the tongue taking a trip of three steps down the palate to tap, at three, on the teeth. Lo. Lee. Ta.
She was Lo, plain Lo, in the morning, standing four feet ten in one sock. She was Lola in slacks. She was Dolly at school. She was Dolores on the dotted line. But in my arms she was always Lolita.
Did she have a precursor? She did, indeed she did. In point of fact, there might have been no Lolita at all had I not loved, one summer, a certain initial girl-child. In a princedom by the sea. Oh when? About as many years before Lolita was born as my age was that summer. You can always count on a murderer for a fancy prose style.
Ladies and gentlemen of the jury, exhibit number one is what the seraphs, the misinformed, simple, noble-winged seraphs, envied. Look at this tangle of thorns.”
Vladimir Nabokov, Lolita.
She was Lo, plain Lo, in the morning, standing four feet ten in one sock. She was Lola in slacks. She was Dolly at school. She was Dolores on the dotted line. But in my arms she was always Lolita.
Did she have a precursor? She did, indeed she did. In point of fact, there might have been no Lolita at all had I not loved, one summer, a certain initial girl-child. In a princedom by the sea. Oh when? About as many years before Lolita was born as my age was that summer. You can always count on a murderer for a fancy prose style.
Ladies and gentlemen of the jury, exhibit number one is what the seraphs, the misinformed, simple, noble-winged seraphs, envied. Look at this tangle of thorns.”
Vladimir Nabokov, Lolita.
miércoles, septiembre 14, 2005
From the Vaults (2)
Volver la vista atrás y comentar en voz alta lo que uno observa a sus espaldas tiene mucho de salir del armario. En lo musical, podría citar decenas, centenares de nombres que me han agitado, conmovido, sorprendido, fascinado, emocionado, distraído, acunado, enrabietado, entretenido, epatado, excitado y hasta alelado. Poner ahora mismo un Miles Davis por aquí y dejar caer unos Long Winters por allá representaría una excelente coartada avant la lettre. Pero uno debe ser honesto consigo mismo; es más, uno debe defender sus posiciones cual Beau Geste asediado en pleno desierto argelino. Y lo que se dice bandas de cabecera, aquellas a las que perdonas hasta en sus peores momentos, las que te llevan a coleccionar infames trabajos en solitario y desquiciados proyectos paralelos, se cuentan en mi caso con los dedos de una de las manos de Uma Thurman. He aquí, lector crepuscular, los personajes más recurrentes dentro de la tonelada larga de cassettes, discos y CDs que vengo volcando desde los siete años hacia el interior de mis oídos:
1981-1984 Queen
1984-1988 Bruce Springsteen & the E Street Band
1988-1994 Guns n’Roses
1994-2000 Pearl Jam / Counting Crows
2000-2005 Alkaline Trio
Y quede claro que a ninguno de ellos he renunciado hasta la fecha...
1981-1984 Queen
1984-1988 Bruce Springsteen & the E Street Band
1988-1994 Guns n’Roses
1994-2000 Pearl Jam / Counting Crows
2000-2005 Alkaline Trio
Y quede claro que a ninguno de ellos he renunciado hasta la fecha...
martes, septiembre 13, 2005
Mes Amis (y 3)
El inglés americano
Pese al lapsus de las cartas no conservadas, pese a que Kingsley le llamara "mierdecilla" frente a Philip Larkin (lo que sucedía, recordemos, en una mordaz pero íntima relación epistolar), Martin Amis parece salir airoso de la tan edípica acusación de patricidio; en lo cultural, no obstante, más de uno le ha creído digno de patíbulo. Sus intereses norteamericanos, mal vistos de por sí, acabaron estallando con el famoso asunto Wylie: el escritor dejó a su agente, Pat Kavanagh (perdiendo, de paso, la amistad de Julian Barnes, esposo de aquélla) para ingresar en la agencia de Andrew Wylie, "el chacal", por un avance que él describe con una separación de dos centímetros entre el pulgar y el índice, apenas un poco más grande de lo habitual. A juzgar por lo publicado en la prensa, el país se sintió agredido. Entonces apareció La información, el que muchos consideran su mejor trabajo (No del todo. Aún no...), novela acerca de la relación entre dos escritores. Piensan que redacté un libro de quinientas páginas en tres meses... Lo que me molestó es que la novela resultara incomprendida y malentendida, profundamente malentendida. Fue como si hubiera ganado la batalla, como si significara una señal de mi éxito, y la novela de lo que trataba era del fracaso. Lo mismo que Éxito o Dinero... Sí, pero ésta era una historia sobre Inglaterra, me cuesta explicársela a quien no sea inglés. Es muy corrosiva. Tanto ombliguismo le obligó a cruzar el charco y, a bordo de un expreso de medianoche, fijarse de nuevo en el modelo yanqui: Tren nocturno es un libro completamente americano, un thriller tomado del revés. Fue americano hasta en el estilo ortográfico, pero es que Estados Unidos es el hogar del noir, un lugar muy oscuro en el que ambientar la novela.

A principios de los ochenta, a raíz de la publicación de Dinero, Amis fue englobado en una suerte de posmodernismo urbano junto a dos autores a la sazón norteamericanos, Bret Easton Ellis y Jay MacInerney. Bret ha encontrado un gran público, gente que siente su prosa como algo muy directo, y eso es indiscutible, pero para mí es excesivamente pop. Jay tiene muy buen oído, pero no veo hacia dónde se dirige como escritor, afirma sobre unos compañeros de generación a los que no tardó en superar. Guste o no en su país, Martin Amis pertenece a otro escalafón literario. Mucha gente desconfía del estilo, piensan que se debería escribir de forma simple, clara como un arroyo de montaña en palabras de Truman Capote. Pero eso siempre me ha parecido señal de pobreza. Me gusta el estilo, el gran estilo (otro motivo de afinidad, según dice, con su amigo Salman Rushdie). La escritura debe basarse en lo que se ha leído. Y Amis ha leído mucho, siempre bajo la idea de que Bellow es Dios y Nabokov su profeta: Alguien me dijo que Nabokov recibió una carta en la que un lector le decía “no entiendo cómo puede estar al lado de Bellow sin besarle las manos y pedir perdón por sus pecados...". Saul Bellow es el más notable novelista del planeta, es inigualable, con una voz tan propia como única. Después de Ravelstein la literatura del siglo XXI va cuesta abajo.
En efecto, sólo restaba el apunte metafísico para cuadrar el círculo. Tras el ventanal continúa lloviznando; al igual que en las entrevistas consultadas en la hemeroteca, Isabel Fonseca entra en el estudio acompañada de las pequeñas Clio y Fernanda, las dos hijas de la pareja, lo que representa un familiar y, por ello, entrañable canto del cisne para la conversación. Un chándal azul no precisamente lustroso, el tabaco de liar sobre la mesa, dos cuadros de Bruno Fonseca y el inevitable libro sobre su obra en la repisa de la chimenea... Martin Amis, el cabello en revuelta decadencia y la mirada aún traviesa, entre el orgullo y la sutil inseguridad que son signo de quien ha sobrevivido a más de una tormenta, nos despide amablemente en la puerta de su casa pareada al norte de Regent's Park. Una vez fuera, el laberinto crece en amplitud, lo vivido se transforma en recuerdo y pugna por imponerse sobre lo previamente referido, leído y anticipado. Con lentitud, la diferencia entre la memoria y el hoy comienza a establecerse, quizá sea la misma que separa a la literatura de la más vital experiencia...
(Las tres fotografías que han ilustrado esta serie fueron obra de Ivo Krmpotic).
Pese al lapsus de las cartas no conservadas, pese a que Kingsley le llamara "mierdecilla" frente a Philip Larkin (lo que sucedía, recordemos, en una mordaz pero íntima relación epistolar), Martin Amis parece salir airoso de la tan edípica acusación de patricidio; en lo cultural, no obstante, más de uno le ha creído digno de patíbulo. Sus intereses norteamericanos, mal vistos de por sí, acabaron estallando con el famoso asunto Wylie: el escritor dejó a su agente, Pat Kavanagh (perdiendo, de paso, la amistad de Julian Barnes, esposo de aquélla) para ingresar en la agencia de Andrew Wylie, "el chacal", por un avance que él describe con una separación de dos centímetros entre el pulgar y el índice, apenas un poco más grande de lo habitual. A juzgar por lo publicado en la prensa, el país se sintió agredido. Entonces apareció La información, el que muchos consideran su mejor trabajo (No del todo. Aún no...), novela acerca de la relación entre dos escritores. Piensan que redacté un libro de quinientas páginas en tres meses... Lo que me molestó es que la novela resultara incomprendida y malentendida, profundamente malentendida. Fue como si hubiera ganado la batalla, como si significara una señal de mi éxito, y la novela de lo que trataba era del fracaso. Lo mismo que Éxito o Dinero... Sí, pero ésta era una historia sobre Inglaterra, me cuesta explicársela a quien no sea inglés. Es muy corrosiva. Tanto ombliguismo le obligó a cruzar el charco y, a bordo de un expreso de medianoche, fijarse de nuevo en el modelo yanqui: Tren nocturno es un libro completamente americano, un thriller tomado del revés. Fue americano hasta en el estilo ortográfico, pero es que Estados Unidos es el hogar del noir, un lugar muy oscuro en el que ambientar la novela.
A principios de los ochenta, a raíz de la publicación de Dinero, Amis fue englobado en una suerte de posmodernismo urbano junto a dos autores a la sazón norteamericanos, Bret Easton Ellis y Jay MacInerney. Bret ha encontrado un gran público, gente que siente su prosa como algo muy directo, y eso es indiscutible, pero para mí es excesivamente pop. Jay tiene muy buen oído, pero no veo hacia dónde se dirige como escritor, afirma sobre unos compañeros de generación a los que no tardó en superar. Guste o no en su país, Martin Amis pertenece a otro escalafón literario. Mucha gente desconfía del estilo, piensan que se debería escribir de forma simple, clara como un arroyo de montaña en palabras de Truman Capote. Pero eso siempre me ha parecido señal de pobreza. Me gusta el estilo, el gran estilo (otro motivo de afinidad, según dice, con su amigo Salman Rushdie). La escritura debe basarse en lo que se ha leído. Y Amis ha leído mucho, siempre bajo la idea de que Bellow es Dios y Nabokov su profeta: Alguien me dijo que Nabokov recibió una carta en la que un lector le decía “no entiendo cómo puede estar al lado de Bellow sin besarle las manos y pedir perdón por sus pecados...". Saul Bellow es el más notable novelista del planeta, es inigualable, con una voz tan propia como única. Después de Ravelstein la literatura del siglo XXI va cuesta abajo.
En efecto, sólo restaba el apunte metafísico para cuadrar el círculo. Tras el ventanal continúa lloviznando; al igual que en las entrevistas consultadas en la hemeroteca, Isabel Fonseca entra en el estudio acompañada de las pequeñas Clio y Fernanda, las dos hijas de la pareja, lo que representa un familiar y, por ello, entrañable canto del cisne para la conversación. Un chándal azul no precisamente lustroso, el tabaco de liar sobre la mesa, dos cuadros de Bruno Fonseca y el inevitable libro sobre su obra en la repisa de la chimenea... Martin Amis, el cabello en revuelta decadencia y la mirada aún traviesa, entre el orgullo y la sutil inseguridad que son signo de quien ha sobrevivido a más de una tormenta, nos despide amablemente en la puerta de su casa pareada al norte de Regent's Park. Una vez fuera, el laberinto crece en amplitud, lo vivido se transforma en recuerdo y pugna por imponerse sobre lo previamente referido, leído y anticipado. Con lentitud, la diferencia entre la memoria y el hoy comienza a establecerse, quizá sea la misma que separa a la literatura de la más vital experiencia...
(Las tres fotografías que han ilustrado esta serie fueron obra de Ivo Krmpotic).
domingo, septiembre 11, 2005
sábado, septiembre 10, 2005
Filosofía por encima de la red
"No hay que plantearlo desde un punto de vista local. No hay que decir: que Dios bendiga a América, sino que Dios bendiga al mundo. Porque estamos todos juntos en esta causa.”
Roger Federer, comentando la tragedia del Katrina (y se ve que aquello del calentamiento global) tras clasificarse para las semifinales del Open de Estados Unidos de tenis.

Roger Federer, comentando la tragedia del Katrina (y se ve que aquello del calentamiento global) tras clasificarse para las semifinales del Open de Estados Unidos de tenis.
Parejas no-evolutivas en el baile post-darvinista
Ni maternidades castradoras, ni negativas amorosas, ni rupturas sentimentales, ni adulterios, ni abandonos del hogar... Leo, en un artículo de Javier Sampedro en El País del viernes 9 de septiembre, la única circunstancia que podría llegar a justificar de algún modo nuestra caída en los abismos de la misoginia. ¿Quieres creer, lector crepuscular, que el estancamiento antropomórfico de ciertas féminas a la hora de escoger a sus parejas de baile, su interés por cualidades que las hagan sentir protegidas físicamente antes que por rasgos de corte más intelectual o emotivo, podría estar acabando con la evolución de la raza humana? Pues eso parece:
“El motor de la evolución descubierto por Darwin, la selección natural, se basa en la reproducción diferencial de los individuos cuyos genes están mejor adaptados al entorno local. El consenso científico es que ese motor impulsó el espectacular crecimiento del cerebro de los homínidos, pero que dejó de hacerlo cuando surgió el Homo Sapiens, cuya supervivencia y reproducción dependen menos de los genes que de los factores socioculturales.
Un Homo Sapiens afortunado puede nacer con una mutación que mejore su cerebro, pero no se reproducirá más por ello, y por tanto la mutación no se extenderá por la población. De ahí el consenso actual: la cultura detiene la evolución cerebral.”
Pese a que el autor del artículo no efectúa distinciones de género, pongo tan terrible acusación en femenino porque, como todo hombre sabe, por lo general son ellas las que (nos) escogen. Y, en definitiva, reto a quien dude del asunto a presentarse en mi oficina coincidiendo con la visita del nuevo lampista, sujeto por encima del 1’80 de altura, de negra y larga cabellera ensortijada, recios pectorales y anchos bíceps circundados por un tatuaje étnico, pantorrillas poderosas y mirada à la Stallone cuya sola presencia altera los estrógenos de mis compañeras de trabajo para convertirlos en una suerte de exhibición pirotécnica más propia del 4 de julio estadounidense que de un saludable entorno laboral.
“El motor de la evolución descubierto por Darwin, la selección natural, se basa en la reproducción diferencial de los individuos cuyos genes están mejor adaptados al entorno local. El consenso científico es que ese motor impulsó el espectacular crecimiento del cerebro de los homínidos, pero que dejó de hacerlo cuando surgió el Homo Sapiens, cuya supervivencia y reproducción dependen menos de los genes que de los factores socioculturales.
Un Homo Sapiens afortunado puede nacer con una mutación que mejore su cerebro, pero no se reproducirá más por ello, y por tanto la mutación no se extenderá por la población. De ahí el consenso actual: la cultura detiene la evolución cerebral.”
Pese a que el autor del artículo no efectúa distinciones de género, pongo tan terrible acusación en femenino porque, como todo hombre sabe, por lo general son ellas las que (nos) escogen. Y, en definitiva, reto a quien dude del asunto a presentarse en mi oficina coincidiendo con la visita del nuevo lampista, sujeto por encima del 1’80 de altura, de negra y larga cabellera ensortijada, recios pectorales y anchos bíceps circundados por un tatuaje étnico, pantorrillas poderosas y mirada à la Stallone cuya sola presencia altera los estrógenos de mis compañeras de trabajo para convertirlos en una suerte de exhibición pirotécnica más propia del 4 de julio estadounidense que de un saludable entorno laboral.
jueves, septiembre 08, 2005
¿Juegas idiomas?
Desde hace algunos días, la junta directiva del F.C. Barcelona venía flirteando con la posibilidad de sugerir a sus jugadores que saltaran al campo este próximo domingo blandiendo una pancarta alusiva al nuevo Estatut. Ellos, y va a ser que el futbolista no es en realidad tan tonto como lo pintan, se han desmarcado del asunto: caso de aprobarse el proyecto, los Ronaldinho, Van Bommel, Eto'o y compañía podrían verse obligados ni más ni menos que a jugar en catalán -y cabe añadir que el único crack que ha seguido tal camino en tiempos recientes fue el brasileño Giovanni, de quien recordamos no tanto sus bicicletinhas, rabonas o escorpiones como las tres botifarras que dedicó al Santiago Bernabeu tras anotar el 2-3 definitivo en un derby de 1997 frente al Realísimo.
Sin símiles, sin metáforas...
He had been reading, in Spanish, the as-yet-untranslated new book by García Márquez, and he translated for me its rather terrible epigraph, which had impressed him.
'Love is like falconry', he said. 'Don't you think that's true, Cleveland?'
'Never say love is like anything,' said Cleveland. 'It isn't.'
De The Mysteries of Pittsburgh, de Michael Chabon
'Love is like falconry', he said. 'Don't you think that's true, Cleveland?'
'Never say love is like anything,' said Cleveland. 'It isn't.'
De The Mysteries of Pittsburgh, de Michael Chabon
miércoles, septiembre 07, 2005
martes, septiembre 06, 2005
Mes Amis (2)
En nombre del padre
La dualidad de caracteres es la base sobre la que se estructura gran parte de la obra de Amis y, de nuevo, es el motor que da vida a Experiencia, libro que surge de una grave crisis personal y, principalmente, de la muerte del padre. Kingsley Amis fue uno de los angry young men y, como tal, una figura capital dentro de las letras británicas. Desde que optó por la senda literaria, tuvo Martin que luchar contra la sombra paterna y contra los ataques de la prensa de su país: Yo debía ser de una élite genética, por así decirlo. (Para ellos) había nacido con la gran G, el genio, lo que degeneró en la idea de que me resultaba fácil escribir. A eso respondo, ¿por qué no hay un montón de Adam Bellows o David Updikes? ¿Dónde están los hijos e hijas de los novelistas famosos? Hay un par, pero no como para establecer el paralelismo que hubo entre mi padre y yo. De nuevo asoma Freud la nariz: los hijos intentan superar a los padres... O emularlos, siempre, pero entonces se detienen, como si una vez que lo han conseguido el deseo desapareciera. Es como si emulado el padre pudieran relajarse, esa parece ser la situación más común. Pero yo siempre supe lo que quería hacer con mi vida, escribir fue un compromiso conmigo mismo que no tuvo tanto que ver con Kingsley.
Pero no ha sido ése el único foco de conflicto; de hecho, los noventa de Martin Amis, en el bombardeo constante por parte de la prensa y la encarnizada resistencia del escritor, bien podrían recordarse como una nueva (y mediática) batalla de Inglaterra. Alguien describió Desesperación, de Nabokov, como una medida preventiva contra el trabajo del biógrafo. Pero Experiencia es más bien una corrección, tiene que ver con la presión y el daño que me ha inflingido la prensa. La prensa es un instrumento muy ciego, no hace distinciones, la gente supone que todo lo que se escribe es verdad y eso ha generado falsas impresiones a mi alrededor. Por ejemplo, en el caso de mi prima (Lucy Partington, que desapareció misteriosamente en las Navidades de 1973 y cuyos restos fueron hallados en la "casa de los horrores" de Frederick West veinte años más tarde), la gente bien informada asumió que era como las otras víctimas, que se trataba de una sin techo que fue absorbida por ese círculo de corrupción. Pero no fue así, ella era una chica extremadamente religiosa, con intereses artísticos... Así que esta es mi respuesta a lo que se ha dicho. Una respuesta llena de emotividad, relacionada íntimamente con ese otro gran tema de su literatura: el fracaso. Más allá del recuento de pérdidas personales que abre Experiencia, ¿dónde ha fracasado Martin Amis como personaje? En el matrimonio, ese es el principal fracaso. También como padre, o al menos así me sentía en aquel momento. Una sensación tirando a universal... Sí, desde luego. La vida de cada uno es una experiencia ordinaria, universal y única a la vez. Casi todos tenemos un padre, y casi todos los padres se mueren, etc. Y los matrimonios fracasados también son universales, prácticamente llegan al 50%.

Se ha hablado de una pérdida de la arrogancia, pero la nueva actitud de Amis está más relacionada con la asunción de culpas (el escritor, al igual que su padre, dejó a su primera esposa por otra mujer, Isabel Fonseca, que ahora mismo se pasea por el piso de arriba) y con una sinceridad no exenta de elegancia a la hora de mostrar sus heridas. Los resultados han sido bastante bien acogidos por parte de la prensa, pero hubo también un par de críticas realmente desagradables, y más tarde me he dado cuenta del porqué. Es muy raro haber tenido una infancia feliz, haber mantenido buenas relaciones con tus padres y hermanos. La gente a la que no le gustó el libro estaba claramente reaccionando contra eso. Ni política, ni lucha de clases, ni motivos económicos... Con el asunto de la infancia feliz la gente puede mostrarse muy envidiosa. Mike Nichols me contó que una vez estaba jugando al "Ojalá" (ojalá tuviera una criada, ojalá tuviera una casa en el campo...), y le llegó el turno a una novelista inglesa que dijo: "ojalá hubiera tenido una infancia feliz", y la reunión se fue al garete. Todo el mundo quedó consternado. Cuando has tenido una infancia feliz, con sus altibajos pero feliz, tiendes a pensar que para todo el mundo habrá sido igual, pero no es así. En cualquier caso, ciertos críticos se mostraron suspicaces respecto al hecho de que no hubiera guardado ni una sola de las cartas de Kingsley: Es que soy un desastre, soy muy desordenado. Y lo lamento ahora, claro. ¿Ni rastro de rivalidad? La rivalidad literaria puede ser una fuerza muy feroz, pero siempre dentro de una misma generación. Es ridículo sentir envidia de Saul Bellow, de Nabokov, de Shakespeare, el más noble genio de los últimos cuatro o cinco siglos. Por tanto tampoco hay remordimientos. No, por extraño que pueda sonar. Todo lo importante había sido dicho, teníamos una relación muy cercana y abierta, no había duda acerca de lo que sentíamos. De nuevo, me siento afortunado.
La dualidad de caracteres es la base sobre la que se estructura gran parte de la obra de Amis y, de nuevo, es el motor que da vida a Experiencia, libro que surge de una grave crisis personal y, principalmente, de la muerte del padre. Kingsley Amis fue uno de los angry young men y, como tal, una figura capital dentro de las letras británicas. Desde que optó por la senda literaria, tuvo Martin que luchar contra la sombra paterna y contra los ataques de la prensa de su país: Yo debía ser de una élite genética, por así decirlo. (Para ellos) había nacido con la gran G, el genio, lo que degeneró en la idea de que me resultaba fácil escribir. A eso respondo, ¿por qué no hay un montón de Adam Bellows o David Updikes? ¿Dónde están los hijos e hijas de los novelistas famosos? Hay un par, pero no como para establecer el paralelismo que hubo entre mi padre y yo. De nuevo asoma Freud la nariz: los hijos intentan superar a los padres... O emularlos, siempre, pero entonces se detienen, como si una vez que lo han conseguido el deseo desapareciera. Es como si emulado el padre pudieran relajarse, esa parece ser la situación más común. Pero yo siempre supe lo que quería hacer con mi vida, escribir fue un compromiso conmigo mismo que no tuvo tanto que ver con Kingsley.
Pero no ha sido ése el único foco de conflicto; de hecho, los noventa de Martin Amis, en el bombardeo constante por parte de la prensa y la encarnizada resistencia del escritor, bien podrían recordarse como una nueva (y mediática) batalla de Inglaterra. Alguien describió Desesperación, de Nabokov, como una medida preventiva contra el trabajo del biógrafo. Pero Experiencia es más bien una corrección, tiene que ver con la presión y el daño que me ha inflingido la prensa. La prensa es un instrumento muy ciego, no hace distinciones, la gente supone que todo lo que se escribe es verdad y eso ha generado falsas impresiones a mi alrededor. Por ejemplo, en el caso de mi prima (Lucy Partington, que desapareció misteriosamente en las Navidades de 1973 y cuyos restos fueron hallados en la "casa de los horrores" de Frederick West veinte años más tarde), la gente bien informada asumió que era como las otras víctimas, que se trataba de una sin techo que fue absorbida por ese círculo de corrupción. Pero no fue así, ella era una chica extremadamente religiosa, con intereses artísticos... Así que esta es mi respuesta a lo que se ha dicho. Una respuesta llena de emotividad, relacionada íntimamente con ese otro gran tema de su literatura: el fracaso. Más allá del recuento de pérdidas personales que abre Experiencia, ¿dónde ha fracasado Martin Amis como personaje? En el matrimonio, ese es el principal fracaso. También como padre, o al menos así me sentía en aquel momento. Una sensación tirando a universal... Sí, desde luego. La vida de cada uno es una experiencia ordinaria, universal y única a la vez. Casi todos tenemos un padre, y casi todos los padres se mueren, etc. Y los matrimonios fracasados también son universales, prácticamente llegan al 50%.
Se ha hablado de una pérdida de la arrogancia, pero la nueva actitud de Amis está más relacionada con la asunción de culpas (el escritor, al igual que su padre, dejó a su primera esposa por otra mujer, Isabel Fonseca, que ahora mismo se pasea por el piso de arriba) y con una sinceridad no exenta de elegancia a la hora de mostrar sus heridas. Los resultados han sido bastante bien acogidos por parte de la prensa, pero hubo también un par de críticas realmente desagradables, y más tarde me he dado cuenta del porqué. Es muy raro haber tenido una infancia feliz, haber mantenido buenas relaciones con tus padres y hermanos. La gente a la que no le gustó el libro estaba claramente reaccionando contra eso. Ni política, ni lucha de clases, ni motivos económicos... Con el asunto de la infancia feliz la gente puede mostrarse muy envidiosa. Mike Nichols me contó que una vez estaba jugando al "Ojalá" (ojalá tuviera una criada, ojalá tuviera una casa en el campo...), y le llegó el turno a una novelista inglesa que dijo: "ojalá hubiera tenido una infancia feliz", y la reunión se fue al garete. Todo el mundo quedó consternado. Cuando has tenido una infancia feliz, con sus altibajos pero feliz, tiendes a pensar que para todo el mundo habrá sido igual, pero no es así. En cualquier caso, ciertos críticos se mostraron suspicaces respecto al hecho de que no hubiera guardado ni una sola de las cartas de Kingsley: Es que soy un desastre, soy muy desordenado. Y lo lamento ahora, claro. ¿Ni rastro de rivalidad? La rivalidad literaria puede ser una fuerza muy feroz, pero siempre dentro de una misma generación. Es ridículo sentir envidia de Saul Bellow, de Nabokov, de Shakespeare, el más noble genio de los últimos cuatro o cinco siglos. Por tanto tampoco hay remordimientos. No, por extraño que pueda sonar. Todo lo importante había sido dicho, teníamos una relación muy cercana y abierta, no había duda acerca de lo que sentíamos. De nuevo, me siento afortunado.
lunes, septiembre 05, 2005
Exorcismo (3)
Sit down, please make yourself comfortable...
I might need some time
to dance around what I need to say,
I love you to death, I think I need a break.
I spend my days worried out loud,
I gag in my head, I choke it back down.
It hurts me inside to save you inside,
so close my lips tight, move eyes to the side.
This is the way we disappear.
It's easy if you burnout like a star.
This is the way we disappear.
It's easy like a fifty foot fall.
I'm waiting, for whatever better time...
to evict these words that have rented out my mind.
And I'm hating every minute that I don't speak aloud,
like a year laying down
like a year laying down
like a year laying down
Relax on this bed of nails on this plastic sheet,
I might need some time
to dance around what I need to say,
I love you to death, I think I need a break.
I spend my days worried out loud,
I gag in my head, I choke it back down.
It hurts me inside to save you inside,
so close my lips tight, move eyes to the side.
This is the way we disappear.
It's easy if you burnout like a star.
This is the way we disappear.
It's easy like a fifty foot fall.
I'm waiting, for whatever better time...
to evict these words that have rented out my mind.
And I'm hating every minute that I don't speak aloud,
like a year laying down
like a year laying down
like a year laying down
Relax on this bed of nails on this plastic sheet,
your blood leaves a trail right back to me.
A problem you see.
Would you please allow a moment to think?
Alkaline Trio, Hating Every Minute.

A problem you see.
Would you please allow a moment to think?
Alkaline Trio, Hating Every Minute.
Just one person's opinion?
Según Manu-G, es dueño del mejor álbum de lo que va de año ("lo ha vuelto a hacer, el muy cabrón" fue su expresivo comentario). El sábado pasado, además, Kanye West firmó algunas de las frases más lapidarias de la temporada. Fue durante un telemaratón de la cadena NBC para los damnificados del Katrina que el rapero sostuvo lo siguiente:
"We already realized a lot of the people that could help are at war right now, fighting another way, and they've given them permission to go down and shoot us. (...) I hate the way they portray us in the media. If you see a black family, it says they're looting. See a white family, it says they're looking for food. (...) George Bush doesn't care about black people."
Este último comentario fue censurado por la NBC en la versión del programa para la costa oeste del país. Sus responsables lo justificaron del modo que sigue: "It would be most unfortunate if the efforts of the artists who participated tonight and the generosity of millions of Americans who are helping those in need are overshadowed by one person's opinion."

"We already realized a lot of the people that could help are at war right now, fighting another way, and they've given them permission to go down and shoot us. (...) I hate the way they portray us in the media. If you see a black family, it says they're looting. See a white family, it says they're looking for food. (...) George Bush doesn't care about black people."
Este último comentario fue censurado por la NBC en la versión del programa para la costa oeste del país. Sus responsables lo justificaron del modo que sigue: "It would be most unfortunate if the efforts of the artists who participated tonight and the generosity of millions of Americans who are helping those in need are overshadowed by one person's opinion."
sábado, septiembre 03, 2005
Famous Last (last last last) Words
"So long, and thanks for all the fish!"
De The Hitchhiker's Guide to the Galaxy.
Si yo fuera norteamericano...
...estaría muy cabreado:
- Porque mi presidente recortó los fondos destinados al mantenimiento de los diques de Nueva Orleans (los mismos cuya rotura ha sido responsable del anegamiento de la ciudad).
- Porque la ausencia de efectivos de la Guardia Nacional durante las labores de rescate obedece a un motivo muy concreto: está casi toda ella desplegada por Irak.
- Porque, en un momento de crisis, se ha dado prioridad al "disparemos a matar sobre los saqueadores" frente al "vamos a sacar de aquí hasta al último superviviente" (y, tras cinco días sin comer ni beber, el mismísimo Tío Sam se pasaría la propiedad privada por el forro del sombrero).

Etc, etc.
- Porque mi presidente recortó los fondos destinados al mantenimiento de los diques de Nueva Orleans (los mismos cuya rotura ha sido responsable del anegamiento de la ciudad).
- Porque la ausencia de efectivos de la Guardia Nacional durante las labores de rescate obedece a un motivo muy concreto: está casi toda ella desplegada por Irak.
- Porque, en un momento de crisis, se ha dado prioridad al "disparemos a matar sobre los saqueadores" frente al "vamos a sacar de aquí hasta al último superviviente" (y, tras cinco días sin comer ni beber, el mismísimo Tío Sam se pasaría la propiedad privada por el forro del sombrero).
Etc, etc.
viernes, septiembre 02, 2005
'The Descent'
Gollum not dead!
(De hecho, él y su clan han regresado para cargarse una película de suspense que apuntaba a bastante correcta.)
jueves, septiembre 01, 2005
Test cronológico
Si en efecto existiera la máquina del tiempo, si fuera posible regresar al pasado y alterar el curso de los acontecimientos, este ladrador crepuscular...
a) Intentaría asesinar a Hitler.
b) Compartiría un par de racimos de uvas con la mismísima Cleopatra.
c) Se presentaría a las 21:45 de la noche de ayer en el cine Bosque para impedirse a sí mismo la entrada y evitar así el visionado de la muy espantosa El sonido del trueno.

Lo sé, lo sé... ¿a quién se le ocurre?
a) Intentaría asesinar a Hitler.
b) Compartiría un par de racimos de uvas con la mismísima Cleopatra.
c) Se presentaría a las 21:45 de la noche de ayer en el cine Bosque para impedirse a sí mismo la entrada y evitar así el visionado de la muy espantosa El sonido del trueno.
Lo sé, lo sé... ¿a quién se le ocurre?
miércoles, agosto 31, 2005
From the Vaults...
Diez libros procedentes de mi adolescencia (bien, de las diversas que he atravesado) que rescaté ayer tarde de las catacumbas de casa de mi padre:
10. Conjuración de Catilina, de Salustio (Gredos) - Siempre se me dio razonablemente bien la lengua del imperio romano. Mi profesor de Latín en primero de BUP insistía en que era cuestión de sentido común. Yo, en cambio, me enfrentaba a las traducciones como si de operaciones numéricas se tratara: no conozco otro idioma tan deliciosamente matemático...
9. Escribir en el tiempo, de Andrei Tarkovski (Rialp) – La sola mención del apellido del realizador ruso estimulaba el punto G de mis profesores de Dirección de Cine en el CECC (no entro ya, lector crepuscular, en la descripción de sus reacciones físicas ante el visionado de alguno de sus eternos travellings). Fan yo mismo de Stalker y de Solaris, su autobiografía me acompañó en el avión que en 1994 me depositó en Nueva York; también, en el Greyhound que me condujo a Denver. Pero once meses después regresé a España sin haber logrado pasar de la página 11.
8. Encuentros en la tercera fase, de Steven Spielberg (Círculo de Lectores) – Novelizada por su propio realizador, esta es una de las películas extraterrestres que jalonan mis primeras memorias cinematográficas. Lógico que me aferrara al libro cuando lo vi en aquella tienda de cómics de segunda mano de la calle Zaragoza, a mediados de los años 1980, y que me lo agenciara, prestación monetaria paterna mediante, junto al Tiburón de Peter Benchley.
7. Bestiario, de Julio Cortázar (Ediciones B) – Un tío materno me contagió su pasión por Cortázar, de la que la adquisición de este volumen de bolsillo fue ejemplo/resultado. Leí el cuento inicial, Casa tomada, en los Ferrocarriles de la Generalitat, de regreso a una casa que, en efecto, por aquellos años andaba tomada.
6. Flores robadas en los jardines de Quilmes, de Jorge Asís (Planeta Argentina) – Regalo postal de una vieja penpal del cono sur, recuerdo tanto la ilusión que me hizo recibirlo como el placer erótico-costumbrista que me produjo leerlo.
5. Las leyes de la atracción, de Bret Easton Ellis (Anagrama) – Durante largo tiempo, y como para tantos otros a lo largo y ancho del lustro 1987-1992, Easton Ellis fue lo más. La portada negra de esta edición (en la colección Downtown) me sigue turbando poderosamente.
4. 2001: Una odisea del espacio, de Arthur C. Clarke (Orbis) – El número dos de la Biblioteca de la Ciencia Ficción de Orbis (se vendió en quioscos acompañado de El fin de la eternidad de Isaac Asimov) me permitió saldar cuentas con la versión fílmica de Stanley Kubrick, que había visionado con parejo nivel de fascinación y confusión allá por 1985.
3. Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato (Seix Barral) – Jamás será Libro del Mes en los boletines de la ONCE (es más, dudo mucho que se haya traducido al braille), pero a quién le importa lo políticamente incorrecto cuando la locura se vuelve verbo... Ahora que lo pienso, hay mucho del personaje de Alejandra en toda mi producción literaria. Mucho.
2. El nacimiento de la tragedia, de Friedrich Nietzsche (Alianza) – Dado el gesto pedante-avanzadillo con que decoré mis días escolares, una profesora que en el futuro habría de impartir Filosofía me sugirió que leyera, un año antes que el resto de la clase, la opera prima de cierto filósofo alemán. Y, quizá por su tono filológico (aunque más probablemente a raíz de su carácter vitalista), sigue encontrándose entre mis títulos de cabecera.
1. Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain (Juventud) – Este ejemplar, ilustrado con los dibujos de Walter Trier, sabe a verano de 1988, a tardes de lectura en la playa de Castelldefels, a las hijas de la familia holandesa con que trabamos cierta amistad, a las noches en que no sabía si habría de ponerme a limpiar vasos tras la barra de la Cervecería Jordi (que regentaban mi madre y mi padrastro y uno de cuyos cuartuchos nos acogió a mis hermanos y a mí durante un largo mes y medio). Contiene toda la aventura a la que yo raramente me presté. Pero, gracias a esa aventura prestada, un período tontorrón de mi vida resultó no solo más llevadero: en ocasiones fue incluso mágico.

10. Conjuración de Catilina, de Salustio (Gredos) - Siempre se me dio razonablemente bien la lengua del imperio romano. Mi profesor de Latín en primero de BUP insistía en que era cuestión de sentido común. Yo, en cambio, me enfrentaba a las traducciones como si de operaciones numéricas se tratara: no conozco otro idioma tan deliciosamente matemático...
9. Escribir en el tiempo, de Andrei Tarkovski (Rialp) – La sola mención del apellido del realizador ruso estimulaba el punto G de mis profesores de Dirección de Cine en el CECC (no entro ya, lector crepuscular, en la descripción de sus reacciones físicas ante el visionado de alguno de sus eternos travellings). Fan yo mismo de Stalker y de Solaris, su autobiografía me acompañó en el avión que en 1994 me depositó en Nueva York; también, en el Greyhound que me condujo a Denver. Pero once meses después regresé a España sin haber logrado pasar de la página 11.
8. Encuentros en la tercera fase, de Steven Spielberg (Círculo de Lectores) – Novelizada por su propio realizador, esta es una de las películas extraterrestres que jalonan mis primeras memorias cinematográficas. Lógico que me aferrara al libro cuando lo vi en aquella tienda de cómics de segunda mano de la calle Zaragoza, a mediados de los años 1980, y que me lo agenciara, prestación monetaria paterna mediante, junto al Tiburón de Peter Benchley.
7. Bestiario, de Julio Cortázar (Ediciones B) – Un tío materno me contagió su pasión por Cortázar, de la que la adquisición de este volumen de bolsillo fue ejemplo/resultado. Leí el cuento inicial, Casa tomada, en los Ferrocarriles de la Generalitat, de regreso a una casa que, en efecto, por aquellos años andaba tomada.
6. Flores robadas en los jardines de Quilmes, de Jorge Asís (Planeta Argentina) – Regalo postal de una vieja penpal del cono sur, recuerdo tanto la ilusión que me hizo recibirlo como el placer erótico-costumbrista que me produjo leerlo.
5. Las leyes de la atracción, de Bret Easton Ellis (Anagrama) – Durante largo tiempo, y como para tantos otros a lo largo y ancho del lustro 1987-1992, Easton Ellis fue lo más. La portada negra de esta edición (en la colección Downtown) me sigue turbando poderosamente.
4. 2001: Una odisea del espacio, de Arthur C. Clarke (Orbis) – El número dos de la Biblioteca de la Ciencia Ficción de Orbis (se vendió en quioscos acompañado de El fin de la eternidad de Isaac Asimov) me permitió saldar cuentas con la versión fílmica de Stanley Kubrick, que había visionado con parejo nivel de fascinación y confusión allá por 1985.
3. Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato (Seix Barral) – Jamás será Libro del Mes en los boletines de la ONCE (es más, dudo mucho que se haya traducido al braille), pero a quién le importa lo políticamente incorrecto cuando la locura se vuelve verbo... Ahora que lo pienso, hay mucho del personaje de Alejandra en toda mi producción literaria. Mucho.
2. El nacimiento de la tragedia, de Friedrich Nietzsche (Alianza) – Dado el gesto pedante-avanzadillo con que decoré mis días escolares, una profesora que en el futuro habría de impartir Filosofía me sugirió que leyera, un año antes que el resto de la clase, la opera prima de cierto filósofo alemán. Y, quizá por su tono filológico (aunque más probablemente a raíz de su carácter vitalista), sigue encontrándose entre mis títulos de cabecera.
1. Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain (Juventud) – Este ejemplar, ilustrado con los dibujos de Walter Trier, sabe a verano de 1988, a tardes de lectura en la playa de Castelldefels, a las hijas de la familia holandesa con que trabamos cierta amistad, a las noches en que no sabía si habría de ponerme a limpiar vasos tras la barra de la Cervecería Jordi (que regentaban mi madre y mi padrastro y uno de cuyos cuartuchos nos acogió a mis hermanos y a mí durante un largo mes y medio). Contiene toda la aventura a la que yo raramente me presté. Pero, gracias a esa aventura prestada, un período tontorrón de mi vida resultó no solo más llevadero: en ocasiones fue incluso mágico.
Mes Amis
Aparece, este mes de septiembre y en Anagrama (claro), la traducción al castellano de la última novela de Martin Amis, Yellow Dog. A modo de celebración, recupero en tres entregas de corte semanal la entrevista que mantuve con el escritor en invierno de 2002 a raíz de la publicación en España de Experiencia. El texto fue publicado por Qué Leer en el número de septiembre de ese mismo año.
Martin Amis, cuestión de estilo
Como si de un ejercicio metaliterario se tratara, el encuentro con Martin Amis (South Wales, Inglaterra, 1949), se desarrolla en términos cuasi idénticos a los de tantas entrevistas previamente consultadas en la hemeroteca; el día lluvioso, la casa pareada al norte de Regent's Park, el chándal de tenis... Tan sólo el pesado ejemplar de Experiencia (Anagrama), que llevo bajo el brazo consigue sustraerme al déjà-vu, me persuade de no ser el personaje secundario de un diálogo ya escrito.
La cita, aún así, haría las delicias de Jorge Luis Borges: me encuentro en Londres para escribir sobre un autor que, a los 50 años recién cumplidos, ha firmado una laberíntica recreación de su propia vida. ¿Por qué un profesional de la ficción se ve impelido finalmente a pasar revista a la realidad? ¿Dónde se encuentra, en última instancia, la frontera entre ambas? A Martin Amis pertenece esta frase: la verdad radica en la ficción; ahora, de perfil ante el ventanal que da fe de la plomiza mañana, mientras el fotógrafo revolotea a nuestro alrededor a la caza de la luz más decente y del ángulo más acertado, Amis se enfrenta a su propio aforismo, repite con no poca sorna la verdad radica en la ficción... y pasa a encomendarse a uno de sus maestros (y amigo): Saul Bellow le dijo una vez a un biógrafo "qué puedo contarte que no esté ya en mis libros". Aunque no sean autobiográficas, mis novelas contienen una dramatización de mi vida. La diferencia es que he escrito esta memoire con mi lado consciente, mientras que cuando hago ficción se trata más de una labor subconsciente. Entre el regodeo freudiano, cabe incidir en que Experiencia no es una memoria al uso: Sin buscarlo me di cuenta de que ciertas técnicas y registros novelísticos iban surgiendo mientras escribía, de que a nivel técnico todo se unía de forma natural y de que, más que una decisión, fue una cuestión de instinto. Nunca podría haberme sentado a escribirlo de forma lineal, me hubiera aburrido en agosto de 1949. Cuando escribes sobre tu propia vida tienes la posibilidad de reordenarla como te convenga, pero también tienes que decir la verdad. Llegado este punto, el laberinto metaliterario cobra visos de razón pura: volver la vista atrás con ánimo crítico puede ser lo más adecuado para conseguir esa verdad.
Continuará...

Martin Amis, cuestión de estilo
Como si de un ejercicio metaliterario se tratara, el encuentro con Martin Amis (South Wales, Inglaterra, 1949), se desarrolla en términos cuasi idénticos a los de tantas entrevistas previamente consultadas en la hemeroteca; el día lluvioso, la casa pareada al norte de Regent's Park, el chándal de tenis... Tan sólo el pesado ejemplar de Experiencia (Anagrama), que llevo bajo el brazo consigue sustraerme al déjà-vu, me persuade de no ser el personaje secundario de un diálogo ya escrito.
La cita, aún así, haría las delicias de Jorge Luis Borges: me encuentro en Londres para escribir sobre un autor que, a los 50 años recién cumplidos, ha firmado una laberíntica recreación de su propia vida. ¿Por qué un profesional de la ficción se ve impelido finalmente a pasar revista a la realidad? ¿Dónde se encuentra, en última instancia, la frontera entre ambas? A Martin Amis pertenece esta frase: la verdad radica en la ficción; ahora, de perfil ante el ventanal que da fe de la plomiza mañana, mientras el fotógrafo revolotea a nuestro alrededor a la caza de la luz más decente y del ángulo más acertado, Amis se enfrenta a su propio aforismo, repite con no poca sorna la verdad radica en la ficción... y pasa a encomendarse a uno de sus maestros (y amigo): Saul Bellow le dijo una vez a un biógrafo "qué puedo contarte que no esté ya en mis libros". Aunque no sean autobiográficas, mis novelas contienen una dramatización de mi vida. La diferencia es que he escrito esta memoire con mi lado consciente, mientras que cuando hago ficción se trata más de una labor subconsciente. Entre el regodeo freudiano, cabe incidir en que Experiencia no es una memoria al uso: Sin buscarlo me di cuenta de que ciertas técnicas y registros novelísticos iban surgiendo mientras escribía, de que a nivel técnico todo se unía de forma natural y de que, más que una decisión, fue una cuestión de instinto. Nunca podría haberme sentado a escribirlo de forma lineal, me hubiera aburrido en agosto de 1949. Cuando escribes sobre tu propia vida tienes la posibilidad de reordenarla como te convenga, pero también tienes que decir la verdad. Llegado este punto, el laberinto metaliterario cobra visos de razón pura: volver la vista atrás con ánimo crítico puede ser lo más adecuado para conseguir esa verdad.
Continuará...
lunes, agosto 29, 2005
1-(se)X-2
Huele a nueva, tiene tacto de regalito navideño recién despojado del envoltorio que lo contenía (¡en pleno mes de agosto!), sabe a promesas sinnúmero y a dos o tres arranques de magia y fantasía… Ahora que la Liga se despereza, aprovechando que la avalancha informativa de rigor apenas dura dos días y que todo nos coge como por sorpresa, un post de breves, humildes impresiones sobre lo acontecido durante la inaugural jornada balompédica:
1. Pese a generar una docena larga de ocasiones evidentes de gol, el Barça se quedó en Mendizorroza con el marcador a cero. Me callo el más que obvio símil para con la vida sexual de este ladrador crepuscular. Resaltar, si eso, mi acuerdo con el cronista que señaló el alarmante “etocentrismo” que viene padeciendo desde finales de la pasada temporada el juego de nuestro crack camerunés, Samuel “I wanna be your Pichichi” Eto’o.
2. Todas las dudas generadas por la obsesión galáctica de Florentino “que te ficho, leche” Pérez se fueron al garete durante los quince minutos en que “bicicletinhas” Robinho sambeó por el césped gaditano: a base de jugar con cinco delanteros y cinco defensas, este Madrid ha reinventado el fútbol total. Raúl saca los córners. Helguera remata en el área pequeña. Baptista cubre las estampidas de Roberto Carlos por la banda… La vida sexual de este ladrador crepuscular solía ser igualmente variopinta...
3. En el Mestalla, Pablito “ya querría Harry Potter” Aimar sumó hasta cuatro (4) genialidades en una sola jugada: control orientado de una patata que llovía de la luna de Valencia sobre la línea de fondo, caño al defensa que le marcaba, finta con la izquierda y remate pícaro con la derecha. La cosa, evidentemente, acabó en gol. Así nació y murió la cuota de vida sexual de este ladrador crepuscular para la semana pasada.
4. De nuevo en nuestro Levante, Patrick “livin’ la vida loca” Kluivert debutó con la escuadra del murciélago y a puntito estuvo de marcar un gol… en propia puerta. Desde su marcha, las banderas de los pubs y discotecas de Newcastle ondean a media asta. Y, por lo que cuentan mis informadores a orillas del Tyne, la vida sexual del lugar no tiene nada que envidiar ahora a la de un servidor. Ay…
Moraleja: a falta de féminas (las de Sin City no cuentan), veinticinco hombres y un balón actúan como el mejor de los sustitutivos.
1. Pese a generar una docena larga de ocasiones evidentes de gol, el Barça se quedó en Mendizorroza con el marcador a cero. Me callo el más que obvio símil para con la vida sexual de este ladrador crepuscular. Resaltar, si eso, mi acuerdo con el cronista que señaló el alarmante “etocentrismo” que viene padeciendo desde finales de la pasada temporada el juego de nuestro crack camerunés, Samuel “I wanna be your Pichichi” Eto’o.
2. Todas las dudas generadas por la obsesión galáctica de Florentino “que te ficho, leche” Pérez se fueron al garete durante los quince minutos en que “bicicletinhas” Robinho sambeó por el césped gaditano: a base de jugar con cinco delanteros y cinco defensas, este Madrid ha reinventado el fútbol total. Raúl saca los córners. Helguera remata en el área pequeña. Baptista cubre las estampidas de Roberto Carlos por la banda… La vida sexual de este ladrador crepuscular solía ser igualmente variopinta...
3. En el Mestalla, Pablito “ya querría Harry Potter” Aimar sumó hasta cuatro (4) genialidades en una sola jugada: control orientado de una patata que llovía de la luna de Valencia sobre la línea de fondo, caño al defensa que le marcaba, finta con la izquierda y remate pícaro con la derecha. La cosa, evidentemente, acabó en gol. Así nació y murió la cuota de vida sexual de este ladrador crepuscular para la semana pasada.
4. De nuevo en nuestro Levante, Patrick “livin’ la vida loca” Kluivert debutó con la escuadra del murciélago y a puntito estuvo de marcar un gol… en propia puerta. Desde su marcha, las banderas de los pubs y discotecas de Newcastle ondean a media asta. Y, por lo que cuentan mis informadores a orillas del Tyne, la vida sexual del lugar no tiene nada que envidiar ahora a la de un servidor. Ay…
Moraleja: a falta de féminas (las de Sin City no cuentan), veinticinco hombres y un balón actúan como el mejor de los sustitutivos.
domingo, agosto 28, 2005
August and Everything After...
'This song always kills me,' I said.
She sighed, and then gave up. 'Why?'
'Oh, I don't know. Nostalgia. It makes me feel nostalgia for a time I never even knew. I wasn't even alive.'
'That's what I do to you, too,' she said. 'I'll just bet.'
It was everything I loved did to me.
De The Mysteries of Pittsburgh, de Michael Chabon.
She sighed, and then gave up. 'Why?'
'Oh, I don't know. Nostalgia. It makes me feel nostalgia for a time I never even knew. I wasn't even alive.'
'That's what I do to you, too,' she said. 'I'll just bet.'
It was everything I loved did to me.
De The Mysteries of Pittsburgh, de Michael Chabon.
viernes, agosto 26, 2005
Madurez
What happens when you lose everything
You just start again
You start all over again
What happens when you lose some pressure
Apply some pressure you lose some pressure
Apply some pressure you lose some pressure
Apply some pressure you lose some pressure
You know that I would love to see you next year
I hope that I am still alive next year
You know that I would love to see you in that dress
I hope that I will live to see you undressed
Maximo Park, Apply Some Pressure.
You just start again
You start all over again
What happens when you lose some pressure
Apply some pressure you lose some pressure
Apply some pressure you lose some pressure
Apply some pressure you lose some pressure
You know that I would love to see you next year
I hope that I am still alive next year
You know that I would love to see you in that dress
I hope that I will live to see you undressed
Maximo Park, Apply Some Pressure.
Recordad su nombre...
Por ceño fruncido, por gesto curtido y por tono barriobajero, la defensa de la Juve merecería protagonizar un capítulo entero de Sin City.

Pero he aquí que, el pasado miércoles, un chavalito de 18 años les dio la noche.

Pero he aquí que, el pasado miércoles, un chavalito de 18 años les dio la noche.
Su nombre es Lionel Messi. Su profesión, pulga. Su destino, atormentar la yugular de los más feroces canes...
jueves, agosto 25, 2005
Si toca ponerse adolescente...
...mejor hacerlo bien:
So unimpressed but so in awe
Such a saint but such a whore
So self aware, so full of shit
So indecisive, so adamant
I'm contemplating thinking about thinking
It's so frustrated just get another drink in
Watch me come undone
They're selling razor blades and mirrors in the street
Pray that when I'm coming down you'll be asleep
If I ever hurt you your revenge will be so sweet
Because I'm scum and I'm your son
I come undone
I come undone
So rock and roll, so corporate suit
So damn ugly, so damn cute
So well trained, so animal
So need your love, so fuck you all
I'm not scared of dying, I just don't want to
If I stopped lying, I'd just disappoint you
I come undone
You've gotta love my sad song, my love song
My sad song, my love song
My sad song, my love song
Robbie Williams, Come Undone.
miércoles, agosto 24, 2005
Decadencia catódica
"In 50 years' time, people are going to look back at the sort of stuff that goes on now and regard it like the worst days of the Roman Empire. In Roman times, at least when people were captured as slaves and made to have sex with giraffes, they didn't want to do it. Nowadays, so long as it's televised, people would be queuing up in their thousands for the opportunity to be fucked by a giraffe." Ricky Gervais en la revista Uncut.

Irak va bien
Tres señales de que la invasión norteamericana ha triunfado en su intento de conducir Irak al nivel de las principales democracias occidentales:
1. En terrorismo, Bagdad no tiene nada que envidiar a grandes capitales como Nueva York, Londres o Madrid.
2. Desde el pasado viernes, su sistema judicial decreta penas de muerte al mejor estilo texano.
3. Su clase política anda a la greña por un quítame-de-ahí-esos-derechos-histórico-religiosos en la nueva Constitución.
1. En terrorismo, Bagdad no tiene nada que envidiar a grandes capitales como Nueva York, Londres o Madrid.
2. Desde el pasado viernes, su sistema judicial decreta penas de muerte al mejor estilo texano.
3. Su clase política anda a la greña por un quítame-de-ahí-esos-derechos-histórico-religiosos en la nueva Constitución.
Six Feet Under?
Gravedigger, when you dig my grave
Will you make it shallow
So that I can feel the rain?
Dave Matthews, Gravedigger.
Will you make it shallow
So that I can feel the rain?
Dave Matthews, Gravedigger.
lunes, agosto 22, 2005
domingo, agosto 21, 2005
Famous Last (but one) Words (4)
“Se hacen muchas tonterías por amor. Por desamor, aún más.” - Del diario de Sir Robert Braningsdale, a fecha de 12 de mayo de 1977, después de que el noble diera orden de volcar dos toneladas de té Earl Grey sobre el Aston Martin de un tal Lawrence Roscole, a la sazón amante de Lady Braningsdale.
sábado, agosto 20, 2005
Are you for real?
Transcribo la rueda de prensa ofrecida por los Beatles a su llegada al neoyorquino aeropuerto de JFK, el 7 de febrero de 1964, como prueba del rigor, la profundidad y la originalidad que han caracterizado a la prensa musical desde, como quien dice, aquellos días en que el pop andaba en pañales:
QUESTION: Would you sing something?
ALL: No!
RINGO: Sorry...
Q: Is there a doubt you can sing?
JOHN: We need the money first.
Q: How many are bald if you have to wear those wigs?
PAUL: I'm bald.
JOHN: We're all bald.
PAUL: Don't tell anyone, please.
JOHN: I'm deaf and dumb, too.
RINGO: They're only a dollar.

Q: Are you for real?
JOHN: Come and have a feel.
Q: Do you hope to have a haircut at all?
ALL: No, thanks.
GEORGE: I had one yesterday.
RINGO: That's no lie!
PAUL: It's true!
Q: What do you think your music does to people?
RINGO: It pleases them, I think. It must 'cause they are buying it.
Q: Why does it excite them so much?
PAUL: We don't know.
JOHN: If we knew, we'd form another group and be managers...
QUESTION: Would you sing something?
ALL: No!
RINGO: Sorry...
Q: Is there a doubt you can sing?
JOHN: We need the money first.
Q: How many are bald if you have to wear those wigs?
PAUL: I'm bald.
JOHN: We're all bald.
PAUL: Don't tell anyone, please.
JOHN: I'm deaf and dumb, too.
RINGO: They're only a dollar.
Q: Are you for real?
JOHN: Come and have a feel.
Q: Do you hope to have a haircut at all?
ALL: No, thanks.
GEORGE: I had one yesterday.
RINGO: That's no lie!
PAUL: It's true!
Q: What do you think your music does to people?
RINGO: It pleases them, I think. It must 'cause they are buying it.
Q: Why does it excite them so much?
PAUL: We don't know.
JOHN: If we knew, we'd form another group and be managers...
lunes, agosto 15, 2005
Héroes
1. Allá por el 94, durante el semestre que pasé viviendo en Colorado, solía ganarme unos dólares cuidando a dos renacuajos de nombres Tiago y Logan. Logan, que en mi primera tarde tuvo a bien caerse de un sillón y reventarse la nariz contra el suelo, contaba unos dieciocho meses; hacía poco más que dar entrada a la comida, dar salida a sus necesidades, gatear y dormir. Tiago, en cambio, con sus cinco o seis años, mostraba ya los primeros gustos obsesivos que puntúan el lento camino hacia la madurez. Fanático de Batman, se pretendía el justiciero enmascarado y, no habiendo ningún malhechor más adecuado en los alrededores, descargaba sus puñetazos y patadas contra un servidor (quien hubiera preferido ejercer de Robin, la verdad). De paso, me hizo ver Liberad a Willy unas quinientas veces (de ahí mi carcajada histérica ante aquel episodio de Los Simpson donde la orca acomete el famoso salto celebratorio de su emancipación pero, un fallo de cálculo lo tiene cualquiera, cae a dos metros del agua y aplasta así a su infantil liberador).
2. No me recuerdo como especial seguidor de Superman, anudándome un mantel al cuello y levantando los brazos con los puños cerrados en ademán de volar (mi ídolo infantil vendría a ser Luke Skywalker, y a más de un psicólogo le encantaría relacionar la contención emocional del Jedi con las tendencias místico-crípticas que marcaron mi adolescencia). Pero sí debo señalar las dos primeras partes de la tetralogía del hombre de acero protagonizada por Christopher Reeve a modo de película fetiche, aquella que con irresistible canto de sirena me atrajo a las salas de cine en una docena y media de ocasiones.
3. En octubre de 2004, viajé a Nueva York para entrevistar a Jonathan Lethem, autor de La Fortaleza de la Soledad; esto es, de la Gran Novela Americana de súper-héroes, el primer texto verdaderamente adulto dedicado a (y protagonizado por) el mundo de las capas y las máscaras y las habilidades extraordinarias. Y he aquí que, el mismo día en que debía acudir a la residencia del escritor en Brooklyn, me desayuné con la noticia del fallecimiento de Christopher Reeve. Como si ciertos mitos no toleraran especialmente bien la mayoría de edad.
2-1. Una de las secuencias de Superman II que con más angustia recuerdo (la revisité en la madrugada del pasado 1 de enero y las emociones seguían ahí) es aquella en la que el protagonista renuncia a sus superpoderes por amor, para poder llevar una vida normal junto a Lois Lane: acto seguido, es apaleado en un bar de carretera mientras el General Zod y sus secuaces amenazan con apoderarse del planeta.
4. “A menudo, cuando soñamos, nuestra imaginación nos lleva al mundo de lo fantástico, lo increíble y lo espectacular.
Al sueño de volar, de tener la fuerza de mil hombres, o incluso de salvar el mundo.
En esas fantasías asombrosas, el bien vence al mal...
...y nadie muere de verdad.
Pero la vida no es así.
Ser humano... verdaderamente humano, es aceptar que a veces somos héroes, a veces somos triunfadores...
Y a veces estamos sin poderes.” (“And sometimes we are powerless”, intuyo que debe ser el mucho más vigoroso final de la versión norteamericana)
4-1. Firman estas palabras Matt Cherniss y Peter Johnson, autores (junto a Michael Gaydos en el dibujo y Lee Loughridge en el color) de Powerless (publicado aquí por Panini como Spiderman/Lobezno: Powerless). Es el reverso de Lethem: un cómic de súper-héroes sin súper-héroes donde Peter Parker queda tullido por la picadura de una araña radioactiva, donde Matt Murdock es una marioneta ciega en manos del rey del crimen organizado, donde Logan asesina a diestro y siniestro por encargo del gobierno de Estados Unidos, donde Norman Osborne padece esquizofrenia y donde el Dr. Bruce Banner sufre brotes de violencia incontrolada que le mantienen ingresado en un frenopático. Todos ellos son meros mortales, hombres vulgares que deben hacer frente a vicisitudes de lo más común y corriente (especialmente, al miedo y la duda).
5. Como si entonaran al alimón aquel viejo clásico de Bowie, Lethem y Powerless parecen coincidir desde extremos opuestos en cierta apreciación ética (y lo hacen sin recurrir a la pirotecnia romántica, ojo): es el carácter de sus elecciones, el modo en que se enfrenta a ciertas pruebas vitales, lo que señala y determina al héroe. Y es que toda gran responsabilidad conlleva, en ocasiones, un no menor poder.
2. No me recuerdo como especial seguidor de Superman, anudándome un mantel al cuello y levantando los brazos con los puños cerrados en ademán de volar (mi ídolo infantil vendría a ser Luke Skywalker, y a más de un psicólogo le encantaría relacionar la contención emocional del Jedi con las tendencias místico-crípticas que marcaron mi adolescencia). Pero sí debo señalar las dos primeras partes de la tetralogía del hombre de acero protagonizada por Christopher Reeve a modo de película fetiche, aquella que con irresistible canto de sirena me atrajo a las salas de cine en una docena y media de ocasiones.
3. En octubre de 2004, viajé a Nueva York para entrevistar a Jonathan Lethem, autor de La Fortaleza de la Soledad; esto es, de la Gran Novela Americana de súper-héroes, el primer texto verdaderamente adulto dedicado a (y protagonizado por) el mundo de las capas y las máscaras y las habilidades extraordinarias. Y he aquí que, el mismo día en que debía acudir a la residencia del escritor en Brooklyn, me desayuné con la noticia del fallecimiento de Christopher Reeve. Como si ciertos mitos no toleraran especialmente bien la mayoría de edad.
2-1. Una de las secuencias de Superman II que con más angustia recuerdo (la revisité en la madrugada del pasado 1 de enero y las emociones seguían ahí) es aquella en la que el protagonista renuncia a sus superpoderes por amor, para poder llevar una vida normal junto a Lois Lane: acto seguido, es apaleado en un bar de carretera mientras el General Zod y sus secuaces amenazan con apoderarse del planeta.
4. “A menudo, cuando soñamos, nuestra imaginación nos lleva al mundo de lo fantástico, lo increíble y lo espectacular.
Al sueño de volar, de tener la fuerza de mil hombres, o incluso de salvar el mundo.
En esas fantasías asombrosas, el bien vence al mal...
...y nadie muere de verdad.
Pero la vida no es así.
Ser humano... verdaderamente humano, es aceptar que a veces somos héroes, a veces somos triunfadores...
Y a veces estamos sin poderes.” (“And sometimes we are powerless”, intuyo que debe ser el mucho más vigoroso final de la versión norteamericana)
4-1. Firman estas palabras Matt Cherniss y Peter Johnson, autores (junto a Michael Gaydos en el dibujo y Lee Loughridge en el color) de Powerless (publicado aquí por Panini como Spiderman/Lobezno: Powerless). Es el reverso de Lethem: un cómic de súper-héroes sin súper-héroes donde Peter Parker queda tullido por la picadura de una araña radioactiva, donde Matt Murdock es una marioneta ciega en manos del rey del crimen organizado, donde Logan asesina a diestro y siniestro por encargo del gobierno de Estados Unidos, donde Norman Osborne padece esquizofrenia y donde el Dr. Bruce Banner sufre brotes de violencia incontrolada que le mantienen ingresado en un frenopático. Todos ellos son meros mortales, hombres vulgares que deben hacer frente a vicisitudes de lo más común y corriente (especialmente, al miedo y la duda).
5. Como si entonaran al alimón aquel viejo clásico de Bowie, Lethem y Powerless parecen coincidir desde extremos opuestos en cierta apreciación ética (y lo hacen sin recurrir a la pirotecnia romántica, ojo): es el carácter de sus elecciones, el modo en que se enfrenta a ciertas pruebas vitales, lo que señala y determina al héroe. Y es que toda gran responsabilidad conlleva, en ocasiones, un no menor poder.
viernes, agosto 12, 2005
A grandes defectos, grandes virtudes
"De haber sabido ayer la existencia de estas imágenes, no las habríamos visto hoy” - José Manuel Rivas, teniente de la Guardia Civil, comentando la aparición de una cinta en la que se ve cómo propina catorce (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13... ¡14!) golpes, con dos porras distintas (ambas ilegales, por cierto) y a lo largo de dos minutos, al por entonces detenido (y hoy fallecido) Juan Martínez Galdeano.
Bruto, un rato. Pero qué sinceridad la suya...
Bruto, un rato. Pero qué sinceridad la suya...
Qué demonios...
“Hay un terrible sentimiento fatalista en la vida.
Puede que este sentimiento sea prueba de la existencia del destino...
...aunque es más probable que sea la forma en que funciona nuestro cerebro lo que nos transmite esa ilusión. Es difícil saberlo.
En 1935 Robert Ripley abrió su Circo de Rarezas de ‘Increíble pero Cierto’ en California.
En el cartel había forzudos, fakires, hombres osificados y otros prodigios anatómicos variados.
Y en este extraño grupo estaba Mr. Henry Paul Burke.
Un hombre perfectamente normal cuyo talento único era hacer tres dibujos a la vez, usando dos manos y un pie. Un dibujante.
Robert Ripley también era dibujante. Incluir a Mr. Burke en una feria de monstruos fue una ironía que no debió pasar desapercibida a Ripley.
A mí tampoco.
Otro Robert, Robert Kraus, publicó un chiste en unNew Yorker de los 50 que a menudo me viene a la cabeza.
El escenario es el patio de una prisión, con todos los hombres vestidos de gris y números en las camisetas. Dos endurecidos convictos hablan en primer plano.
El de la izquierda está diciendo: ‘Juré que nunca me cogerían vivo, pero cuando llegó el momento pensé qué demonios’.”
De La vida está bien, si no te rindes, de Seth.

Puede que este sentimiento sea prueba de la existencia del destino...
...aunque es más probable que sea la forma en que funciona nuestro cerebro lo que nos transmite esa ilusión. Es difícil saberlo.
En 1935 Robert Ripley abrió su Circo de Rarezas de ‘Increíble pero Cierto’ en California.
En el cartel había forzudos, fakires, hombres osificados y otros prodigios anatómicos variados.
Y en este extraño grupo estaba Mr. Henry Paul Burke.
Un hombre perfectamente normal cuyo talento único era hacer tres dibujos a la vez, usando dos manos y un pie. Un dibujante.
Robert Ripley también era dibujante. Incluir a Mr. Burke en una feria de monstruos fue una ironía que no debió pasar desapercibida a Ripley.
A mí tampoco.
Otro Robert, Robert Kraus, publicó un chiste en un
El escenario es el patio de una prisión, con todos los hombres vestidos de gris y números en las camisetas. Dos endurecidos convictos hablan en primer plano.
El de la izquierda está diciendo: ‘Juré que nunca me cogerían vivo, pero cuando llegó el momento pensé qué demonios’.”
De La vida está bien, si no te rindes, de Seth.
jueves, agosto 11, 2005
Le sugerí que se casara conmigo...
Ella dijo que, sin los de la foto acompañando la pedida de mano, nada de nada.

Pese a tanto Forum y tanta leche, consigue tú un grupo de mariachis a las tres y media de la madrugada barcelonesa. Ni que te vaya la felicidad eterna en ello...
Pese a tanto Forum y tanta leche, consigue tú un grupo de mariachis a las tres y media de la madrugada barcelonesa. Ni que te vaya la felicidad eterna en ello...
Drama insular
¿Por qué Michael Bay no dirige la marathon de los próximos Juegos Olímpicos? Sus personajes correrían lo mismo, las tomas desde helicóptero estarían más que justificadas, y por lo menos habría un poco de emoción...
miércoles, agosto 10, 2005
Cierto 10 de agosto...
Rigoberto Ochotorena, “el puma de Parrales”, despertó con la nuca girada al pecho, la cara asomando sobre la espalda y la extraña constatación de que sus posaderas no eran ya lo que habían sido.
martes, agosto 09, 2005
De cuando fui Lázaro
Gritado en mi oído anoche, sobre las dos de la mañana, mientras sonaba el Jump de Van Halen, estando yo sentado en... bueno, en el banquillo lateral del Fonfone:
"¡Vamos, que esta música es de tu época! ¡O de la mía! ¡Pero eres cuarentón como yo, ¿no?! ¡Levántate y baila!"
"¡Vamos, que esta música es de tu época! ¡O de la mía! ¡Pero eres cuarentón como yo, ¿no?! ¡Levántate y baila!"
Expectativas y decepciones...
“...Si a mí me resulta obvio, estoy seguro de que a todo el mundo también. En eso consiste la vida.
¿No es verdad que las cosas sólo funcionan cuando no tenemos demasiadas expectativas? Claro que hay excepciones... pero en la mayoría de las ocasiones es un hecho, ¿no?
(...) Todo este asunto, por ejemplo, me trae a la cabeza a Jimmy Hatlo, un viejo dibujante que hacía un chiste en prensa llamado ‘Siempre lo mismo’. Usaba lo de las ‘expectativas y decepción’ para plantear sus gags.
Recuerdo que hacía escenas por ejemplo con una pareja conduciendo por la noche y el marido diciendo ‘Cuando lleguemos a la granja de tus padres, voy a dormir hasta la semana que viene...’
Entonces lo desinflaba. Cortaba a las 4:30 de la mañana y los padres granjeros gritando algo así como ‘¡Arriba, es hora de levantarse, haraganes de ciudad!’
’Siempre lo mismo’. Ya lo creo.”
De La vida está bien, si no te rindes, de Seth.

¿No es verdad que las cosas sólo funcionan cuando no tenemos demasiadas expectativas? Claro que hay excepciones... pero en la mayoría de las ocasiones es un hecho, ¿no?
(...) Todo este asunto, por ejemplo, me trae a la cabeza a Jimmy Hatlo, un viejo dibujante que hacía un chiste en prensa llamado ‘Siempre lo mismo’. Usaba lo de las ‘expectativas y decepción’ para plantear sus gags.
Recuerdo que hacía escenas por ejemplo con una pareja conduciendo por la noche y el marido diciendo ‘Cuando lleguemos a la granja de tus padres, voy a dormir hasta la semana que viene...’
Entonces lo desinflaba. Cortaba a las 4:30 de la mañana y los padres granjeros gritando algo así como ‘¡Arriba, es hora de levantarse, haraganes de ciudad!’
’Siempre lo mismo’. Ya lo creo.”
De La vida está bien, si no te rindes, de Seth.
Famous Last (but one) Words (3)
Conversación telefónica mantenida ayer hacia las ocho de la tarde:
MI AMIGO: ¿Por qué no pruebas a hacerte gay?
YO: Porque se me daría incluso peor.
MI AMIGO: Hombre, peor no sé yo...
MI AMIGO: ¿Por qué no pruebas a hacerte gay?
YO: Porque se me daría incluso peor.
MI AMIGO: Hombre, peor no sé yo...
lunes, agosto 08, 2005
Un hombre justo
Hay dos formas de ejercer la oposición: por sistema y por ideología. Cuando se trata de enfrentarse a la política de tu propio partido, la convicción de estar obrando con justicia debe verse alimentada por una buena dosis de valor. Y valor es lo que demostró Robin Cook cuando puso en tela de juicio el pensamiento único-Laborista de Tony Blair y criticó la invasión de Irak (lo que, de paso, conllevó su renuncia al puesto de 'Leader of the House of Commons').
Ha muerto a los 59 años, mientras practicaba senderismo por las highlands escocesas. DEP.
Sobre el noble arte de la escritura
Del guión de Steve Kloves para Wonder Boys:
GRADY (Michael Douglas): What does it matter what I think? What does it matter what anybody thinks? Most people don't think, James. If they do, it's not about writing. Books, they don't mean anything. Not to anybody. Not anymore.
JAMES (Tobey Maguire): Arsonist's Daughter meant something. It meant something to me. It's the reason I came to school here, to be taught by you. It's one of the reasons I wanted to become a writer.
GRADY: Well, for that, James, if nothing else, I'm really sorry.
sábado, agosto 06, 2005
Lista de una noche de verano
Interrogado anoche sobre sus cinco personajes favoritos de ficción, este ladrador crepuscular en horas medias elaboró el siguiente listado:
1. Hamlet
2. Dios
3. Humbert Humbert
4. ex aequo Batman / Ulises
5. ex aequo Peter Pan / Kurtz
2. Dios
3. Humbert Humbert
4. ex aequo Batman / Ulises
5. ex aequo Peter Pan / Kurtz
viernes, agosto 05, 2005
Hiroshima, 8.16am del 6 de agosto de 1945
Little Boy cae algo más de nueve kilómetros antes de estallar sobre la clínica del Doctor Kaoru Shima, a doscientos metros del puente Aioi. El calor provoca incendios a dos kilómetros de distancia y quema la piel de aquellos que se encuentran en un radio de tres kilómetros. 80.000 personas mueren en el acto (entre ellos, 180 de los 200 médicos de la ciudad, y 1654 de las 1780 enfermeras), mientras que 120.000 resultan heridas de gravedad. 62.000 edificios sobre 90.000 quedan arrasados. El hongo resultante es visible a más de 500 kilómetros de distancia (aunque el copiloto del Enola Gay, Robert Lewis, anotó que la reacción inicial de algunos miembros de su tripulación fue exclamar: “¡Dios mío! ¿Qué hemos hecho?”, otras versiones se decantan por un mucho más prosaico: “¡Dios! ¡Mira cómo sube ese hijo de perra!”).
Pasatiempos de política internacional
Mauritania es uno de los países más pobres del continente más pobre del mundo.
Mauritania venía siendo gobernada, desde hace veintiún años, por Uld Taya, antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército que llegó al poder golpe de estado mediante.
He aquí que Mauritania se convertirá, dentro de cuatro meses, en el quinto país africano en lo que a producción de petróleo se refiere gracias a los contratos firmados recientemente con la australiana Woodside y Repsol YPF, entre otras compañías.
Momento en que un nuevo golpe de estado ha depuesto al amigo Taya entre proclamas a favor de la democracia y la libertad.
Por cierto que Mauritania es uno de los tres países incluidos por Estados Unidos en la Iniciativa Transahariana de Lucha Contra el Terrorismo, proyecto encaminado a mejorar la capacidad de los ejércitos de la zona para luchar contra los grupos salafistas.
Unánse los puntos y alcáncese la sensación de que tanta casualidad africana huele a cuento chino.
Mauritania venía siendo gobernada, desde hace veintiún años, por Uld Taya, antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército que llegó al poder golpe de estado mediante.
He aquí que Mauritania se convertirá, dentro de cuatro meses, en el quinto país africano en lo que a producción de petróleo se refiere gracias a los contratos firmados recientemente con la australiana Woodside y Repsol YPF, entre otras compañías.
Momento en que un nuevo golpe de estado ha depuesto al amigo Taya entre proclamas a favor de la democracia y la libertad.
Por cierto que Mauritania es uno de los tres países incluidos por Estados Unidos en la Iniciativa Transahariana de Lucha Contra el Terrorismo, proyecto encaminado a mejorar la capacidad de los ejércitos de la zona para luchar contra los grupos salafistas.
Unánse los puntos y alcáncese la sensación de que tanta casualidad africana huele a cuento chino.
Pasatiempos cinéfalos
Partiendo de Cabaret, y siempre siguiendo los movimientos del caballo de ajedrez, lléguese a All That Jazz pasando antes por las dos principales influencias de Bob Fosse en esta última película.
jueves, agosto 04, 2005
miércoles, agosto 03, 2005
Estampas veraniegas: italiano para principiantes
Ayer me escribieron un mensaje en la lengua de Paolo Rossi y me las apañé para malinterpretarlo desde su alfa hasta su omega. Doloroso que tantos visionados de la trilogía de El Padrino no me hayan servido más que para murmurar con voz ronca "Luca Brazzi sleeps with the fishes" cada vez que una cabeza de caballo aparece entre mis sábanas (algo mucho más habitual de lo que el lector crepuscular podría en principio intuir, conste). Todo ello, sea como fuere, me retrotrae al verano de 1998, cuando viajé a Rijeka para conocer a mi agonizante bisabuela. Desde hacía muchos años residente junto a su hija Beba en Johannesburgo, la requetenona había querido despedirse de su patria pero, nada más pisarla, se había recuperado maravillosamente de sus numerosísimos achaques. Es así que, a lo largo y ancho de aquellos siete días, pudimos mantener diversas charlas de bisabuela a bisnieto, conversaciones que, al no dominar yo el croata ni ella el castellano, se desarrollaban en simpático italiano. Tales encuentros comenzaban con un servidor preguntando: "¿Cosa dice, Nona?" (alárguese la 'o' hasta extremos dantescos -nunca mejor expresado). Y continuaban con la buena y decrépita mujer escogiendo entre una doble respuesta. La primera aludía a su edad: "norantadue anni". La segunda, en fin, señalaba la principal molestia propia de aquellas jornadas estivales: "¡muja, muja!" (esto es, "¡mosca, mosca!"). E, invariablemente, yo remataba la cosa con el relato de los desempeños de la selección croata en el Mundial de Francia (donde, liderada por Davor Suker, la escuadra a cuadros rojiblancos alcanzaría un histórico tercer puesto).
martes, agosto 02, 2005
Bendita crisis de los 31
Fonfone, noche dos:
Billete de metro entre Diagonal y Drassanes - 1,15 euros.
Seis cervezas - 18 euros.
Taxi de regreso a casa - 6 euros.
Haberle felicitado el cumpleaños en persona a la amiga Lyona herself, bueno... tan gratis como gratificante.
Es que se conoce que, como dicen The Killers, I've got potential...
lunes, agosto 01, 2005
sábado, julio 30, 2005
Sorpresa sorpresa
Stephen Hopkins solía hacer cosas como esta...

Entonces vio esto...

Se encomendó a este hombre...

E hizo esto otro...

Y lo que hizo, The Life and Death of Peter Sellers, estuvo bien.
Entonces vio esto...
Se encomendó a este hombre...
E hizo esto otro...
Y lo que hizo, The Life and Death of Peter Sellers, estuvo bien.
viernes, julio 29, 2005
Filosofía subacuática
"Tuvimos una reunión y Dave Salo [entrenador jefe de Estados Unidos] me dijo: 'Muchacho, has perdido con dos ases y dos reyes ante un oponente que tenía un par de ases y dos tres'. Ese tipo de cosas me estimulan". El norteamericano Michael Phelps explayándose sobre la motivación psicológica que le permitió derrotar a su gran rival, el australiano Grant Hackett, en la final de los 200 metros libres de los Mundiales de natación de Montreal.
miércoles, julio 27, 2005
Infamias de la tercera
En Londres, un chaval brasileño salió de casa con gabardina larga para ingresar en la morgue con ocho agujeros de bala. Es un incidente (desgraciadamente tachable de “menor”, pero sin duda uno más) de estos tiempos que Francisco José Hernando, presidente del Consejo General del Poder Judicial, ha calificado (acertadamente, a mi entender) como propios de “la Tercera Guerra Mundial”. No es la lluvia de misiles atómicos que desde hace décadas veníamos asociando a “la tercera”, de acuerdo, pero cuenta con varias de las características de toda guerra mundial que se precie: un inicio puntual (el 11-S frente al asesinato del archiduque y la invasión de Polonia), un mínimo de dos partes claramente diferenciadas (Estados Unidos y sus aliados frente a una red de grupos islámico-integristas y los gobiernos que, supuestamente, la apoyan) y multitud de frentes repartidos por el globo (Irak, Indonesia, Nueva York, Afganistán, Londres, Marruecos, Madrid, Moscú, Egipto, Pakistán…). De paso, si la primera gran guerra nos instruyó en el uso de las armas químicas, si la segunda dejó por legado el bombardeo masivo sobre objetivos civiles y la institucionalización mecanizada del asesinato, este conflicto presenta también su propia aberrante novedad: a la tradicional invasión militar de los unos sobre los otros hay que sumarle el atentado urbano de los otros sobre los unos.
No cabe, en cualquier caso, rasgarse las vestiduras ante el uso de un concepto que intuimos pero que deberá ser ratificado por futuras generaciones de historiadores. Sí, quizá, y ahí es donde las palabras de Hernando bordean la obscenidad, tocaría plantearse hasta qué punto aceptar que nos hallamos inmersos en un conflicto general debe conllevar acciones puntuales como la de la ejecución de Jean Charles de Menezes. Igual que la ocupación de Irak jamás justificará el 7-J (pero lo explica a la perfección, Mr. Blair), el 7-J y los atentados fallidos del 21-J no deben justificar que se dispare sobre cualquier persona que manifieste alguna reticencia a detenerse ante las fuerzas del orden. Mucho menos, que dichas fuerzas alojen siete balas en la cabeza (y una en el hombro) de un sospechoso que, según testigos presenciales, se encontraba ya reducido contra el suelo.
No cabe, en cualquier caso, rasgarse las vestiduras ante el uso de un concepto que intuimos pero que deberá ser ratificado por futuras generaciones de historiadores. Sí, quizá, y ahí es donde las palabras de Hernando bordean la obscenidad, tocaría plantearse hasta qué punto aceptar que nos hallamos inmersos en un conflicto general debe conllevar acciones puntuales como la de la ejecución de Jean Charles de Menezes. Igual que la ocupación de Irak jamás justificará el 7-J (pero lo explica a la perfección, Mr. Blair), el 7-J y los atentados fallidos del 21-J no deben justificar que se dispare sobre cualquier persona que manifieste alguna reticencia a detenerse ante las fuerzas del orden. Mucho menos, que dichas fuerzas alojen siete balas en la cabeza (y una en el hombro) de un sospechoso que, según testigos presenciales, se encontraba ya reducido contra el suelo.
martes, julio 26, 2005
Famous Last (but one) Words (2)
Gritado ayer a mi oído derecho, hacia las dos de la mañana, durante el Nasty Monday del Fonfone:
"Voy a hacer dos cosas. La primera es meterme una raya de coca, y luego te diré algo." -El tipo se gira hacia la pared y esnifa el contenido de una cucharita; a continuación, regresa a mi oído diestro-. "Tienes muchísimo potencial interno. No seas tímido".
La cuestión es: ¿Ligué? Or was I really shining?
Va a ser que, de repente, el 21st Century Digital Boy cobró visos de himno gay...
"Voy a hacer dos cosas. La primera es meterme una raya de coca, y luego te diré algo." -El tipo se gira hacia la pared y esnifa el contenido de una cucharita; a continuación, regresa a mi oído diestro-. "Tienes muchísimo potencial interno. No seas tímido".
La cuestión es: ¿Ligué? Or was I really shining?
Va a ser que, de repente, el 21st Century Digital Boy cobró visos de himno gay...
domingo, julio 24, 2005
Filosofía a dos ruedas
"Ante todo, no te mates, lo importante es llegar." Erik Breukink, director del Rabobank, a su pupilo Mickael Rasmussen después de que éste se cayera en dos ocasiones (y pinchara otras tantas veces) durante la última contrarreloj del tour 2005.
sábado, julio 23, 2005
El otro Milo J.K. (2)
Milovan (Milo) Jurej Kramenic'. Productor y compositor esloveno nacido en 1964. Tras arrasar en las listas de su país en 1986 con el single Je volim Meteosatu (I Love My Meteosat en su versión inglesa, que apenas alcanzó el top 237 en el Reino Unido), fue contratado por los hermanos Ferdi y Rob Bolland como ingeniero de sonido. Tras contribuir a numerosos éxitos de la casa (el primer álbum de Dana International sería su último trabajo), Kramenic' decidió abandonar el negocio de la música, cuando menos en sus facetas productivas. Hoy día regenta la tienda de discos MJK-64 al pie del castillo de Ljubljana.
Como guante de seda en puño de hierro
Extracto el artículo de Nicolai Ouroussoff para The New York Times, traducido al español en el encarte que este diario publica cada jueves en El País. Las no-cursivas son de un servidor:
(...) Si todavía hay gente aferrada a la esperanza de que la Torre de la Libertad se convierta en un monumento a los ideales estadounidenses más elevados, el diseño actual debería sacarles por fin de su delirio. El proyecto, sombrío, opresivo y de torpe diseño, insinúa un monumento a una sociedad que le ha dado la espalda a cualquier idea de apertura cultural. Es exactamente el tipo de pesadilla que los funcionarios gubernamentales afirmaban que nunca se produciría aquí: una torre inexpugnable blindada contra el mundo exterior. (...)”
”La tentación es descalificarla como si se tratara de una broma. (...) Para bien o para mal, será vista por el mundo como una escalofriante expresión de cómo reestructuramos nuestra identidad en el contexto posterior al 11/S. (...)”
“Pero si ésta es una obra de arquitectura potencialmente fascinante, por desgracia lo es en el mismo sentido que las pesadillas arquitectónicas de Albert Speer: una expresión de los valores de una era concreta. A su manera, la torre simboliza un mundo modelado por el terror. (...)”
“Todo sería más fácil de perdonar si fuera sólo la consecuencia de un mal diseño. Pero la zona cero en realidad no está siendo concebida por arquitectos, sino por políticos. (...)”
“Paradójicamente, si la Torre de la Libertad se redujera en doce pisos y se rebautizara, es posible que ya no se la considerara un objetivo primordial. El fortificarla es, en cierto sentido, un acto de desviación. Lanza un mensaje a los terroristas: aquí no ataquéis, estamos protegidos contra vosotros. Id a la puerta de al lado.”
viernes, julio 22, 2005
Las moscas
Negro, peludo y zumbón acude el PP allí donde huele a muerto. Irresistible forma de agenciarse el centro, la suya, pues se conoce que no hay instrumento más democrático y universal que la guadaña. ¿Qué ciudadano de este país no habría de sentirse representado, defendido y reivindicado en algún momento de su vida (en su final mismo, concretamente) por estas plañideras de cabello engominado y ojos inyectados en sangre? Tras el terrorismo y los incendios, las páginas de sucesos desbordan diversas y originales tragedias dignas de una nueva sesión de necrofagia. Inevitable intuir, de paso, que esta oposición funcionaría de maravillas en Bangladesh o en Ruanda, países tan afines periódicamente al accidente y la generación de víctimas. Pero bastantes moscas hay allí ya como para que les mandemos a estos hijos de p...
PD: Ntsch, hasta a mí me han crispado...
PD: Ntsch, hasta a mí me han crispado...
jueves, julio 21, 2005
miércoles, julio 20, 2005
lunes, julio 18, 2005
El otro Milo J.K.
Doy, gracias a una simpática falta de entendimiento con el buscador de Google, con la historia de este lejano tocayo de un servidor que cierto domingo de agosto de 1932 tuvo la infeliz ocurrencia de efectuar en solitario una detención callejera. El caso es que escoltaba el oficial Milo John Kennedy a su prisionero camino del cuartel cuando un ladrillazo en la nuca le hizo perder el conocimiento. De las veintiuna personas que se lanzaron a apalear su cuerpo, nueve fueron detenidas y tres acabaron en la silla eléctrica.
Esta es la narración de los hechos según el The Washington Post del 8 de agosto de 1932:
“El oficial Milo J. Kennedy, de la Park Force, muere a causa de sus heridas. El oficial Milo J. Kennedy, de 28 años de edad, murió pasada la una de la tarde de ayer en el Hospital Garfield como resultado de la brutal paliza que recibió de manos de una pandilla doce horas antes, mientras procedía al arresto de uno de sus miembros en Logan Circle”.

Milo J. Kennedy
Esta es la narración de los hechos según el The Washington Post del 8 de agosto de 1932:
“El oficial Milo J. Kennedy, de la Park Force, muere a causa de sus heridas. El oficial Milo J. Kennedy, de 28 años de edad, murió pasada la una de la tarde de ayer en el Hospital Garfield como resultado de la brutal paliza que recibió de manos de una pandilla doce horas antes, mientras procedía al arresto de uno de sus miembros en Logan Circle”.
Milo J. Kennedy
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