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sábado, septiembre 17, 2016

'Café Society' de Woody Allen



Es una película sobrefotografiada, donde Storaro, por algún motivo que se me escapa, se empeña en que los actores principales luzcan el color de piel de Donald Trump.

A la vez, jopé, qué bonito el diseño de producción y la iluminación de algunas secuencias.

— A ratos, Kristen Stewart no soporta bien los primeros planos estilo Hollywood Golden Years (ah, ahí lo de Storaro...) con que le obsequia Allen. A ratos logra defenderse.

Lo que no tiene defensa posible es la falta de química entre Stewart y Jesse Eisenberg, entre Blake Lively y Jesse Eisenberg, entre cualquier ser humano y Jesse Eisenberg.

Como tampoco triunfa Eisenberg en su versión del héroe tradicional woodyallenniano, atolondrado e ingenuo pero agudo cual ángulo de 38 grados.

Luego, cuando a su personaje se le añaden matices más perturbadores, el chaval comienza a dar la talla.

— Como en buena parte de su filmografía reciente, Allen parece escribir en piloto automático. Aunque tiene dos o tres buenos chistes, hace veinticinco años Café Society hubiera resultado mucho más divertida.

A Sheryl Lee casi no se la ve, pero en general los secundarios están muy bien puestos y mejor contados.

Más allá de su ansia de homenaje a una época y una estética, resulta absolutamente intrascendente.

Pero la sabiduría y la poesía y la melancolía de ese plano final, el modo en que Eisenberg logra aguantarlo, redimen y justifican y puntúan doble.

Total: 6/10

lunes, julio 18, 2016

"Everybody Wants Some!!" de Richard Linklater


¿Proyecto alimenticio o fijación personal? Sea como fuere, Linklater nos cuenta una historia mil veces vista y sólo ciertos apuntes en el diseño de los personajes, una mínima resonancia emocional, hacen que no los deseemos víctimas de un cardumen de pirañas modificadas genéticamente cuando van a bañarse al lago. Entre guiños ombliguistas y gags ya gastados allá por Porky's II, un pequeño hallazgo de guión: limitar la acción a las 72 horas previas al primer día de universidad (tal y como Dazed and Confused acontecía durante el último día de instituto). Todos sabemos lo que sucede cuando se acaba el verano y ese regusto amargo, acentuado por la sonrisa del plano final, es lo único que emparenta este título con los mejores trabajos del amigo. Por lo demás, el ejercicio de nostalgia (y estulticia) tiene sus instantes simpáticos, asentados principalmente en el diseño de producción (la discoteca, la fiesta de los estudiantes de teatro), pero el resumen invita a declarar estas dos horas tan perdidas como nuestra (sniff) juventud.


lunes, febrero 29, 2016

Oscars 2016


1) Obviamente, la voluntad de entregar las distintas categorías según el lugar cronológico que ocupan en la realización de un film se fue al garete a las primeras de cambio, con el premio a la mejor actriz secundaria. Porque claro, eso es lo segundo que uno busca: "Guión - tengui, vamos ahora a por la actriz de reparto". Fue la primera de muchas, muchas tonterías.

2) De hecho, para ser fiel a esa declaración de principios, el tercer Oscar de la noche (tras los dos libretos, original y adaptado) debería haber sido el de mejor película.

3) Y, siguiendo con la sandez del orden, cualquier día de estos el premio al mejor realizador lo entregan junto a los de documentales. La recta final evidenció una vez más que en Hollywood lo que prima son los actores y los productores; esto es, los artistas "de verdad" y los que ponen la pasta. Y el resto a dar gracias por la invitación.

4) Hablando de lo cual, jamás entenderé la no coincidencia entre los premios de mejor montaje y mejor realizador.

5) Los Oscars son, en efecto, un club privado. De lujo, para más señas. Representan a una porción tirando a pequeña de la sociedad norteamericana. Pretender que haya diversidad racial entre sus nominados equivale a tragarse la cháchara humanitaria con que tantas veces han intentado camuflar su sentimiento de culpa los premiados. No te lo perdonaré jamás, Marlon Brando, jamás.

6) Chris Rock ejemplificó gloriosamente ese abismo con el vídeo de su visita a un cine de Compton, donde más de un espectador afroamericano no identificó ni a tiros la última película de Steven Spielberg. Y de Trumbo ya ni hablemos.

7) ¿Pero cómo no va a haber abismo, si hasta en el mejor documental la tragedia íntima y personal de Amy Winehouse le puede a las tragedias colectivas e internacionales de los pueblos mexicano y ucraniano? Merecida o no, fue una elección contextualmente sangrante.

8) Y, si en la de mejor canción no hubo cheque de por medio, la verdad es que no se entiende. Tampoco era como para que Cincuenta sombras de Grey luciera estatuilla, pero por ahí pasaba Lady Gaga, que hubiera sido un razonable término medio, ¿no?

9) La supuesta discriminación racial fue el tema recurrente de la noche. Y, aunque Chris Rock estuvo bastante bien en su papel de tocapelotas (¿me lo pareció a mí o intentó que los compradores de galletas de las girl scouts fueran exclusivamente blancos?), nadie lo trató mejor que Sacha Baron Cohen en la piel de Ali G.

10) Y es que no todos los blancos lo tienen regalado. Leo DiCaprio, sin ir más lejos, ha tenido que ser sodomizado por un oso para que al fin le dieran la estatuilla.

11) Tras tres Oscars consecutivos, ¿a Lubezki no le añaden un extra, no sé, una bandolera para que los lleve colgados o algo así?

12) Morricone...

13) Y Brie Larson... (no he visto Room, pero cualquier premio para un nombre de queso me parece plenamente justificado.)

14) Que Woody y Buzz cantaran el premio para Inside Out, ¿no debería ser impugnado?

15) Aunque Spotlight era mi debilidad, después de darle a Mad Max seis, seis Oscars, negarle los de mejor director y película fue prácticamente una afrenta. Si no hay una trilogía multimillonaria y con base literaria de fondo, el fantástico sigue sin ser tomado en serio.

jueves, enero 21, 2016

'Bone Tomahawk' de S. Craig Zahler

En contra:

* El ritmo moroso de su primera parte y, en consecuencia, su duración: dos horas largas.
* Que a Zahler se le vean las orejas de debutante tras la cámara en cierto encorsetamiento, cierto tono excesivamente teatral por momentos.

A favor:

* Su plano inicial, toda una declaración de intenciones.
* La sutileza de sus homenajes, comenzando por la presencia de Sid Haig y acabando con un Kurt Russell gloriosamente carpenteriano.
* Su gracia para el contraste, tanto entre silencios (los más) y banda sonora (la menos) como a la hora de interrumpir la "normalidad" con muy puntuales pero también muy brutales estallidos de violencia.
* Sus brutales estallidos de violencia, aterradores e inolvidables.
* La definición de los personajes...
* ...y, siguiendo ese hilo, un Richard Jenkins que no hubiera desentonado como secundario en un western de John Ford y la relación entre éste y Kurt Russell, digna de algún western de Sam Peckinpah.
* Que triunfe en un apareamiento tan dificultoso como el de Centauros del desierto con La matanza de Texas.
* La promesa implícita en su plano final.



sábado, octubre 05, 2013

"Metropolis" por Ken Taylor

(Seis ladridos suma con este, si no nos hemos descontado, el cinéfilo ilustrador australiano. He aquí la prueba.)

sábado, septiembre 21, 2013

"Blade Runner" por Marko Manev

(No hace falta irse hasta la puerta de Tannhäuser -basta con entrar aquí, de hecho- para conocer la página web del ilustrador macedonio.)

sábado, septiembre 14, 2013

"Suspiria" por Malleus

(Suspira aquí, oh lector crepuscular, y te trasladarás en menos de lo que canta un giallo a la página web del ilustrador colectivo italiano.)

miércoles, julio 31, 2013

"Man of Steel" por Ken Taylor

(El ilustrador australiano es una debilidad de este blog crepuscular, tal y como demuestra esta colección de ladridos previos y futuros.)