lunes, marzo 13, 2006
domingo, marzo 12, 2006
Manual del perfecto miserable
* Miserable, según la RAE: "Desdichado, infeliz"; también, "Perverso, abyecto, canalla". Si Mariano Rajoy debe ser adscrito a la primera definición, que reciba ayuda psicológica ya. Caso de pertenecer a la segunda, que la política de este país se libre de él también ya.
viernes, marzo 10, 2006
jueves, marzo 09, 2006
Intertextualidad
"Estos, no obstante, convirtieron a Bret Easton Ellis en el autor más polémico del final de siglo bajo parámetros occidentales (Rushdie, como sabemos, domina el Medio Oriente)."
El caso es que leo la crítica que Ernest Farrés Junyent ha dedicado a Lunar Park en el cultura/s de La Vanguardia y no puedo dejar de preguntarme si no habrá tirado un poquito de hemeroteca al observar:
"...escandalizó (con razón) a Occidente en 1991 con American Psycho (en Oriente, quien escandalizaba era Salman Rushdie con Los versos satánicos)..."
Bret Easton Ellis (y 3)
Ante el agotamiento de la fórmula, dispersión –o, cuando menos, variedad. Narra Glamourama (1998) las andanzas de Victor, top model que se ve envuelto en una conspiración terrorista ideada por un grupo de ex-compañeros de profesión. Así, la frivolidad y el humor planean sobre la primera parte de la obra, mientras que la segunda se torna oscura, regresa al gore gracias a, por ejemplo, la descripción de los restos, humanos y materiales, de un 747 que ha estallado en pleno vuelo. Y, guste o no, Ellis vuelve a mostrarse coherente.
Si bien el mundo de la moda podría antojarse un remedo del Wall Street de American Psycho, lo cierto es que tolera en su absurdidad un argumento que aplicado a otros ámbitos hubiera resultado descabellado. Innumerables apariciones de personajes famosos pueblan unas páginas que, a la postre, podrían no ser más que un delirio del protagonista, incluso la trama de una película en pleno rodaje -esto es, un delirio del autor. En cuanto a la conexión fashion-terrorismo, Ellis lo tiene claro: "ambos se alimentan de nuestras inseguridades". De fondo, sendas citas de Krishna y Hitler para potenciar la idea de dualidad. ¿Ha sido este un trayecto hacia lo kitsch? ¿Dedicará Kate Moss sus ratos libres a plantar bombas en centros comerciales? ¿Es el culto al cuerpo el verdadero mal que atenaza a nuestra sociedad? Tales preguntas no requieren, por ahora, respuesta.
Bret Easton Ellis dirigió su mirada al abismo y a la vez quiso huir de él, definió así un estilo que desde España a Japón -sin olvidar a los caníbales italianos-, ha sido reivindicado por numerosos autores con la entrañable convicción que otorga la juventud. Ahora el maestro parece dispuesto a abrazar nuevos campos, a experimentar. Y, como tantos otros novelistas que sentaron su punto de vista con increíble precocidad, el mayor peligro que le acecha es el de aburrir. A fin de cuentas, esa sí sería una emoción acorde a sus alargadas y abúlicas facciones.
miércoles, marzo 08, 2006
Famous Last (but one) Words (31)
De mayor quiero ser como Fresán
Rodrigo Fresán en la crítica a La tierra trema (Poliedro) de Robert Anton Wilson del Babelia del 4 de marzo de 2006.
Marte y Venus en la música pop 7
I swear to God she did.
It's the way she’d bite my lower lip
and push her hips against my hips
and dig her nails so deep into my skin..."
The Good Life, Album of the Year.
martes, marzo 07, 2006
Famous Last (but one) Words (30)
(Este ladrador crepuscular se plantea ahora exigir la dimisión del gobierno de Alfonsín y de todos los que lo han sucedido; el primero en cuanto responsable de la muerte en accidente de su abuelo, y los restantes por no haber solucionado jamás la dantesca situación del transporte público bonaerense en particular y argentino en general.)
lunes, marzo 06, 2006
Bret Easton Ellis (2)
Enumeradas ya las bondades del hogar post high-school y del college, la progresión conducían en buena lógica a... Patrick Bateman; esto es, al corazón de la América laboral. De bronceado insultante e impecable vestimenta, Bateman constituye el yuppie prototípico: exitoso, atractivo, residente en Manhattan y con un punto de neurosis que le lleva, entre otras veleidades, a decorar las paredes de su apartamento con una lengua recién rebanada.
Mucho más extensa que las anteriores, American Pscyho cae a menudo en su propia trampa; la sucesión de descripciones intrascendentes, pese a remarcar la obsesión consumista del personaje principal, repele con mayor eficacia que los pasajes gore. Estos, no obstante, convirtieron a Bret Easton Ellis en el autor más polémico del final de siglo bajo parámetros occidentales (Rushdie, como sabemos, domina el Medio Oriente). La trilogía había concluido y se mostraba compacta merced a una serie de pautas; entre ellas, toda vez establecido su carácter lineal, la más notable radica en la gradual introducción de la violencia como paso inevitable de unos sujetos cuya insulsa existencia pide más que ir de compras o cambiar de compañero sexual cada noche. Así, sólo en American Psycho aparece el sadismo narrativo, el relato del dolor infringido; antes, las víctimas yacían inconscientes o embotadas, se les hacía sufrir por simple, ingenua y aterradora curiosidad. La frase final de la novela -"ESTO NO ES UNA SALIDA"-, se convirtió en declaración de principios para la generación grunge, además de presagiar las dificultades que el autor debería afrontar a continuación.
Tras la muerte de su padre y una no muy a cuento confesión televisiva acerca de su homosexualidad, Ellis publicó Los confidentes (1995), libro de narraciones cortas que nada nuevo añadía salvo presentar diferentes puntos de vista sobre lo ya expuesto, otra vuelta de tuerca centrada en los progenitores de las criaturas de Menos que cero y Las leyes de la atracción.
Sobre el fin de ETA
“El presidente Zapatero ha emitido tantas señales respecto a un proceso de fin de la violencia en Euskadi que su futuro político está cada vez más ligado a lo que haga ETA. La sensación de que se está a la espera de un anuncio de ETA no solo es incómoda, es desagradable y, en cierto sentido, degradante. (…) Y si mira al pasado se encontrará con un hecho que merece reflexión: sus dos antecesores salieron del poder con una imagen mucho peor de la que podían haber soñado por dos hechos relacionados con ETA: el GAL y el intento de endosar doscientos muertos al terrorismo vasco.” (De El País Domingo del 5 de marzo de 2006).
domingo, marzo 05, 2006
El efecto mariPPosa
En efecto, no ha habido grandes cambios en la jerarquía del principal partido de la oposición, que seguiría más o menos así:
-Poli bueno: Alberto Ruiz Gallardón.
-Poli malo: Esperanza Aguirre.
-Poli muy malo: Mariano Rajoy.
-Poli malo malísimo: Ángel Acebes.
-Poli pésimo chungo fatalín: Eduardo Zaplana.
-La madre de todos los polis de gesto torcido: Manuel Fraga Iribarne.
-Su Satánico Comisario: José María Aznar.
Y queda claro que, o revientan ellos solitos (cuatro años de bilis tienen que ser horribles para la úlcera), o ni un ejército de clones de Alfonso Guerra salva al bueno de Zapatero.
sábado, marzo 04, 2006
viernes, marzo 03, 2006
From the Vaults of QUE LEER - Bret Easton Ellis 1
Su rostro alargado -de cejas caídas, frente amplia y una de esas narices irlandesas condenadas a degenerar en tubérculo-, dista mucho de evocar palabras tales como polémica, desmembramiento o nihilismo. Sin embargo, Bret Easton Ellis parece abonado a ellas, instalado -que no precisamente cómodo- en el ojo del huracán: de nuevo salinger a apóstol de la vacuidad, este es el recorrido que desemboca en Glamourama, que en España publicará próximamente Ediciones B.
Sólo 21 años contaba el joven Ellis cuando Menos que cero (1985) golpeó los cimientos del panorama literario norteamericano para, ósmosis mediante, devenir una de las principales y más devastadoras influencias de la narrativa de finales de los '80 y principios de esta década. Imitada hasta la saciedad en esas contradictorias señas de primera persona de presente y brutal distanciamiento emocional respecto a la acción, la novela propone un preámbulo de manual: tras un primer trimestre de universidad en el Este, Clay regresa a LA por Navidad. A partir de entonces, Ellis se empeña en dar lustre a la vieja máxima del you can't go home; gélido es el reencuentro con la novia y la familia, el protagonista descubre que su mejor amigo se vende por droga y nada puede hacer salvo pulular de fiesta en fiesta, de borrachera en borrachera, entre subidones y polvos de diseño.
Ambientada en Watts o South Central, Menos que cero se hubiera adecuado con carácter de anécdota a la lógica de la América reaganiana; no obstante, tal ejercicio de depravación afectaba a la flor y nata de Beverly Hills, a una generación de hijos de productores de cine y de ejecutivos discográficos idiotizada por la MTV y por la cocaína. Valores familiares en entredicho y el escándalo estaba servido.
Jóvenes y ociosos
Mas no había juicio de valor o voluntad moralista; siguiendo las huellas de Hemingway, Ellis buscó que la aparente desnudez narrativa girara sobre sí misma, se concentrara de tal modo que acabara oprimiendo, ahogando al lector. Aún no se daba la obsesión por el detalle que convirtió a American Psycho (1991) en bocado de cargante digestión, pero sí un ánimo de atmósferas áridas y ventosas, de fríos colores y televisores emitiendo sin pausa. Con el final del receso navideño, Clay se dispone a volar a New Hampshire; nada ha cambiado y la historia, en eterno retorno de recreos, se repetirá con la próxima pausa primaveral.
Pero, ¿cuál es la actitud del héroe de Ellis? Se le quiso emparentar con el Holden Caulfield de El guardián entre el centeno pese a que ambos parecen bastante lejanos; donde Holden se rebela contra todo y contra todos, la perspectiva derivada de tres meses de ausencia convierte a Clay en observador distante, consumido por un hastío que, sospechamos, debe afectar al total de facetas de su vida. Las leyes de la atracción (1987) se encargó de confirmar este apartado.
Localizada consecuentemente en un college de la Costa Este, la segunda andanada de Ellis es una obra coral compuesta en base a monólogos acerca de fiestas, sexo y deseos insatisfechos; Sean, Roxanne, Mary -que poco antes de suicidarse se muestra fascinada por un tal ¡Bateman!-, Stuart... Demasiados nombres para que no sonaran los consabidos calificativos generacionales. Y el autor, que en absoluto reniega de ellos, se regodea en su microcosmos de incomunicación y amoralidad, destila un particular humor macabro para, de nuevo, dejarlo todo tan jodido como al principio. Las cacareadas leyes del título obedecían, en realidad, a los dictados del caos.
Menos que cero fue llevada al cine por Marek Kanievska.
jueves, marzo 02, 2006
Famous Last (but one) Words (29)
Una ayudita:
Demócrata (según la RAE): "Partidario de la democracia."
Y, Democracia: "Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno."
Ergo, el señor Zaplana será cínico y demagogo y rencoroso y falso, pero todo ello no afecta en lo más mínimo a su carácter de demócrata consumado.
(Lo cual obliga a preguntarse, una vez más, ¿de verdad no hay, entre los once millones de votantes del PP, un número razonable de gente que se dé cuenta de cuanto está sucediendo?)
Cosas del postcrossing 11
Ali vive en el centro de Londres, que puede ser muchas cosas pero no desde luego una isla tropical. Su postal obedece, en realidad, a una campaña institucional para reducir los índices de contaminación de la capital inglesa. Y quién sabe... como el calentamiento global siga a este ritmo, es probable que muchos de nosotros lleguemos a ver las islas británicas convertidas en unas Canarias cualquiera.
miércoles, marzo 01, 2006
Famous Last (but one) Words (28)
martes, febrero 28, 2006
¿Quién dijo Krmpotic'?
Krmpotic’, Adrián - Argentino, empleado de banca, fundador de la Organización Revolucionaria del Pueblo, condenado a 18 años de prisión por robo y tentativa de homicidio (clama que la suya es una condena política).
Krmpotic’, Astrid - Croata, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Rijeka, Premio Nacional de las Ciencias 2003 por sus trabajos de inmunobiología.
Krmpotic’, Vesna - Croata, autora de más de setenta libros, residente en El Cairo, Washington y Nueva Delhi a raíz de su matrimonio con un diplomático serbio.
No me consta que exista parentesco con ninguno de ellos.
Cosas del postcrossing 10
Anna, nacida en el sur de Inglaterra pero residente en lides algo más australes, Nueva Zelanda concretamente, me remite esta bucólica vista de los montes Tasman y Cook desde el lago Matheson (cuando, curiosa y precisamente, ayer comencé a preparar un artículo sobre un tocayo del mismo, Richard Matheson). Además, George, estudiante sito en Roma, recibió de mis partes un Maremagnum aéreo con estatua de Colón incluida.
lunes, febrero 27, 2006
Marte y Venus en el cine 8
Rosemary Cross: We don't have a relationship.
Max Fischer: But we're friends.
Rosemary Cross: Yes, and that's all we're going to be. Well, yes...
Max Fischer: That's all I meant by "relationship." You want me to grab a dictionary?
Rushmore, de Wes Anderson.
El Derecho y la sinécdoque perversa
(Pre)Antítesis: La sinécdoque, la traslación de valor entre el todo y alguna de sus partes o viceversa, es una de las pequeñas falsedades de la que se sirven fenómenos totalitarios como la religión o el nacionalismo. Mentirijilla ésta que desde tiempos inmemoriales también viene siendo plenamente aceptada por aquellos que luchan contra una religión o nacionalidad en concreto (por lo general, desde las filas de otra religión o nacionalidad). En Irak a día de hoy, por ejemplo, el Todo (ser suní o chiíta) anula cualquier cualidad, bondades o maldades o sencillamente mediocridades, de la parte individual, la lleva a ser pasada por la piedra y degollando que es gerundio.
Antítesis: Mucho me temo que Francisco José Hernando cae, quizá por influencia bushista (PP mediante), en esa igualdad perversa que reza Islam = Terrorismo. A continuación, va un paso más allá y equipara Islam (Terrorismo) = Inmigración. Y, víctima irremediable de la sinécdoque, sugiere: inmigrante = terrorista en potencia. Todo lo cual se traduce en el enroque habitual del conservadurismo: recorte de derechos y libertades. Lo que, en definitiva, se podría desmontar acudiendo a la matemática y a la lógica. Con una formulación como la que sigue: Si, pongamos, el 85% de X (siendo X el total del Islam) no es = a terrorista y no es = a apoyo de terrorista, y si el 99,5% de Y (siendo Y el total de inmigrantes que llegan al año a nuestro país) no es = a terrorista y no es = a apoyo de terrorista, se deduce que posiblemente X no solo no sea = a Y (como mucho comparten el sema “abandonar el país de origen en busca de una vida mejor”), sino que ni X ni Y pueden ser reducidos a una relación de igualdad con Z (siendo Z el terrorismo).
Síntesis: La Ley establece un plano de comportamiento general, limita por tanto las opciones de actuación particular, pero en las sociedades occidentales sabe volverse ligeramente permeable a través de la presunción de inocencia, el peaje del juicio justo y dos o tres derechos más, posibilidades básicas de cuanto hemos dado a llamar democracia. La Ley de Extranjería no puede ni debe, en ese sentido, endurecerse hasta convertirse en un muro infranqueable. A partir de ahí, todo lo que implique mejorarla (camino de un estudio completo y personalizado de cada solicitud de asilo, estancia, residencia, reagrupación familiar, etc.) será alegremente bienvenido.
viernes, febrero 24, 2006
Cosas del postcrossing 9
La holandesa Sabrina me remite esta postal casera (la primera de tales características que recibo), realizada con las fotografías que ella misma ha tomado de su gato y de Sneek (incluida una imagen de la calle donde vive con su novio cubierta por la nieve en marzo de 2005), todo ello superpuesto a un fondo floral.
jueves, febrero 23, 2006
From the Vaults of GO (8)
“Whatever people say I am, that’s what I’m not” (Domino)
Desde su más tierna infancia conoce un servidor la historia del pastorcillo y el lobo. Y, puesto que desde su más procelosa adolescencia viene testimoniando la puesta en práctica de esa fábula con el mundillo musical británico por escenario, uno no puede menos que preguntarse en qué momento prestaremos atención a tan clásica moraleja y dejaremos de creer en cuanto proclame, pongamos, el New Musical Express de la semana entrante. Claro que la respuesta bien podría ser: Nunca. Porque no hay mejor engañado que aquel que se muere por creer. Y, es de recibo concederlo, los titulares que nos llegan de allende el Canal no siempre acaban resultando del todo inexactos.
Después de que Franz Ferdinand rompieran la baraja del neo-brit-pop-post-punk-new-new-wave, fuimos anticipada, sucesiva y machaconamente advertidos sobre las virtudes de Bloc Party, The Futureheads, Dogs Die in Hot Cars, Maxïmo Park, Hard Fi, Kaiser Chiefs, The Rakes, Editors… Y, en mayor o menor medida, no nos quedó otro remedio que reconocer los méritos de que hacían gala tales bandas. El caso de Arctic Monkeys, no obstante, se prestaba más bien a enarcar la ceja con incredulidad, a torcer el labio burlonamente y a jurar por lo bajo que ésta no nos la iban a colar. ¿Acaso no eran tres temas contados, ¡y difundidos por Internet!, los que motivaban tanto alboroto? Encumbrar a cuatro dieciochoañeros de Sheffield sin un mísero álbum a sus espaldas, ¿no era llevar las cosas demasiado lejos? El que Domino (a la sazón, sello de Kapranos y compañía) avalara la propuesta debería habernos hecho dudar…
Y es que uno se enfrenta a este Whatever people say I am, that’s what I’m not y no le queda más remedio que volver al redil. Los monos árticos son un hype, desde luego que lo son. Pero, como tantos otros durante las últimas dos temporadas, esconden algo tras el bombo y platillo cibernético, tras los titulares a cuerpo de letra 72, tras las libras derramadas por la industria discográfica: la innata habilidad de facturar singles entre agitado-bailables y emotivo-sugerentes. Aquellos que te llevas a los oídos sin descanso, que te obligan a agitar pies y caderas espasmódicamente, que alumbran incluso dos o tres narraciones dignas de los tiempos de la mugre y la furia. Total, que uno acaba obviando la dudosa compaginación de los temas y la intuición de que les resta bastante camino por delante para alcanzar la excelencia. Porque lo que han hecho bien, muy bien hecho está.
miércoles, febrero 22, 2006
Famous Last (but one) Words (27)
Mi señora (e inspirada) madre comentando por mail la cefalea que esta mañana me ha tenido en cama tres horas más de lo debido.
Chelsea - Barça
Percibo en mí, no obstante, una suerte de traspaso de poderes. Y, aunque se trate de dos emociones de idéntica categoría, primordiales ellas, la variación se me hace notable.
Porque el temor supersticioso e inseguro de siempre se ha visto substituido por una abrumadora sed de revancha.
Quiero venganza.
(Y no desde luego una venganza quirúrgica, diseñada desde la frialdad para obtener el mayor grado de daño ajeno; propongo un desquite demoledor, sí, pero uno donde la sobriedad y el gesto reconcentrado convivan con la fantasía y una alegría de vivir que Mourinho y sus legionarios catalogarán a priori de frívola, pero que habrá de depararles un final, espero, sencillamente humillante).
martes, febrero 21, 2006
Famous Last (but one) Words (26)
Cosas del postcrossing 8
Mirjam, una eslovena de 32 años, casada y madre de un niño, recibió una de mis postales y, en aras del quid pro quo, me remite esta otra de la isla de Bled, al pie de los Alpes. Además, envié una Casa Batlló a Roxanne, una adolescente de Singapur.
Marte y Venus en la música pop 5
If that means I gotta get a job?"
Cracker, How Can I Live Without You.
lunes, febrero 20, 2006
Famous Last (but one) Words (25)
La sesión doble de William Eggleston
Top Secret + The Karate kid!
Dedicado a Manu González y Marcelo Gómez.
De los errores literarios
Acerca de Roderer, de Guillermo Martínez.
viernes, febrero 17, 2006
Marte y Venus en la música pop 4
que no nos queda ya nada que hablar.
Mis preguntas no tienen respuesta
y me hundo en un mar de hojas secas.
Qué puedo hacer,
tendré que acostumbrarme a recorrer
solo cada tramo de este parque
hasta que tú vuelvas a llamarme."
Cooper, A oscuras.
jueves, febrero 16, 2006
Famous Last (but one) Words (24)
Marte (o Krypton) y Venus en el cine
Lois Lane: You, you've got me? Who's got you?
Superman, de Richard Donner.
miércoles, febrero 15, 2006
Más puertas y tiempo en Nicole Krauss
La historia del amor, de Nicole Krauss.
martes, febrero 14, 2006
Famous Last (but one) Words (23)
lunes, febrero 13, 2006
Famous Last (but one) Words (22)
La invasión de los ultracuerPPos
Miembros del PP catalán alarmados ante el aspecto de Josep Piqué tras su última visita a Madrid.
De lo mayestático en esta vida
La historia del amor, de Nicole Krauss.
sábado, febrero 11, 2006
viernes, febrero 10, 2006
La música del azar
Voltaire
Sea como fuere, ayer tarde me dispuse a ir a la compra y, por vez primera desde que adquirí mi flamante mp3 Philips, escogí la opción de reproducción aleatoria de todo el material sonoro en él contenido. Y, de entre los cerca de 10 GB, de entre unas 1200 canciones largas, la que azarosamente comenzó a llenar mis oídos fue Tortures of the Damned de Bayside, cuya letra reza algo así como...
No explanation for the things I’ve failed at before.
They can’t hold my hand.
It just hurts to be a man."
Mi angustia
Mi angustia es una angustia acuática, camaleónica dentro de lo líquido. Hubo una época, insisto, en que gustaba de disfrazarse de tsunami para lanzarse contra mí y dejarme empapado y aturdido, pero actualmente ejerce el chapoteo con la ligereza de un arroyo campestre.
Mi angustia, por pequeña que pueda parecer, está muy bien enseñada: viene y va a su antojo, no necesita de nadie que la controle. Además, es una criatura de hábitos firmes: hace sus necesidades a primera hora de la mañana y repite a última de la tarde. Durante el resto del día se dedica a dormitar plácidamente.
Mi angustia respira como una hoja. A menudo la he creído muerta y solo tras varios minutos de atenta contemplación he sabido comprender la fragilidad de su descanso. Cuando despierta, mi angustia bosteza como un orangután.
Mi angustia cree poderosamente en los fantasmas, las apariciones y los espectros. Antes que miedo, se diría que su compañía le provoca honda satisfacción.
Mi angustia gusta de viajar en el tiempo. Pero vino tarada de fábrica, y sólo es capaz de hacerlo hacia el pasado.
Mi angustia es femenina, claro. Y posesiva. No le gusta que me relacione con otras mujeres. Cuando lo hago, no duda en montarme escenitas.
jueves, febrero 09, 2006
Esto no es una oficina... ¡es una fiesta!
Mientras tanto, durante la comida ha tenido lugar el siguiente diálogo:
J.L. - O sea, que no quieres pagar por ponerte aceite.
A.M. - No, me voy a poner del tuyo.
(Y, en efecto, cabe incurrir en dobles lecturas).
miércoles, febrero 08, 2006
Famous Last (but one) Words (21)
Dos sueños
2. Voy a jugar un partido de fútbol-sala con una gente a la que no conozco. Mis cuatro compañeros se parecen notablemente entre sí, como si fueran hermanos. El caso es que, una vez comenzado el partido, no hay forma de que nos entendamos. Me hacen los pases un metro demasiado largo o un metro demasiado corto. Si corro en profundidad, buscan la pared. Si ejerzo de pivote, me lanzan el balón en carrera. El partido está a punto de acabarse y no he tocado pelota…
1 bis. Una y otra vez. Una y otra vez. Una y otra vez. Una y otra vez…
martes, febrero 07, 2006
Famous Last (but one) Words (20)
Obviedades
Todo ataque, por muy preventivo que se pretenda, alumbra réplicas tirando a peludas. El fallido 'Gambito de Saddam' por parte del imperio norteamericano ha ayudado a la victoria del islamismo radical en Irán y Palestina. Y, en el primero de los casos, a que el régimen de los ayatolás se ponga gallito respecto a Israel y el asunto nuclear. Hay réplicas más devastadoras que el terremoto en sí.
lunes, febrero 06, 2006
Marte y Venus en el cine 7
Silent Bob: [to Holden] So there's me an' Amy, and we're all inseparable, right? Just big time in love. And then about four months in, I ask about the ex-boyfriend. Dumb move, I know, but you know how it is - you don't really want to know, but you just have to... stupid guy bullshit. Anyway she starts telling me all about him - how they dated for years, lived together, her mother likes me better, blah, blah, blah - and I'm okay. But then she tells me that a couple times, he brought other people to bed with them - ménage a tois, I believe it's called. Now this just blows my mind. I mean, I'm not used to that sort of thing, right? I was raised Catholic. So I get weirded out, and just start blasting her, right? This is the only way I can deal with it - by calling her a slut, and telling her that she was used - I mean, I'm out for blood I want to hurt her - because I don't know how to deal with what I'm feeling. And I'm like "What the fuck is wrong with you?" and she's telling me that it was that time, in that place, and she didn't do anything wrong, so she's not gonna apologize. So I tell her it's over, and I walk.
Jay: Fucking-A.
Silent Bob: No, idiot. It was a mistake. I wasn't disgusted with her, I was afraid. At that moment, I felt small - like I'd lacked experience, like I'd never be on her level or never be enough for her or something. And what I didn't get was that she didn't care. She wasn't looking for that guy anymore. She was looking for me, for the Bob. But by the time I realized this, it was too late, you know. She'd moved on, and all I had to show for it was some foolish pride, which then gave way to regret. She was the girl, I know that now. But I pushed her away... [Silent Bob lights a cigarette] So I've spent every day since then chasing Amy... [takes a drag from his smoke] So to speak.
Chasing Amy, de Kevin Smith.
domingo, febrero 05, 2006
Dublinés, dublineses
“Desde entonces, Bruno escuchaba al máximo volumen todo lo que yo le llevaba, y me lo devolvía sin comentarios. Una tarde, volví de la biblioteca con el Ulises. A la mañana siguiente, yo estaba en el baño cuando arriba se oyó: «¡Buck Mulligan, majestuoso y orondo!». Durante todo un mes, Bruno estuvo escuchando la cinta. Si algo no entendía del todo, pulsaba stop y rebobinaba. «¡Ineluctable modalidad de lo visible: al menos eso!». Pausa, rebobinado. «¡Ineluctable modalidad!». Pausa. «¡Ineluct!». Cuando se acercaba la fecha de la devolución, me pidió que se lo prorrogara. Para entonces yo ya estaba harto de paros y marchas atrás, y me fui al bazar y le compré un Sony Sportsman que ahora lleva todo el día colgado del cinturón. Tengo la impresión de que lo que le gusta es cómo suena el acento irlandés.”
Esa tarde, apenas bajar del avión, fuimos conducidos a Wexford. Pero veinticuatro horas más tarde regresamos a la capital. Y, mientras esperaba a mis compañeros de viaje en el lobby del Brooks Hotel, a escupitajo de Guinness de Grafton Street, me acerqué a un pequeño almanaque donde se leía:
“Feb. 2
On this day writer James Joyce was born, 1882.
Todo lo cual no significa nada especial, claro. Todo lo cual no deja de significar bastante, desde luego.
martes, enero 31, 2006
Cerrado por viaje de negocios
Ladridos crepusculares regresará el 5 de febrero, una vez servidor haya cumplido con sus cometidos laborales en Wexford & Dublin.
Famous Last (but one) Words (19)
lunes, enero 30, 2006
From the Vaults of GO (6-7)
FRANZ FERDINAND - "You could have it so much better with…"
Si hace cosa de seis meses alguien nos hubiera dicho que la principal duda respecto al segundo trabajo de FF consistiría en dilucidar si es mejor que el primero, nos hubiéramos dado con un canto en los dientes. Puesto que los de Glasgow nos sueltan un “lalalalalalá” en la primera canción y no cesan de provocar nuestros corporales espasmos hasta la última, habrá que ir preparándose. Así que, desdentados pero condenadamente felices, todos a una: “We’re so lucky, oh so lucky!”.
DEATH CAB FOR CUTIE - "Plans"
¿Y tú, eres de Gibbard o eres de Walla? Cuando una banda ampara dudas de tal calado, es que ha alcanzado la cima. A sus espaldas, la entrañable discreción indie; ante ellos, las aterradoras fauces de lo mainstream. Y, de por medio, un inmenso disco de pop. El crucero de Transatlanticism ha llegado a un puerto de aguas dulces pero melancólicas, de singles que alguien calificará de “accesibles” cuando el único adjetivo que les vale es el de “bellos”. Por no hablar (aquí) de Soul meets body…
domingo, enero 29, 2006
Marte y Venus en la música pop 3
For what I've done to you
This ain't about regret
It's when I tell the truth."
The Afghan Whigs, Debonair.
viernes, enero 27, 2006
Parecidos razonables
Anthony 'Swoff' Swofford: Whatever else he may do with his life -build a house, love a woman, change his son's diaper- he will always be a jarhead. And all the jarheads killing and dying, they will always be me. We are still in the desert.
jueves, enero 26, 2006
Kim Ki-Duk's "Bad Guy"
Átame + Princesas a la coreana. O la historia de amor más sórdida que este ladrador crepuscular recuerde.
No hay peor ciego...
Portada de La Vanguardia de hoy: "El Papa alerta de que el sexo sin amor convierte al ser humano en mercancía."
Contraportada de La Vanguardia de hoy: "En Sudán venden niños por 300 euros" - Antonio Aurelio Fernández.
miércoles, enero 25, 2006
Todo estaba iluminado
Mi abuelo murió solo, arruinado. Y parece que a ambas condiciones contribuyó no poco su adicción al juego. Su familia al completo (ex mujer, hijo e hija, nietos…) vivía en España, pero no recuerdo ahora mismo que nos visitara una sola vez. Posiblemente no tenía dinero. Probablemente sabía que los desencuentros seguían siendo potencialmente demasiados.
Tardé tres viajes allende el océano en decidirme a recuperar su memoria. De algún modo hasta entonces había sentido que no era una labor que me correspondiera, que debía aguardar a que alguien más cualificado reivindicara sus últimos días. Pero la emigración, lo mismo que cualquier otra ruptura emocional, sólo triunfa cuando viene acompañada de ciertas formas de amnesia. Y la mía es una familia de grandes emigrantes.
¿Cuáles eran mis motivos? Tiendo a pensar que uno cree parecerse a sus abuelos durante varios años, hasta que descubre que en realidad es clavado a sus padres. En aquel momento, mi abuelo era una referencia y una incógnita.
El día en que conocimos la muerte de mi abuelo, mi madre me comunicó la noticia al volver del colegio y me mandó a casa de mi padre, para hacerle compañía. Yo tenía 9, 10 años. Nada más entrar, le pregunté: “¿Cómo estás?”. Y él contestó, con una sonrisa que recuerdo más tranquilizadora que melancólica: “Bueno, no todos los días se muere tu padre”.
En 1995, pues, conseguí que unos familiares por vía materna me acercaran en coche a recoger las pertenencias de mi abuelo. El matrimonio que le había alquilado su última habitación me condujo hasta ellas. Se hallaban esparcidas por el suelo de una especie de garaje polvoriento: ropa podrida, cartas, hojas de periódico de la asociación croata… Me contaron que le gustaba vestir de forma elegante, siempre con abrigo largo. Que su único pasatiempo consistía en acudir a la asociación, a ver a sus amigos. Que volvía de allí la tarde-noche de su accidente (murió uno o dos días más tarde, en el hospital). Recogí los papeles que pude, les pedí que quemaran todo lo demás. Creo que les desilusionó no obtener ningún tipo de recompensa, pero ni yo tenía dinero ni su labor museística la había merecido.
Durante varios días leí las cartas de mi abuelo, las que había recibido de España y algunas otras que él mismo escribió y que jamás llegó a mandar. Son textos dolorosos, en los que básicamente pide perdón y no logra obtenerlo. Pocos meses después tuve que dejarlos tras de mí, al fracasar en mi aventura argentina, cuando regresé a Barcelona con el rabo entre las piernas y el suficiente exceso de equipaje como para cargar además con aquella montañita de papel. Puesto que fracasé como emigrante, me prometí que regresaría a por ellos.
Promesa que a día de hoy aún tengo pendiente.
martes, enero 24, 2006
lunes, enero 23, 2006
La realidad me imita, me temo
"Entonces, Milo J. Krmpotic’ dirigía la vista hacia el automóvil que a su izquierda corría calle abajo, hacia la moto aparcada a escasos metros de la boca de metro, hacia la furgoneta de reparto que se cruzaba en el trayecto del autobús."
Y las del automóvil y la moto eran previsiones tirando a evidentes. Pero es que, en efecto, este ladrador crepuscular ha visto cómo a continuación el 9 que lo conducía al trabajo cortaba durante algunos minutos toda la Gran Via de les Corts al no poder tomar su carril lateral por culpa de una furgoneta de reparto allí (mal) aparcada. Más allá de lo anecdótico del asunto, mi pregunta es: ¿a quién le exijo yo los derechos de autor?
Cosas del postcrossing 7
Fabio, arquitecto en ciernes de Olival Basto, me remite esta espléndida vista del lisboeta Ponte 25 de Abril y me cuenta que la capital lusa está organizada de forma radial a partir del Castillo de San Jorge.
Kobe, 81
Kobe Bryant
81 puntos (28/46, 7/13 en triples, 18/20 en tiros libres), 6 rebotes y 2 asistencias en el triunfo de los Lakers ante Toronto por 122-104.
sábado, enero 21, 2006
Everything is illuminated...
...in the light of the past
(and it can be quite a blinding light, right?)
viernes, enero 20, 2006
Marte y Venus en la música pop 2
I don't know if you’re looking for romance or...
I don't know what you’re looking for."
Arctic Monkeys, I Bet You Look Good on the Dance Floor.
jueves, enero 19, 2006
Famous Last (but one) Words (18)
"Tu mente, que es muy perdiciosa..."
Marte y Venus en el cine 6
This sound like a tragedy, right? No, it was like this:
-"Baby, wait, wait. Whoa, whoa, whoa, whoa. Baby, look. Whoa, hold on.
Wait, we got to talk. Baby, I am sorry."
-"No, you're not sorry. I can't believe you did this. You have no respect for me. Get the fuck... Don't you fucking touch me."
-"Wait, baby, I am sorry. Wait a second."
-"No, if you're sorry, you wouldn't have fucked her!"
And then you change the shit around. Right, guys?
-"OK, wait a minute! Wait one second, goddamn it! Yes, I fucked her, yes. Is that what you want me to say? I fucked her? I fucked her. We fucked, all right? You happy now? We fucked! Now, let's talk about the word 'fuck' for a minute. Because that's a very important word here. Fuck, yes, we did. Fuck. I fucked her. I make love to you. And if you gonna let a fuck come between our love, there's something really wronghappening here, baby."
Eddie Murphy's RAW.
miércoles, enero 18, 2006
El PP en la mina
“No hay que olvidar nunca cómo se produjeron las elecciones y recordemos claramente que en la historia de España del último siglo, lo entendemos así humorísticamente hablando, Pavía entró a caballo en el Congreso, Tejero con una pistola y el señor Zapatero con un tren de cercanías.”
Y tal comentario, de un “humorismo” no exento de ingenio analógico, mereció la siguiente respuesta por parte de Ángel Acebes, Secretario General del mismo partido:
“Zapatero ganó las elecciones y el PP ha respetado ese resultado absolutamente legal y que tiene absoluta legitimación.”
Sucesión de tesis y antítesis que ha llevado a varios medios a proclamar aquello de “Acebes desautoriza y/o censura al senador que tildó de golpista a Zapatero”.
Lo verdaderamente sintomático, en cualquier caso, es el modo en que el PP comienza a marcar distancias (oficialmente hablando) respecto a los sucesos del 11-14 de marzo de 2004. Ahora que ni siquiera El Mundo osa seguir insistiendo en la posible conexión etarra de los atentados de Madrid, y siendo la cuestión vasca el caballo de batalla que los llevó al poder en 1996 (y que los descabalgó en 2004), los populares han apuntado sus cañones hacia el congreso de Batasuna, el Estatut y los pretendidos favores del Gobierno para con las autonomías nacionalistas a cambio de una tregua del grupo terrorista. El gran “pecado” de Benet ha sido excavar una veta ya muerta, que se ha revelado estéril. Pero Aragonés, Rajoy y sus secuaces siguen a la caza de ese nuevo Caso GAL, de ese filón que les franquee el regreso al poder. Y sus paladas los hundirán más y más, pero también continuarán sembrando de escombros la política de nuestro país.
martes, enero 17, 2006
Cosas del postcrossing 6
Segunda postal en dos días, ésta firmada por Martina, una muchacha de 24 años de la República Checa que dice escribir mientras, al otro lado de la ventana, la temperatura alcanza los veinte bajo cero.