jueves, septiembre 20, 2012

"Medusa" de Ricardo Menéndez Salmón

Pocos aspectos de la experiencia humana se muestran de forma tan evidente, sin por ello dejar de revelarse inasibles, quizá incluso inefables, como el del mal. El mal, a priori, parece una voluntad, pero nunca palpita con mayor fuerza que en su realización: los gestos del dolor, la aritmética de las víctimas... y son tales efectos los que nos conducen a encumbrarlo, a prestarle una eme capitular, obviando el posible apartado casual de su puesta en escena, también la mediocridad que muchas veces lo alimenta. Nuestra percepción del nazismo, por cierto, fluctúa entre ambos extremos: aquí los monstruos, allí el apartado burocrático y social que plasmó mecánicamente y amparó silenciosamente el obsceno dictado de los primeros. Ya en La ofensa, título inicial y más redondo de su llamada Trilogía del mal, trató Ricardo Menéndez Salmón la circunstancia de un personaje enfrentado a un abismo, el de la esvástica, del que él mismo formaba parte; el nietzscheano efecto de esa mirada que es devuelta y amplificada, que se interioriza, que pasa a corroer desde dentro. El punto de partida de Medusa es sin duda paralelo: la grabación cinematográfica de una ejecución de prisioneros lituanos, doce tiros en la sien a lo largo de tres minutos veintisiete segundos, dentro de lo que podría haber sido una serie de cientos, conduce al narrador hacia la figura que sostiene la cámara, Karl Gustav Friedrich Prohaska, documentalista de la Wehrmacht, artista plástico, hijo de una madre ausente, marido devoto, padre de un niño muerto… y, en adelante, espejo de los efectos del mal bélico y político del siglo XX: los bultos y quemaduras debidos a la bomba de Hiroshima, el hambre de la España franquista, la pobreza extrema en la Latinoamérica de las dictaduras. La ofensa, pues, confluye aquí con los contenidos artísticos de la anterior La luz es más antigua que el amor. Lo cual no hace más que ahondar en el enigma: Prohaska es una sombra apenas revelada por su amigo y biógrafo Stelenski, cuyo testimonio fílmico, fotográfico y pictórico se ve a continuación interpretado por ese Bocanegra que viene ejerciendo de álter ego de Menéndez Salmón. Y la respuesta, prisma tras prisma, es la ausencia de respuestas. No existe más salida, en realidad, que la pregunta misma. Y a pocos narradores les está dado formularla desde tamaño rigor intelectual, preciosismo formal, detallismo lírico y piedad.

(Esta reseña ha aparecido en el número de septiembre de Go Mag.)

miércoles, septiembre 19, 2012

Tbilisi no es un film de David Hamilton


La cuñada de este ladrador crepuscular pasó el verano cruzando mitad a pie mitad a dedo algunas repúblicas euroasiáticas exsoviéticas. Y, desde la capital de una de ellas, Georgia, nos remitió esta centenaria postal. Dziekuje!

lunes, septiembre 10, 2012

"Americana" de Neil Young & Crazy Horse

Entre el Dead Man de Jarmusch y los payasos de la tele discurre el reencuentro, nueve años después, de Young con la Santísima Trinidad del Caballo Loco. Se ha dicho ya: los once cortes que componen Americana son propios de coro de parvulario en las barras y estrellas (tal y como se ha añadido que, a tan seminal repertorio, el canadiense le ha respetado los versos truculentos que remiten al carácter fuera de la ley o directamente asesino de la génesis de los Estados Unidos). Interpretada menos con seis cuerdas que con idéntico número de cables de alta tensión, la propuesta ampara fogonazos de inspirada y distorsionada belleza las más de las veces (Clementine, Oh Susannah), pero cae también puntualmente en la anacrónica ingenuidad que marca su punto de partida (This Land is Your Land). A medio camino entre la épica guitarrera marca de la casa y esa interpretación en piloto automático, se agradecen, en fin, los guiños cincuentero (Get a Job) y sesentero (Travel On) de su tripa.

(Esta reseña apareció en el número de verano de Go Mag.)

sábado, septiembre 08, 2012

"Aliens" por Renan JB Lima


(Este punto escasamente alienígena conduce a la nave de Flickr del ilustrador entendemos que brasileño o portugués.)

viernes, septiembre 07, 2012

DEP


Horacio Vázquez-Rial (1947-2012) - Gran escritor de novela negra, no menos acertado cronista narrativo de la historia argentina, ensayista, periodista, una de las principales influencias de Las tres balas de Boris Bardin... Un maestro, pues, que además siempre me trató con cariño. Exactamente lo mismo, junto al respeto y la admiración, que yo sentía y siento por él. Descanse en paz.

jueves, septiembre 06, 2012

My Own Private Tony Scott (bis, in memoriam)


Se disponía este ladrador a señalar sus cinco títulos favoritos del fallecido realizador británico cuando una visita a los archivos de esta crepuscular bitácora le ha hecho ver que ya lo hizo en su día, casi cinco años ha, con los exactos mismos films y en el exacto mismo orden que tenía previsto. Llámenlo coherencia. Si les apetece, visítenlo aquí. Y, caso de que les quede un rato suelto, cuéntenme qué intentó hacer el hermano de Ridley con la fotografía de Beverly Hills Cop 2. Descanse en paz, claro.

lunes, septiembre 03, 2012

"Mermaid Avenue: The Complete Sessions" de Billy Bragg & Wilco

Woody Guthrie tuvo una guitarra que mataba fascistas y, con el paso del tiempo, una ristra de seguidores dispuestos a transitar el camino que parte de la imitación, visita la recreación y culmina en el genio. Podríamos mentar a Dylan o Springsteen, claro, pero pensamos ahora más bien en ese extraño matrimonio (al final mal avenido por motivos creativos y financieros) que compusieron Billy Bragg y Wilco en sus dos Mermaid Avenue (1998 y 2000), álbums que ahora, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Guthrie, reaparecen en una caja con extras como el documental Man in the Sand y un tercer disco de piezas que no llegaron a ver la luz y, por ello, han permanecido en distintos grados de producción. Nada que añadir, pues, a la leyenda (la hija del cantautor permitiendo a Bragg el acceso a 3.000 letras de su padre, Bragg embarcando a Wilco fascinado por los sonidos de Being There…) y sí al disfrute musical: allende de lo ya conocido, entre los diecisiete descartes hay auténticas joyas… para matar fascistas o para acunarlos, lo mismo da.

(Esta reseña apareció en el número de verano de Go Mag.)

domingo, agosto 19, 2012

DEP


Pierina Valenčič (1924-2012) - Abuela de este ladrador crepuscular. La persona que le enseñó a comer cerezas viendo la tele de sábado noche, a jugar al póquer, a cocinar krostuli... Abuela, ya lo he dicho. Descansa en paz, al fin.

miércoles, agosto 01, 2012

viernes, julio 27, 2012

A Quemarropa (y 3)


Un ladrador crepuscular se coló en la orquestada recepción gijonesa al Tren Negro. Podríamos invitar a identificarlo, pero resulta demasiado sencillo: Robert Juan-Cantavella tiene más pelo, Kim Newman luce sombrero y Elia Barceló y Cristina Macía son mucho más guapas...

miércoles, julio 25, 2012

"Una cuestión de fe" de Enric González (Libros del K.O.)

Lo que cuenta: Además de excelente periodista, Enric González es simpatizante del Espanyol. Si bien el segundo atributo por sí solo demuestra que nadie es perfecto, la mezcla de ambos se traduce en un delicioso repaso a los 45 últimos años de historia blanquiazul (con Leverkusen y el adiós a Sarrià como episodios estelares) y una serie de juiciosas reflexiones sobre lo mucho que llega a dar de sí el llamado deporte rey.

El ya tradicional pero: Que este (o cualquier otro) libro de Enric González se quede en 67 páginas de formato mini equivale a limitar a 43 minutos el visionado de un film de Christopher Nolan. Tanto el autor como el tema merecerían mayor desarrollo.

Razones para el regocijo: Pasen, pasen y lean: "Los desastres no son inevitables. No cuesta nada concebir un universo paralelo en el que Adolf Hitler se dedica a pintar acuarelas, Josif Stalin se queda en el seminario y Javier Clemente va a Leverkusen, en los suburbios de Colonia, a jugar al fútbol". González, genio y figura.

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lunes, julio 23, 2012

"The Dark Knight Rises" de Christopher Nolan



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Para ulular lastimeramente:
 

Que, una vez más, Nolan decida no narrar cinematográficamente los saltos temporales: ni un mísero fundido a negro marca las muchas elipsis del film. Que, en los procelosos tiempos que corren, se pueda realizar una lectura del film en clave reaccionaria. Y la autocensura propia de una superproducción de estas características: el régimen de Bane no angustia lo que debería porque se pasa de puntillas sobre su violencia cuando esta no admite un tratamiento espectacular (compárese la secuencia del kick-off en el campo de fútbol americano con, por ejemplo, el plano muy general de los cuerpos que cuelgan del puente), por no hablar del tono complaciente y convencional de parte del epílogo.          

Para aullar efusivamente:
Que, tras el festival vivido gracias a Heath Ledger y su Joker, la trilogía cierre con un villano de altura: al igual que Anthony Hopkins en su célebre aparición como Hannibal Lecter, Tom Hardy trasciende el handicap de la máscara para aterrar desde su mirada misma, por no hablar de su músculo, lenguaje corporal o voz. Que aquí se preste un poco más de atención a Batman [ver siguiente apartado]. El pulso de Nolan para las secuencias de destrucción épica: de nuevo, la explosión del hospital de Gotham (recuerden al Joker peleándose con el control remoto) halla aquí debido parangón en el desmoronamiento del estadio y los puentes de la ciudad. Lo bien construido que está el personaje de Catwoman y lo mejor aún que lo encarna Anne Hathaway. Hans Zimmer y sus coros, claro. Y que, tras tres películas y casi ocho horas de metraje, uno abandone la sala deseando saber qué sucede con el personaje de Joseph Gordon-Levitt.      


El juicio crepuscular: 

Christopher Nolan ha dedicado tres películas batmanianas a hablar de cualquier cosa menos Batman. Y uno debe confesar que no acabó de comprenderlo hasta enfrentarse a este cierre: su murciélago fue (casi) siempre una sombra, un muerto en vida, un símbolo de Gotham que sólo se llenaba de contenido frente al villano de turno; de ahí que en ocasiones haya parecido un invitado a su propia fiesta, de ahí la preponderancia de la ciudad como personaje, de ahí que el Joker y Bane e incluso Catwoman recibieran mejor tratamiento, mayor profundidad, más cuerpo. The Dark Knight Rises tropieza en las mismas piedras que sus predecesores, pero ha aprendido a evitar algunas y se erige en notable punto final para la mejor serie que haya vivido el personaje: fue siempre adulta y las concesiones de este episodio (los saltos geográficos, la Batinave, incluso la secuencia del comisionado Gordon con la bomba) serán fácilmente perdonadas a la voz de "vamos, hombre, si no deja de ser un cómic"...       

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jueves, julio 19, 2012

miércoles, julio 18, 2012

lunes, julio 16, 2012

"The Amazing Spider-Man" de Marc Webb

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Para ulular lastimeramente:
 

Que, tras su notable y muy noble esfuerzo por dotar de profundidad y verosimilitud a los personajes, el guión fuerce la credulidad del espectador con atajos como el pluriempleo de Gwen Stacy (compañera de clase de Peter e hija del jefe de policía, vale, pero también becaria en Oscorp) o la súbita conversión del héroe en un as de la ingeniería genética. Que nos cueste media hora creer que Emma Stone tiene 17 años. Y, en definitiva, los típicos peajes de una superproducción de estas características, con esos pequeños saltos narrativos que evidencian las varias escenas que se han quedado en la sala de montaje referentes a la relación de la pareja protagonista y la evolución de la locura del Dr. Connors.        

Para aullar efusivamente:
Andrew Garfield por ser, sencillamente, Spider-Man (sus expresiones, su lenguaje corporal, su todo...). El ya citado desarrollo de los personajes. Lo muy bien puestos que están casi todos los secundarios (con mención especial para Martin Sheen y Denis Leary). La sensación de que los efectos especiales acompañan a la película, en vez de tirar de ella. Su sutil y sabio aprovechamiento de algunos de los hallazgos de la trilogía de Sam Raimi. Y que, tras bordar las secuencias intimistas, Marc Webb no desentone en las de acción.     


El juicio crepuscular:
No es el Batman de Nolan y tampoco la telaraña de la Shelob de Tolkien, pero la película atrapa mucho más que moscas durante sus 136 minutos de metraje. Manteniéndose siempre fiel al cómic, ofrece un Spider-Man del siglo XXI con picos de inspiración / homenaje como la secuencia del funeral o el consabido cameo de Stan Lee. Y su picadura contagia las ganas por descubrir qué derroteros toma la serie en sus próximos episodios.      

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jueves, julio 12, 2012

"Twin Peaks" por Jeff McMillan


(Ármate, oh lector crepuscular, con un donut, una buena taza de café y este enlace a fin de visitar la página web del ilustrador californiano.)

miércoles, julio 11, 2012

"A Quemarropa" (1)


Mi visita a la edición de este año de la Semana Negra de Gijón se saldó con esta primera mención (pieza superior) y retrato gastrónomico (pieza inferior), documento gráfico de primer orden, este último, pues los tres pelayines retratados no vivieron para contarlo.

lunes, julio 09, 2012

De cómo Boris Bardin llegó a Brasil


Está a punto de aparecer en la tierra del orden, el progreso y el fútbol la primera traducción de Las tres balas de Boris Bardin. La publica el sello Tordesilhas y la portada ha sido obra de Rodrigo Frazão. Muito obrigado y um abraço a todos los que han participado del proyecto.

viernes, julio 06, 2012

"El olor a sangre humana no se me quita..." de Franck Maubert (Acantilado)

Lo que cuenta: Tres años después de haberlo solicitado por vez primera, el crítico de arte y novelista Maubert consigue una cita con Francis Bacon, en ese momento (mediados de los 1980) el pintor más cotizado del mundo. Será el primero de varios encuentros generalmente celebrados en el estudio-domicilio del artista, en torno a una botella de vino (o varias) y con el francés como lengua vehicular.

El ya tradicional pero: Quizá por conocer bien otras obras tan paralelas como previas, quizá porque el material no era para tirar cohetes, Maubert limita la transcripción de sus cinco charlas a apenas 65 páginas, presididas a su vez por un espíritu de apostilla que difícilmente invita a considerar El olor a sangre humana... como una obra de referencia. Y su único apartado claramente original (un ensayo que relaciona al pintor con el célebre filósofo homónimo a través de un texto largamente perdido del segundo sobre la decadencia de los cuerpos) tampoco se nos antoja precisamente un hallazgo.

Razones para el regocijo: Pese a su ya comentada brevedad, el conjunto consigue conformar un retrato bastante razonable del Bacon septuagenario. Su prólogo y referencias bibliográficas, además, sitúan fielmente al personaje e invitan a la lectura tanto del neófito como del experto.

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lunes, julio 02, 2012

El año que fui villano balompédico


El tándem compuesto por Martín Piñol y el ilustrador Votric ha hecho de este ladrador crepuscular un repelente entrenador de fútbol / escritor llamado Milo Kompota en las páginas de Chuletas de dragón, séptimo volumen de la serie La Cocina de los Monstruos. Circunstancia ante la que me declaro muy honrado amistosa, literaria y balompédicamente hablando.